Mostrando entradas con la etiqueta Junimuners. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Junimuners. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de febrero de 2023

20 años del regreso de los junimunners de su vuelta al mundo.

Los nuevos seguidores de este blog no sabéis quienes son los junimunners. Dicese que esta semana hace veinte años del regreso de una pareja de destalentaos que decidió darse un garbeo por el mundo con la sana excusa de haber unido su convivencia el día de los santos inocentes del año anterior. 

Fue que se acercaron a una tienda del triangulico verde en la que sabiamente habían pactado dar el cambiazo de teteras, ajuares y cristalerias varias por una excursión. La tendera de los viajes les dijo una sabia frase nada más entrar. "Aprovechad, maños, nunca vais a tener tanto tiempo, tanto dinero ni os vais a querer tanto, así que  largaros muy lejos y disfrutad de viaje de novios que luego el matrimonio es muy complicado".

¿A ver dónde queréis ir? 

En dos palabras dijo la nueradelaconsuelo tomando la iniciativa "Muy... lejos". 

¿Australia os parece suficientemente lejos? 

Podría estar bien ¿y por ahí cerca que más hay?. 

¿Nueva Zelanda? Además en lugar de ir directamente podéis hacer escala en Singapur ¿Tú no opinas, majo? 

mmmmmm!

Este no tiene gusto. Imagina que se quería comprar un anillo de casados llenos de piedras que parecía que tenía un puesto en el rastro. Irá donde yo le diga. 

Y este fue el principio de mi vida subyugada y mártir. Por lo menos unos días de playa tranquila por el Mediterraneo o así- Me permiti apuntar

 ¿Igual te quieres ir a Salou o qué? Cuuutre que eres un cutre, anda deja que la chica mire alguna playa por allí que seguro que hay alguna oferta.

¿polinesia? (el concepto de oferta es amplio y ambiguo y la señorita se frotaba las manos pensando en la comisión) Así que añadimos bora bora. Mira que bien, además volverás por el otro lado y podrás decirle a la gente que has dado la vuelta al mundo. Que tu eres muy de contar cosas. (Todavía no tenía blog).

Oye una pregunta. Este, (por mi), no tiene ni idea de inglés (oye que yo tengo el B1) déjate de chorradas tu no tienes ni idea. 

Va, no os preocupéis, vosotros le decís a la gente que sois junimunners y todo el mundo os tratará fenomenal, ya veréis.

¿El qué?

Junimunners así como suena.

Y así fue como dos personas que se pierden en una rotonda con una salida encaminaron sus pasos al mundo exterior durante un mes, nada menos, poniendo, de aeropuerto en aeropuerto, su recien estrenado matrimonio a prueba y proporcionando argumentos para la chanza popular de un futuro blog. Os pongo enlaces a los post que los viejos del lugar ya conocéis donde conté algunas peripecias de aquellos días.

 

Serie: Inicios matrimoniales con la Nuera de la Consuelo. “Basquet country” y “Los filipinos”

Los junimuners (cuarta entrega). En la farmacia singapureña.

Inicios matrimoniales (2): Una habitación en singapur Plis

Vuelven los junimuners. Las maletas de la nuera de la consuelo.

Junimuners. El arte de elegir la fila correcta para ser un triunfador






Pues nada, contra todo pronóstico seguimos aguantándonos tras veinte años, con dos churumbeles adolescentados que nos empiezan a mirar por encima del hombro, las yayas que se nos hacen mozas, un montón de amigos que nos aguantan en nuestra impuntual y desordenada forma de vida y un trabajo que amo y odio a partes iguales.  Seguramente podría haber vivido la vida de mil maneras distintas, pero repensando lo vivido, no creo que mejores. 

Ya sabéis que me caigo bastante bien y que estoy encantado de conocerme y de eso tiene mucha, casi toda la culpa la señora que ronca apaciblemente a mi lado mientras yo le doy a la teclica de este blog a estas horas desde hace años intentando engañar a mi insomnio.

PS.-Las fotos son de aquellas cámaras del siglo pasado de carrete. Hace unos años me dio por digitalizarlas y aunque son malas de solemnidad hace gracias verlas de vez en cuando.

miércoles, 3 de marzo de 2021

Junimuners. El arte de elegir la fila correcta para ser un triunfador

Soy de los que no creen en el tema ese de la justicia social ni en que cada uno recoge lo que siembra, ni que a cada cerdo le llega su sanmartín, ni en todos esos esoterismos basados en la creencia de que algún ser extraño y generalmente supremo se dedica a reordenar y reequilibrar los premios en referencia a los méritos, esfuerzos, rezos u otros hechizos. Es cierto que si no juegas a la lotería es difícil que te toque y que, si estás en tu casa manoseándote las partes pudendas, resulta más complicado que la fortuna te sonría, pero imposible lo que se dice imposible no es.

Si os gustan estas melonadas de cómo triunfar en tres minutos leeros el libro Outliers de Malcolm Gladwell allí hace reflexión de por qué triunfan los triunfadores y cosas así. Cuenta como el hábito en que las cosas te salgan bien suele ser la causa de que te atrevas más a menudo porque tienes confianza. Quienes tienen capacidad de ensayar suelen actuar mejor que quienes no e igualmente quienes tienen acceso a herramientas escasas serán los primeros de la clase. Todas estas cosas tienen su lógica. Pero al recordar ese libro también me viene a la cabeza hipótesis peculiares del autor como que los que nacen primero o sus apellidos empiezan por las primeras letras tienen más opciones en la vida. (os juro que lo argumenta de una manera que hasta te convence).  Y puesto a parir teorías peregrinas, yo también tengo una y es que los triunfadores son los que tienen el arte de elegir las filas correctas.

En mi casa tenemos una peculiaridad (no admirable) y es que como llegamos siempre tarde (bueno muuuuy tarde) tenemos poco hábito de hacer filas. Cuando nosotros llegamos generalmente ya no hay filas, más bien porque ya han cerrado las puertas o se ha acabado la actuación. Esta falta de habito sumada a la habitual desconfianza que en mi persona tiene la señora que ronca a mi lado desde hace más de veinte años, nos ha llevado a más de una situación complicada que os cuento para ilustrar mi teoría de las filas y nuestra suerte contenida: 


 

Los viejos lectores de este blog sabéis que hay una serie iniciática que titulé losjunimuners basada en las aventuras y desventuras de la nuera de la consuelo y un servidor en su viaje de novios . Pues repasando el otro día me dí cuenta de que no os he contado la historia de los señores del turbante en Malasia.

Imaginaos lejos, mu lejos, digamos que Singapur, to lleno chinos, y la típica recomendación de cuñao. “Si vais a Singapur no os podéis perder el safari nocturno en la frontera de Malasia, si no lo veis es que no habéis estado en singapur”. Yo me imaginaba a varios orientales enfundados en traje de pantera haciendo el lelo delante de turistas cámara en mano y me daba tirando a pocas ganas, pero ya sabéis que un viaje de novios lo que impera es el "sí cariño".

“A mi lo que me tira pa tras, es que no tienes ni idea de inglés, dijo mi adorada junimuner confiando en mí, y eso acaba a las tres de la madrugada lejísimos”

 ¿Pero a ti quien te ha dicho que yo no sé ingles?

Tu déjame en paz que yo seguiré a alguien que tenga pintas de saber, que de ti no me fio.- Me increpó- Mira estos chicos del turbante que son de aquí y que espabilaos parecen, (Mi mujer hace silogismos en los que solo ella encuentra lógica: Tienen turbante ergo son de aquí) se refería a una pareja de sijs que se montaron en nuestro autobús y que podían ser de allí o de Mondoñedo (Lugo).  Hay que decir que la nuera de la consuelo no tiene mucho tiento al localizar lugareños.

Eso lo dirás tú.

¿Te recuerdo cuando preguntaste a dos guiris sonrosados con una guia en la mano porque decías que parecían del mismo Gerona?

Pues para mi que hablaban catalán  

¿O al señor negro en la plaza de maría pita?

¿Y por que no puede ser un negro gallego?

Por poder serlo puede, pero habitual no es.

Yo que domino el singapureño como si hubiera nacido mismamente allí entendí claramente que a la salida veríamos una fila con una señora con un paraguas rojo (rojo=red) y un logotipo raro. También entendí lo de la puntualidad británico-singapureña o sea que el que no estuviera allí que se buscara la vida porque las tres era muy tarde.

A mi déjate de tontadas de paraguas, yo sigo a los del turbante que me he quedado con su cara y esta gente sabe mucho de la vida. ¿silogismo?  Vimos el espectáculo, la verdad muy recomendable y a la salida por supuesto nos demoramos comprando cosas importantes como un imán de nevera para mi suegra. Corre que la del paraguas se está metiendo en el autobús, le dije. Déjate de tontadas que estos chicos también esperan. Ponte en esta fila detrás de ellos que la que tu dices no es.

Cuando alcé la vista yo creo que era la reunión anual de amigos del pueblo sij y en cada fila había cuatro cinco señores ataviados de la misma manera. Yo no tengo la culpa de que todos vistan igual es normalísimo equivocarse. me dijo. (Veinte años después eso hubiera sido causa de guerra peeeeero entonces todo era amor).

Por supuesto no eran nuestros sijs, no era nuestra fila y por supuesto perdimos el autobús a las tres de la madrugada; pero lo más curioso es que había varios de turbante tan perdidos como nosotros y como somos tan roceros enseguida nos amigamos con una familia de cuatro miembros de los del moñete (si van en familia no nos raptarán) (¿lógica ilogica?) y entre los seis alquilamos un taxi

Six no problem  ¿ha dicho six o sijs?

No te hagas el listo que eso también lo he entendido yo.

El viaje de vuelta fue para grabarnos con todos apretujaos en un taxi-cafetera. Ten cuidado que el papa sij te mira con ojos picaruelos (Qué guarro eres hijo mio). Cuidadín que gui ar junimuners.- le dije- Ohhh junimuners congratulations 

********

Pues de estas historietas de filas equivocadas tenemos varias. Yo creo que alguna otra ya la he contado por aquí. Cuando mi mujer con el carrito del niño (y niño dentro) confundió la fila de la farmacia a las seis de la mañana con la de La jungla que era un after de mi pueblo con la gente más pasada de toda la noche zaragozana “Oye mami, que creo que al bebe no le va a gustar nuestra música igual deberías ponerte en la otra fila y me compras unas pastillitas para mi de paso, jajaja, pero si quereis entrar encantados”.

O cuando en un hotel de Badajoz en lugar de esperar la fila de la puerta de recepción “Tu es que eres muy legal como tu madre pero en esta vida hay que ser más espabilado” en esa otra puerta de al lado no hay nadie. Me fui a aparcar el coche regresé y tras casi un cuarto de hora la ví salir del bingo. No te hagas el gracioso, que te conozco, el cartel ese luminoso hubiera hecho confundirse a cualquiera. Y ya me pegué todo el viaje cantándole números: el veintidós los dos patitos, el ocho, el trece, mira como… (que guarro eres hijo mio y que poca gracia tienes).

Así que después de este rollete de matrimoniadas deduzco que en la vida hay dos tipos de personas los que aciertan la fila y triunfan y los que nos equivocamos y nos sirve de excusa para echarnos unas risas. Francamente casi prefiero la segunda.

 

jueves, 4 de abril de 2013

Los junimuners (cuarta entrega). En la farmacia singapureña.

Tras los capítulos anteriores de esta bonita serie neomatrimonial creo que han quedado claras dos cosas: una que mai guaif no confíaba en mi en el tema del inglés y dos que realmente mai guaif no confiaba en mi en absolutamente nada.
Bien, a veces uno tiene errores como lo del basqui country pero por una vez que mate un perro no es justo que me llamen mataperros. Y creo yo que no me merecía que se pegara el resto del viaje choteandose de mi a dientes llenos y susurrandome con mofa basqui contri basqui contri cada vez que me dirigía a un chinito en la lengua de la pérfida Albión.
Como esos polvos traen estos hijos (perdón, estos lodos) y la nuera de la consuelo es de natural bastante chulica y rencorosa, decidió a partir de ese momento poner en duda cualquier cosa que yo dijera con mi cultivado acento british-ebro. Si pongamos el caso yo decía pardon sir guer is de layon of singapur ella me subrayaba con la hiriente frase de “¿tu estás seguro de que eso se dice así?, anda chico que va!” acompañada de una mezcla de burla incrédula, cuando no escojonándose abiertamente y el ya detallado susurro “basqui contri basqui contri” a en mi oreja. Se lo voy a explicar yo, que con gestos nos entendemos todos, y mi recienestrenada se ponía a hacerle el león al chinito que dudaba si había una cámara indiscreta, estábamos haciendo nuestras conocidas performances callejeras, o directamente nos habíamos fumao alguna orquidea a modo de porro silvestre.
Pues en estas estaban las cosas, cuando las comidas exóticas a base de chinoarroz hicieron una especie de mortero en el estomago de mi querida conyuja impidiéndole que pusiera los tronquitos en el aserradero como regularmente le correspondería. Hay que decir que la dolorosa situación tenía una parte buena: el rictus de estreñida creciente le iba generando un semblante muy oriental que le permitía mimetizarse en el entorno chinorris con más facilidad… jejeje. Os imaginareis que estos chistes, lejos de provocarle la hilaridad, se acompañaban de una mirada asesina y un ¿te creerás muy gracioso? dios mio que he hecho con mi vida casándome contigo” (frase que perdura hasta la actualidad).
Pues para alegría de mi desposada, en una de las mil quinientas veces que en aquella misma tarde nos perdimos por Singapur, aparecimos súbitamente en frente de una farmacia. Y entramos sin demora a solventar su problema intestinal…
A ver, tú que eres tan listo y te haces tanto el graciosillo, como se dice estreñimiento en inglés, que esta vez se lo digo yo.
Constipation, creo
Anda chico, tu te crees que estoy tonta. Y enfriado como se dice estreñipation o qué?? Tu lo que quieres es que se rían de mi.
Joder que se dice constipation
juas juas juas…lo que quieres es que se lo diga por gestos, anda que no te conozco
Hala maña haz lo que quieras
Y allí que se dirigió al mostrador.
Si al singapureño del león ya le dejamos con la copla y a punto de llamar al guardia ante la lección barata de pictionary, no os quiero contar la cara de la china ante la imaginativa simulación escatologica de mi hermosa esposa… Amiga yo no poder nggggg (vease cara expresiva) ¿tu comprender?... y lo repetía ngggggg
La china ojiplática llamo a su compañera para que no se perdiera la obra teatral española que dejaba a Calderon y a Chespir a la altura del barro. Hay que decir que de las dos aborígenes una aguantó con cara de jugador de póquer, pero la otra yo veía que se iba poniendo de color rojo progresivo evitando la carcajada a duras penas, al ver a mi mujer doblar las rodillas para escenificar más claramente tan humana posición.
Majica me entiendes o no? Y tu idiota deja ya de reirte que van a pensar que les estamos tomando el pelo.
La mujer no pudo aguantar mas y rompió a reir. Mi mujer también empezó a partirse de risa y yo, para que negarlo, ya lo llevaba haciendo un buen rato antes.
chino 2
she is constipated… apunte yo socorriendo
Yo no estoy achus contipated ¡!achus no!! yo estoy nggggg estreñited,. a mi marido, no le hagas ni caso, we are junimuners pero lo voy a mandar a la mierda (nunca mejor dicho) antes de volver a Zaragoza.
Ohhh junimuners congratulation
gracias maja gracias, pero me entiendes o no.
yes yes constipated … jou meni days
llevo four days que no nggggggggggg
ohhh is horribol
pero horribol horribol, no te lo puedes imaginar, parezco un globo. (aun creo recordar que le repitió incrédula una vez más que achus no!! eh? que ngggggg!
Os voy a ahorrar detalles sobre la lavativa que le trajeron más propia de cuadrupedos que de bipedos… solo deciros que cuando decida separarme me acordare de la escena truculenta de la lavativa para que se me rompa cualquier bonita imagen con atisbo de reconciliación.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Vuelven los junimuners. Las maletas de la nuera de la consuelo.

Venga chavales que nos conocemos… que vamos de culturetas, de a mi me encantan los post de cine independiente francés, que si el comentario del premio planeta es muy chic, que si despellejamos desde un punto de vista morfosintáctico el libro de la benéfica Mara Torres….. pero a mi no me engañáis, porque yo sé que lo que de verdad os gusta …(redoble)……las historias de “la nuera de la consuelo”.
Habíamos dejado la película de nuestro viaje, en que una vez superada con éxito la etapa aeroportuaria y los chuchos policia comedores de filipinos, después de haber aclarado (casi a tortas entre nosotros) las distintas acepciones de la palabra book, nos veíamos sin reserva en el inhóspito Singapur. Que sagaces como somos, nos prevalimos de nuestra condición de junimuners para dar pena y que (sin saber si realmente les habiamos dado pena o risa) nos habían dado la habitación más impresionante en la que nunca había estado ni estaré
seguimos
La historia de las maletas y el chino gritón
Mi amada suegra dictó sin que nadie se lo pidiera  sentencia irrecurrible y mesurada, (como es ella) sobre las clásicas maletas que me habían acompañado gran parte de mi vida Madre mia que mierda de maletas llevas anda que ya os compro yo unas de las que no se abren que en estas os meten droga seguro. Mi esposa se encargó la noche previa de rellenar, como de costumbre, las múltiples y bonitas maletas con ropas y artilugios de carácter variopintos y uso indeterminado.
(Es cierto, que yo no puedo hablar porque no le pude ayudar, ya que me encontraba en trance de despedirme de mis amigos a los que, pobrecicos, iba a estar un mes sin ver y una cosa llevo a la otra y una jarra a la siguiente y ya sabéis que la cosa se complica. y lo cierto es que no pude echar ni una mano a mi señora en tan tremendo trance maleteril.
Así pues, uno, que ya llevaba un tiempo de convivencia en pecado con la nuera de la consuelo, se esperaba el momento de la apertura con ansiedad…y acompañado de un incierto temor. Basado en otros precedentes en otras ocasiones me había encontrado: desde tres kilos de lomo envasado al vacío, hasta un Tupper con verduras troceadas (que por ahí se come una mierda, maño), ropa de abrigo en verano que nunca se sabe, biquinis en invierno por si hay piscina, planchas para el pelo con todos sus complementos querrás que esté mona no?, una cosa rarisima para colgar la ropa mojada en la bañera…(sois unos malvados la minipimer todavía no formaba parte de nuestro equipaje)…pero lo que no me esperaba de ninguna manera es que tras la pregunta de
cariño, que código has puesto a las maletas
la respuesta fuera
¿código?¿eso que es? ¿Código? yo estuve probando hasta que se cerró pero no sé que es eso del código.
-¿me estás diciendo que tenemos maletas como si fuéramos la reina de Inglaterra para UN MES y que no tenemos ni idea de cómo abrirlas?
(humo por la nariz)
mmmm si.
Tras el infructuoso intento de hablar con Zaragoza. (básicamente para llorarle a mi mama las desgracias de mi nuevo estado civil… ) me espetó mi recién estrenada esposa
chico te ahogas en vaso de agua. Ahora voy yo a hablar en persona con el chino de abajo y seguro que me entiende.
(ignoro cual fue la explicación ni en que idioma o dialecto se dirigió a él)
-dice que ahora sube a ayudarnos que puede abrir la maleta.
-¿te ha entendido?
Me ha entendido perfectamente…Anda que te necesito a ti y tu mierda de inglés.
La cuestión que subió el chino con su amable sonrisa de chino…
ohhh espanisjunimuners (nos conocía) yu cant open de bagach, no problem. ai open.
Infeliz de mi, me imaginaba que como en las películas de espías el avezado chino tendría una llave secreta, una tarjeta magnética desactivadora o un fonendo que poniéndolo sobre la maleta diera la señal de cuando hiciera un ruido sospechoso se podía abrir.
En esta confianza le dejé solo en tan delicado trabajo y me fui al baño
Pero cuando volví… ahhhhh!!!!!!!! allí me encontré al chino blandiendo una especie de arma a medio camino entre un sable samurai y un cuchillo jamonero con las aviesas intenciones de dar matarile a la corta vida de mis maletas suegriles con un hachazo certero a la cerradura.
Pero chicooooo!!! ande vaaaaas!!!
El chino se volvió asustado ante mi berrido aragonés y gritó a su vez más alto, una suerte de alarido de guerra oriental (o de susto que le había dado) al tiempo que instintivamente me amenazaba con su utensilio rebañador.
Represéntense la imagen de maño en calzones gritándole Colgate en mano al chino y el chino gritando a su vez al semidesnudo (y atractivo) aragonés blandiendo un arma mortífera al modo Pokemon.
Dada la desproporción de armamento (cepillo de dientes y contra cuchillo jamonero) decidí sabiamente poner fin a la contienda y proponer una tregua dándole un billete de cantidad indeterminada para dar pago a su atrevida y abortada labor de abremaletas y a la sazón aprovechar su sonrisa agradecida para mandarle literalmente a hacer puñetas.
sale la nuela de la consuelo de la ducha.
-¿O sea que has echado al chino sin darle tiempo ni a probar…como sois los hombres siempre haciéndoos los machitos y sin dejar probar a los demás? ¿Y ahora como lo abrimos?
-empezando por el 001 y siguiendo hasta dar con el número !!!
-jodeeeer, eso lo haces tu, vaya coñazo. Uy, si ya es la hora de ir a la excursión, bajamos con lo puesto y ya la abriremos a la vuelta.
-pero si con lo puesto llevamos dos días viajando, y olemos a batracio disecao, nos van a hacer el vacío alrededor.
Llegamos al autobús dispuestos a a visitar un safari nocturno en la frontera con Malasia
El señor conductor comenta que les mandó telegrama avisando de hora y que han llegado con cinco minutos de retraso. Está enfadado.
Continuara En próximos capítulos…Perdidos en la selva

Ps-.Lo más parecido a la escena relatada es el inicio de este video del loco Zed de loca academia de policía otro de mis personajes favoritos del cine mundial de todos los tiempos junto a Mr Floppy

lunes, 2 de julio de 2012

Inicios matrimoniales (2): Una habitación en singapur Plis


Sigue de esta entrada de la serie Inicios matrimoniales: El viaje de novios.


El perrillo nos hizo un gesto zalamero de agradecimiento por el inesperado desayuno español y los charlys un saludo oriental que yo traduje como un “andal a tomal pol culo pedazo galulos”.

Seguimos adelante, no sin antes revisar todos los billetes palpando cada bolsillo de mi cuerpo. Tras el autocacheo pude comprobar dos cosas: una que efectivamente estaba todo en su sitio y segundo que yo estaba buenísimo; así que satisfecho por la constatación, me dirigí presto a la cinta de las maletas donde según la regla de oro de las cintas de maletas…la tuya siempre saldrá la ultima y un señor bigotón dirá que es la suya.
Ey, pero yo soy sabio!! y previendo la contingencia, al salir de casa había puesto pegatinas identificativas inconfundibles.
“¿Pero chico, no me habia percatado, has puesto en la preciosa maleta de mi madre unas pegatinas de mierda de la familia entera de micky Mouse!!!!!?
Es que no tenía a mano ninguna otra.
Pero es que hay personajes que yo creo que son de la vida no contada de los mickis. ¡Qué horror! ¿de donde has sacado eso?

Rescatada nuestra maleta con la familia putativa disney versión todo a cien, nos condujeron a una mesa de control de pasaportes. Digamos a modo informativo que los singapureños tienen la sana costumbre de tenerlo todo milimétricamente controlado y que tal y como llegas te tienen que ubicar en el hotel y diseñar el recorrido al segundo.

Así que, con mi agradable sonrisa de regalo señalando una vez más nuestra condición de junimuners, facilité a la chinita la gruesa subcarpeta con la etiqueta Singapur de mi archivador ambulante. Ya la cara al ver mi precioso archivador de cremalleras fue de nota , pero disimulando su perplejidad nos dijo: Ohhh junimuners congratulations .
Tecleó y tecleò datos…cuando tras un rato la vi nerviosa me preocupé, pero ya cuando vi como sus ojos rasgados quedaban paradójicamente ojipláticos, supe que nuevos capítulos de mi futuro blog se avecinaban.

La lugareña, hablaba con su compañera en un singapureño cerrado , que en mi curso por ccc de primero de singapureño no me dio a comprender. ¿Any problem? dije yo en un lujoso inglés

Sir,no book for you in the hotel. (o algo así)

Mmmm???

No te enteras de nada… (apuntó mi mujer, asumiendo protagonismo) te está diciendo que le des el libro de los hoteles: HOTEL! BOOK!….será porque no encuentra la calle. Apuntó mi mujer como aventajada discípula de Francis Mathews.

Lo que nos está diciendo es que no tiene nuestra reserva.

Que va que va, qué yo lo se muy bien “buk” es libro…eso lo sabe hasta un niño de primero de egb, que es que no tienes ni idea de inglés y te las das de listillo. Haz el favor de darle el libro de los hoteles del corte inglés a esta chica.

Que no se lo doy, que no tengo ganas de hacer el ridículo.

La cosa se fue poniendo tensa ante la atónita mirada de la asiatica, y más tensa y más tensa hasta que empezó a dudar de nuestra condición de junimuners y a creer más en la de juligans.

No problem, no problem decía la china. Mientras nosotros seguíamos a lo nuestro.

En un descuido mi mujer sacó el "buk" catai de los "jotels" del corteinglés y lo puso en la mesa, la singapuresa para mi sorpresa y gran profesionalidad cogió el libro y aprovecho para buscar en el ordenata la empresa del triangulico mientras seguíamos increpándonos.

No sé si porque por teléfono le debieron decir que la tienda del triangulico era fiable o lo que es más factible por evitar que unos junimuners frustraran una prometedora vida en común, la china nos hizo ver que nos habia conseguido habitación y nos había solucionado el asunto. No problem. No problem.

En aquel momento nos miramos cuan ridiculos eramos y nos echamos a reir de lo pavos que podiamos llegar a ser y para ya absoluta perplejidad de nuestra amiga, nos dimos un leve pico reconciliatorio. La china se puso toda roja de vergüenza. (aunque yo creo que se emocionó) Y creí entender que nos comentaba que teníamos suerte y que nos mandaba a un hotel y una habitación mejor. Nos sonrió supertierna y nos dio una hoja con las horas y minutos (y segundos) de cada excursión y se despidió alucinada de nosotros deseándonos buen viaje.

¿Estas seguro de que nos ha dado una habitación buena? Que te conozco y es que no te enteras y por hacerte el simpático le dices que si a cualquiera.

Mira tienes razón, me ha dicho que nos mandaba a un antro y nos iban a roban los órganos, pero no te preocupes que estaré yo para salvarte.

El autobusero nos miro con odio porque nuestro episodio le había hecho retrasar cinco minutos su hoja de ruta y nos llevó al hotel. (los singapurenses son asin)



El de recepción para nuestra sorpresa y nada más darle el papel y sin decirle nada exclamó Ohhh espanis junimuners!!

Parece que la del aeropuerto se ha chivado ya nos deben conocer en todo Singapur como los novios que casi se parten la cara en el aeropuerto. Se esmeró en disculpas por el misteik de la reserva y nos dijo que tenía la mejor habitación para nosotros.

Eso se lo dirá a todos, ya verás. Dije yo en mi optimismo desbordado.

Vale si soy un provinciano y poco viajado…pero lo que se abrió tras la puerta era la habitación más espectacular que he visto y no sé si espero ver jamás. La vidriera desde el último piso dejaba ver un paisaje urbano de rascacielos que me dejo boquiabierto, el recibidor era más grande que mi casa entera…la cama invitaba a procrear o al menos a estarlo intentando una semana entera sin parar. Bueno no me significaré más.

Esto no puede ser para nosotros se han equivocado dijimos.

Junto a la cama, había una botella de cava y una nota con dos enamorados.Tras un rato en el que nos estuvimos entreteniendo en esas cosas de la felicidad matrimonial, nos llamaron a la puerta. Ya está, ahora viene el chino que nos dice que no era para nosotros la habitación. Nos dio un telegrama ¿qué habrá pasado? “El autobús saldrá a las 13.40 no a las 13.30” en perfecto español… (no debian querer jugar más con nuestro inglés)

¿Por cinco minutos mandan esto? Parece que nos empiezan a conocer.

Reimos. (no lo deberíamos haber hecho como se vera en posteriores capitulos)

*********

Venga nos duchamos que llegaremos tarde. Saca el neceser de la maleta.

Oye, que estas preciosas maletas de tu madre tienen código para abrirlas. Te lo sabes ¿no?

¿Código? Estuve probando hasta que se cerró pero no se que es eso del codigo.

¿COMO? ¡!!!!!!!! Llevamos todo para un mes en las maletas!!!!! Y no tenemos el código.

Seguirá.

lunes, 30 de abril de 2012

Serie: Inicios matrimoniales con la Nuera de la Consuelo. “Basquet country” y “Los filipinos”

Cuando vosotros leéis mis peripecias conyugales con la minipimer y otras truculentas historias de frugales comidas montañeras seguro que pensáis que son circunstancias normales que se derivan de la prolongada convivencia desde hace más de quince años con la misma persona, la nuera de la consuelo. Pero os equivocáis, porque ya en un principio era (éramos) así. Así me enamoré de ella y así seguimos en una constante lucha diaria entre abrazarnos y arrancarnos la cabeza a partes iguales
Para que veáis que nuestras aventuras se remontan al siglo pasado, en los próximos capítulos, si os parece bien, os contaré algunas anécdotas de nuestro viaje de novios. Lo haremos salteado para no cansar y como en las buenas series empezaremos con dos episodios.
CAPITULO 1 “BASQUET COUNTRY”
Un par de circunstancias previas para comprender algunas cosas que se contaran: Uno: Mi mujer no habla nada de inglés (nada es nada de nada). Dos: Ella cree que yo todavía sé menos, lo que es evidentemente falso…bueno, es cierto que algunos errores, como el del hotel de Nueva Zelanda, han contribuido a su creencia… pero que conste que menos que ella no sé.
Esto era que llegábamos cansados del viaje a un hotel en Auckland y me lance a hacer el check in. Para mi regocijo, la recepcionista era una bella jovencita que tras, no sé porqué, adivinarme español, accedió a estar departiendo conmigo durante al menos quince minutos sobre un tema tan apasionante como el baloncesto.
Yo la escuchaba muchas veces decir “basquet country” y pensaba que me hablaba obviamente “del básquet de su country” y es por ello que desplegué todos mis conocimientos en el deporte del aro, con el afán de prolongar en lo posible mi inocuo recreo visual.
pero-cameron-seleccion-nueva-zelanda-baloncesto Pero cual mi sorpresa tras unos minutos, cuando empecé a descubrir, que  intercalaba la palabra boyfriend demasiado a menudo y muy pocas veces palabras de triples y de mates. Así mismo me di cuenta de que la moza iba poniendo progresivamente cara de besugo escaldado.
Dado lo improbable de que fuera yo la causa de su desasosiego, ni que estuviera haciéndome proposiciones deshonestas en presencia de mi esposa…la cual ya empezaba a enseñar sus amenazantes dientes a la kiwi, me replantee el objeto de nuestra conversación y a través de sutiles preguntas llegué a la conclusión de que estaba incurriendo en un pequeño error: y que lejos de hablar del basquet de su country llevaba un rato haciendo alusión  a un noviete que se habia echado “del vasqui country” osea de Bilbao y que le debió dejar mella porque seguía cotorreando de manera incansable.  Era por eso que la mujer hacia caso omiso a mis graciosos comentarios sobre el nefasto pedro barthe y el admirado trecet., mientras como os imaginais mi mujer, sosegada ya su animadversión a la de nuestras antípodas, no pudo para de reír en un buen rato tras saber mi desvarío semántico.
-“Hijo mío te has quedado alelado hablando con la buenorra y no te concentras en lo que te dice y claro no te enteras”
-“Joder pues si tuvo un novio de Bilbao que hubiera aprendido algo de español ¿no? Además estos tios neozelandeses hablan raro y cualquiera puede confundir vasqui y básquet…”
-“Pero no te dabas cuenta de que tu le hablabas de canastas y ella te contestaba cosas con love, ¿igual pensabas que te lo decía a ti?
- pues las cajeras del mercadona me llaman corazón, así que no sé por qué esta jamona no me va a llamar amor…además no gruñas que al final nos han dado la suite grande gracias a mi…
-”ya claro de alguna manera te tenía que pagar las risas que se ha echado a tu consta cuando se ha enterado”.
Pero esta historia es de la mitad y mejor que empecemos por el principio en sucesivos capítulos …(continuara)
(Ir al capitulo siguiente)
CAPITULO 2 “LOS FILIPINOS”
Como el viaje hasta Australia era larguito una compañera de curro me dijo que si volabas en la singapore airlines, a mitad de camino podías hacer una cosa muy recomendable que es la estancia de escala (stopover o algo así) de tres días en Singapur. El avión era sencillamente espectacular… para mi asombro de joven ciudadano de provincias, cada asiento tenía su propia tele y un mogollón de juegos gratis entre los que se encontraba el tetris. Al juego  de las piezas dedique 8 horas ininterrumpidas de mi vida, mientras mi recien estrenada mujer roncaba cual bebe. De vez en cuando abría un ojo y me decía su a posteriori famosa frase “estas enganchado, esto te va  a volver lelo” que luego con el discurrir de los tiempos ha aplicado también al mundo de los blogs y a casi todas mis adicciones adultas con el mismo encomio y descrédito hacia mi persona.
Abro paréntesis en este punto, para detallar una neurosis que me acucia en los aeropuertos consistente en revisar cada cinco minutos todo lo que llevo encima, es decir, cada uno de mis mil objetos, billetes y papeles. Esta neurosis hace que en picos dfilipinose intensidad vacíe todos y cada uno de mis bolsillos en la primera mesa que vea para hacer contabilidad de bienes y documentos. Mi mujer que es sabia (maligna pero sabia) me encomienda labores peregrinas para entretenerme y quitarme esa manía de la cabeza: ir a preguntar obviedades a la información, comprar cosas inútiles como un paquete de filipinos… y así fue por ejemplo a la salida de Madrid donde fui a comprar un paquete de los riquísimos bollitos “por si acaso que nunca se sabe”.
Llegamos a Singapur…y siguiendo con esta terapia, lo primero que hizo mai guaif al salir al aeropuerto fue mandarme a preguntar si el cartel de la maleta significaba que era donde había que recogerlas. Pero si esta claro en el cartel… ¿Tu estás seguro de que te enteras de los carteles en inglés, anda haz el favor de preguntar que tienes tan poca idea como yo? Oye pequeña que yo tengo tres años de la escuela de idiomas… vale vale pero pregunta.
Y allí que la abandoné con su mochila y las zarpas llenas de chocolate de los filipinos madrileños que en contra de sus principios culinarios espartanos había empezado a finiquitar. Mientras tanto, me marché a preguntar a unos amables chinitos que me dijeran donde buscar las preciosas maletas obsequio de mi suegra. Madre mia que mierda de maletas lleváis anda que ya os compro yo unas de las que no se abren que en estas os meten droga seguro. (las suegras no se si aciertan en las predicciones o las provocan)
Quedando claro que el cartel con una maleta indicaba efectivamente el lugar de recepción de las maletas, me encontré con sorpresa al regreso, a mi amada junimuner rodeada de policías de ojos rasgados armados (escenificando no sé si un remake de golpe en la pequeña china o un capitulo de los serrano), mientras un perrillo con chaleco amarillo movía el rabo saltando a su alrededor, contento e histriónico cual seguidora de bisbal. Descartando que hubieran confundido a mi mujer por una estrella de cine oriental o que le hubiera dado por el amaestramiento canino en pleno viaje de novios…deduje que algún tipo de problema había.
De entrada y para empezar, les atice un “guat japens is mai guaif, gui ar espanis junimuners” que les deje apabilados. Pero contemplé que el perro ignorando mi fluido inglés, seguía dando saltitos histéricos rodeando a mi señora y su mochila. El chino que hacia de director del comando estaba atacado señalando al perro y dirigiéndose a mi mujer en tono conminatorio, mientras ésta, trataba de convencerle de que no era farlopera, (ni infante consorte), utilizando la clara frase de “no tengo ni idea de lo que me cuentas, maño, pero yo no le hecho nada a tu perro así que mira a ver si lo tranquilizas”. Vaciamos la mochila varias veces sin aplacar el furor canino, pero… nos dejamos un bolsillo lateral ¿Y qué había en él?
…un momento antes de la repatriación se me ilumino la bombilla y me acordé de los filipinos. Y sacandolos del bolsillo, se los enseñé al “poliperro oriental del todo a cien” que en una actitud mas propia de humor amarillo que del buen oficio policial dejo de perseguir a mi señora para proceder a hacerlo con las migajas de filipinos del suelo. Tras unas educadas disculpas por parte de los charlys, proseguimos nuestro camino no sin antes hacer un breve recuento por mi parte de billetes y guías.