sábado, 17 de febrero de 2018

Mi otro blog en la sombra

Hace tiempo mucho tiempo que no experimentaba la extraña sensación de gustarme, de leerme y asombrarme de que esas lineas hayan salido de mis sueños. Me pasó anteanoche, revisando el rincón donde amontono borradores en 25 lineas y 1000 caracteres más o menos. 
Quería cerrar ese blog que moria con bocanadas de perro viejo, cuando me sentí atrapado por el ritmo de las palabras que hubiera aplaudido escritas por cualquiera y que me avergonzaron al saberla mias como ver en el espejo tu cuerpo desnudo y bonito a los dieciseis.
No recuerdo por qué nació, quizás tan solo por cambiar de aires como los viajes a paises europeos que se emprenden tras la depresión, es posible que estuviera cansado de frases sueltas escritas en vertical en ordenado y escondido o mucho más probable que no quisiera alterar al abuelo somnoliento en el que se ha convertido este blog
Lo cierto es que comenzó y no me arrepiento, con límite de tiempo en cada cuento, con límite de duración como debieran ser las relaciones dolorosas en el amor. No son muchas entradas, a penas veinte que podeis leer de tirón. Cuentos, reseñas, reflexiones sin etiquetas imaginaciones de ayer. 
Estan escritas a capela, a penas corregidas, si acaso releidas después y tan solo retocadas como las chicas cuando salís de los servicios repuestas de carmín. No me obligo, no me molesta que pase el tiempo sin escribir, si no sale lo mejor que quede así. Prefiero que pase el tiempo sin llamarnos y que solo cuando nos tengamos ganas nos encontremos para follarnos hasta despertar. Fue en aquel cine ¿te acuerdas?
http://25lineas.blogspot.com.es/
No sé si hago bien poniendo luz de farolas en los rincones oscuros del parque donde tantas veces nos hemos besado y alguna hecho el amor. Quizá debiera seguir estando escondido, pero hacía tiempo, mucho tiempo, que no experimentaba la extraña sensación de gustarme al leerme y quería compartirlo con vosotros. VEINTICINCO LINEAS Y MIL CARACTERES


miércoles, 7 de febrero de 2018

El momento que no sale en la foto más bonita.

Hay un momento en cada viaje que no sale en la foto más bonita, un momento en el que el tiempo se estanca y sin saber el porqué se queda impreso para siempre entre tus postales del lugar. A mi me pasa cuando se descorre el telón de un monumento de una manera imprevista, cuando vas andando y de repente te topas sin esperarlo con esa imagen que has visto tantas veces en documentales y que no te crees tenerla en frente. Me pasó al ver el Taj majal y me volvió a pasar hace no mucho ante el Doumo de Florencia.

El segundo momento es el de la calma, el de la primera cerveza fria, el de la primera tarde al dejar el hotel, o ese otro en el que, si vas de trabajo, vuelves de regreso ensimismado pensando en la tarea cumplida. Recuerdo el regreso de Rio a Niteroi en el ferri que los conecta, la mañana en que abrimos los brazos ante el puente de Sidney o el almuerzo viendo el hielo azul de Perito Moreno.

Cada una es un momento distinto, con unas circunstancias y motivaciones distintas para viajar pero todas ellas con un regusto apacible al recordarlas. Y es que quizás sea eso viajar: llenarse la cabeza de imagenes, recuerdos, conversaciones, personas que poder traerse a casa para los tiempos de sedentarismo e invierno.






 

viernes, 2 de febrero de 2018

sobre la marcha

Hace mucho tiempo que no escribia en vacio, sobre la marcha. Que no eludía mi word con su times new roman a 12 y sus tabulados perfectos para pinturrajear un borrador previo. Atropellado por nimiedades intento verme ante el espejo de lo que escribo. ¿Qué otra cosa hacer que verme de lejos?
Hace tiempo que creo que somos esclavos de la historia que nos inventamos, hace tiempo que ratoneamos por nuestro pasado para encontrar argumentos que den sentido a nuestro presente. Y lo más divertido es que no los encontramos.
Cada vez que alguien me intenta explicar cómo es, me doy cuenta de que es justamente lo contrario. Yo es que soy muy ordenado, generalmente es un caos; yo es que me gusta ser meticuloso, pues es un dessastre... Cuánto esfuerzo para explicar con causas lo aleatorio.Cuanto esfuerzo para construirnos un yo presentable en sociedad.
Pero en fin, no juzgo y defiendo el derecho de cada uno a inventarse la vida y la biografía que le justifique para hacerle más feliz. Quizá porque empatizo, porque me pongo en su lugar y no me parece tan raro quizá porque lo haga también yo mismo.
Queremos tener una narración logica al cuento que nos contamos y que incluso nos creemos porqué tenemos miedo a ver nuestra vida como un relato absurdo, quizá como este cúmulo de frases improvisadas que os arrojo hoy.

martes, 30 de enero de 2018

El sueño eterno. Desmitificando a Chandler



Yo creo que somos bastante condescendientes con Chandler, a mi , por lo menos en este “El sueño eterno” primer libro suyo que me he leído, me ha parecido un chapucero de tomo y lomo. Ya sé que es un imprescindible para los que nos gustan las policíacas, ya sé que está entre los 1000 libros que tienes que leerte antes de espicharla, ya sé que es un antes y un después en el tratamiento de las novelas de polis, pero a mi me ha parecido un chapucero qué queréis que os diga. Puede que buen escritor, pero un chapucero.
¿Qué es eso de que los personajes entran y salen sin saber por dónde ni por qué? De repente aparece un chofer que no estaba, de repente acaba en el fondo del río; gente que se acumula sin perfilar, gente perfilada que no sirve para nada y una historia que cuando iba por la página 100 he decidido volver a empezarla de nuevo porque no me estaba enterando de nada.
Yo creo que en el inconsciente colectivo se ha quedado la película de Howard Hawks y el papel carismático de sus dos protagonistas Bogart y Bacall y se recuerda el libro mejor de lo que es. La película ha hecho el papel de esos amigos escritores a los que les dejas tu cuento escrito regulero y con la mejor voluntad te dicen eso de “esta bien, pero déjame que te lo corrija un poco” y después cuando lo lees corregido resulta que lo han puesto boca abajo, lo han reescrito y le han dado un orden y coherencia que tu boceto inicial no tenía ni de coña. En mi opinión el libro le debe a la película, como la película le debe a la sensacional actuación de sus protagonistas y secundarios. (le dedico un pufffffff a Dorothy Malone la librera). 



Por poner un ejemplo el papel de Bacall no tiene nada que ver con el del libro en donde no se puede ni adivinar su carácter, mucho más acertado en la película, sin duda. Por no hablar de la escena en el piso de Joe que en el libro está más cercano a esas escenas de los hermanos marx donde la gente entra y sale de una habitación alocadamente que a una trama con cierta sensatez. Es cierto que la película desprecia a algunos personajes, pero es que en el libro quizás están de más. Así que para no complicarse mejor prescindir. Y a todo esto no hay que olvidar que tiene a un guionista como Faulkner que a lo mejor algo contribuye (es verdadera devoción lo que se tiene en este pueblo por Faulkner).
Y una vez despellejado vamos a lo bueno, es decir, los diálogos. Cualquiera que haya intentado escribir algo sabe la dificultad de construir unos diálogos rápidos, ocurrentes con carga de humor y que no queden impostados. Pues el tal Chandler lo borda. En muchos casos he pensado que se ha escrito diez o doce diálogos brillantísimos y el resto del libro es atrezzo para justificarlos.
Otra cosa buena es el personaje, Marlowe, y su estilo tan definido en ese sarcasmo, esa incorrección política, su relación “peculiar” con las mujeres. No sé donde he leído que todos los protas de policiacas posteriores le deben algo a Marlowe, no sé si es exageración pero desde luego es un personaje redondo que en la peli interpreta sensacional Bogart. Que tampoco nadie espere un relato de su vida o meterse en lo personal como muchas policiacas españolas (y que a mi me encanta), el sueño eterno no llega a tanto, pero si que construye “un personaje” más que un “resolvedor de casos”.
El tercer punto importante es la incorporación de la crítica social. Pone literalmente a caer de un burro a la clase alta, sus niñas pijas y caprichosas, su manera mafiosa de enriquecerse y macarra de resolver los problemas.
En fin que Chandler abre un nuevo camino en la policiaca, eso es cierto; los personajes ya no son esos fríos jugadores de cluedo de las novelas británicas; escribe bien y con estilo, estupendos los diálogos teñidos de humor, pero no estaría de más que le hubiera dado un repasico a lo que escribía y no ir sobre la marcha chapuceando el argumento sin ton ni son a la espera de que alguien (como la peli) le organizara el berenjenal que tenía montado en su novela. 


lunes, 22 de enero de 2018

¿Amanece o atardece?




El amanecer tiene luces parecidas al atardecer. A penas se diferencian salvo que conozcas por dónde despunta el poniente y el oriente de cada ciudad. Lo que nace, de la mano de lo que se acaba y lo que dura, compartiendo cable en el funambulismo peligroso de lo que está a punto de caer.

Solo los tontos y los sosos creen en la estabilidad eterna y mientras tanto todo se desenvuelve en un juego de tensiones y distensiones que hace discurrir el fluido de ir viviendo. No hay tormenta que no escampe, ni calme chicha que no sea preludio de tempestad.

Nos están acostumbrando a vivir entre paréntesis, a la espera, sin darnos cuenta del placer de cada día entre tanto. Quizás estemos demasiado pendientes de que pase algo como si viviéramos en la Fortaleza Bastiani del libro de Buzzati y nuestro único afán fuera esperar a los Bárbaros que nunca llegan; y es que necesitamos darnos cuenta como  Bascombe de que el modo como se nos escapa nuestra vida es precisamente nuestra vida.

En estos meses de vida frágil, en los que últimamente vengo otorgando medallas de trascendencia a trivialidades efímeras, me estoy dando cuenta de que esta cabezota que hospeda mi alma es una vasija de cristal demasiado sensible al envite de los vientos por suaves que soplen. No sé si es consecuencia de la edad pero empiezo a no ser dueño de mis insomnios y esto me preocupa.

“La felicidad consiste en no ser feliz del todo y que no te importe demasiado” decía el poeta D´Ors recitado por mi profesor de filosofía de COU. Saber gestionar la incertidumbre para vivir sin estar seguro del todo, saberse irrelevante en los tiempos intermedios en los quizás hayas sido alguien y predecir desde la cumbre las dificultades del camino de regreso a casa.

Pues nada, que en este domingo en el que se agostan los tiempos como silencios de siesta, me ha dado por pensar en intenso sobre esa sobrecaraga de importancia que damos a la diferencia entre amanecer y atardecer, subir o bajar y lo poco que le damos al dia que los separa.

domingo, 14 de enero de 2018

Mis novelas de 2017 Recomendaciones y despellejes



Si tuviera que escribir, así de memoria, un resumen de mis novelas del 2017 me vendrían a la cabeza un montón de cuentos, el Canadá de Richard Ford y mucha desilusión.

La desilusión del reencuentro con Ray Lóriga y su Rendición; un libro futurista y esperable que no aporta nada; la desilusión de Antonio Orejudo con Los Cinco y yo, autor al que venero con sus locuras y sus grandes libros como Reconstrucción y que en este de los cinco sin perder la genialidad del escritor se le va demasiadas veces de las manos. Y también otras muchas desilusiones que no por menos esperadas me hacían albergar algún tipo de esperanza: La uruguaya de Mairal muy "babelizada" y muy en listas del very best pero que no pasa de la historia de un adulterio contada por capítulos con tonillo argentino; Elvira Navarro que cumple con creces lo mal que me la habían puesto, (su libro de Adelaida García Morales es una burla en 70 páginas). Le di una segunda oportunidad a Mara Torres con Los días felices y siendo sin duda infinitamente mejor que el de La vida imaginaria no pasa de ser un libro entretenido para leer en el puente aéreo…Y ya puestos a desilusionarme hasta mi adorado Montero Glez ha tenido un gatillazo con El carmín y la Sangre en nuestro más que consolidado idilio de amor

Patria de Aramburu y Seda de Baricco no es que no me hayan gustado es que son libros que a mi entender están tomando más carácter de mito que de realidad. En este grupo de sí pero no y no pero sí meto también El Vano Ayer de Isaac Rosa la lectura de este libro sobre el tardofranquismo está en la lista de los premios Rómulo Gallegos que es una de esas fijaciones que se me meten entre ceja y ceja de vez en cuando (quiero leérme  todos los premiados). Es así que romulito a romulito cada año voy caminando. Nada había leído de Isaac Rosa más allá de sus artículos pro podemitas en el diario.es, no me disgusta, pero no está ni de coña a la altura de los demás premiados (echad por curiosidad solo una lectura al palmarés).

Descartó comentar mi primer ruso a cargo de Tolstoi, fracaso (La muerte de Ivan Illich lo leí porque estaba en la lista de mi admirado club de los blogueros gafotas) y el de Manos pequeñas de Andrés Barba autor que me gusta pero desde luego no por este libro. Sin embargo mi reencuentro con el relamido de Prada me ha hecho indultarle del castigo al que le tenía sometido por su tropelía de Me hallará la muerte. Mirlo blanco, Cisne negro es un muy buen libro, escrito con más mesura metafórica que el antedicho (aun dentro claro de los márgenes del hiperbólismo de Prada). Es una novela de metaliteratura en la que de Prada juega con los distintos yoes propios que ha tenido a lo largo de su vida literaria: el de tertuliano relamido, el de escritor novicio prometedor, el de autor premiado, e incluso pilla el tono de pareja de la que en mi opinión es su mejor novela de las que me he leido: La vida invisible. Los hace a todos coetáneos y pinta una novela sobre la literatura y la vida de los escritores muy interesante. Bueno, aunque de vez en cuando se engancha (es un libro demasiado largo) a mi me ha gustado bastante.

También aplauso para Javier Cercas y su Anatomía de un instante. Con Cercas empecé hace años por Soldados de Salamina que me gustó tirando a poco, sin embargo luego Las leyes de la frontera me pareció un libro sensacional y en gratitud me compre Anatomía de un instante y El impostor, libros ambos que me miraban sugerentes desde la balda de los pendientes con mi indiferencia por respuesta. Este año me he leído el Anatomía de un instante y me ha encantado. Es un libro claro, ordenado, con la emoción de lo que está bien contado y el goce de lo que está bien escrito. Habla como ya se sabe del 23F, de Suarez y de los demás protagonistas de aquel día cuyas historias va deshaciendo con paciencia y buen gusto desde el liado ovillo inicial.
Seguimos por los libros que me han gustado. Entre ellos los dos de Richard Ford:
El dia de la independencia es un precioso libro de cuarentismo en el que Bascombe cambia de oficio. Si en El Periodista deportivo, Ford jugaba con la profesión de periodista deportivo para subrayar la intrascendencia de la profesión y de su personaje, en El día de la independencia Ford hace lo mismo con la profesión de vendedor de inmuebles. Bascombe, como su oficio y sus personajes, buscan un espacio donde asentar su vida (algo parecido que comprar una nueva casa) de cara a la madurez. Se va cuestionando el porqué de lo vivido y como arragairse de cara a la etapa de madurez de la vida que inicia que resumen en una frase magistral “El modo como se nos escapan nuestras vidas es nuestra vida”. Las dudas en la relación con su nueva pareja y con sus hijos en paralelo a las dudas de sus clientes con sus nuevas casas marcan el libro. Magistral excelente libro. E igualmente Canada. Este no es de Bascombe como personaje y alguien por el blog (leo que fue pseudo)  comentó que parecía como si no lo hubiera escrito Ford. No estoy de acuerdo, yo si que veo al autor detrás de la historia de los dos hermanos. Esa necesidad de irse adaptando a las distintas vicisitudes que presta la vida en su recorrido, el recuerdo de los padres desde la madurez y el esfuerzo por comprender lo que hicieron y por qué. Ha sido mi libro del verano y me ha gustado mucho.

En el listado de novelas que me han gustado La mirada de los peces de Sergio del molino y Datrebil de Pedro Andreu ambas tienen su post reseña en elchicodelaconsuelo, o sea que os podéis ir a mirarlas . Mucho más peculiar y mejor para mi gusto Datrebil, con ese lenguaje peculiar y duro de Andreu que me entusiasma.

Ya sabéis que soy más vallejista (de Fernando Vallejo) que bolañista (de Bolaño). Otra de esas listas que me voy comiendo año a año es la de Los 25 mejores libros en español de los últimos 25años y me fastidia no pillarle el gusto a Bolaño que tiene dos libros entre los diez primeros. Es por eso por lo que de vez en cuando me leo alguna cosica  de él en la esperanza de que me enganche. Entre paréntesis es un libro de artículos que no me ha desagradado y ha conseguido que no descarte a Bolaño como ya me ha pasado con Vila matas. De Fernando Vallejo me he leido este año Llegaron. Buenisimo.Vallejo domina el lenguaje con una maestría singular, es una delicia leerle, controla poco tanto la ira y como sus fobias, pero vamos eso ya lo sabemos de la Virgen de los sicarios y Desembarrancadero dos obras maestras, y dos monumentos al cabreo vital.

Y para terminar tres maestros y una sorpresa: Lorenzo Silva, Montero Glez, Luis Sepúlveda y Oscar Sipán

Empiezo por la sorpresa. No os puedo contar como conocí a Oscar Sipán por que si no luego tendría que mataros a todos y no es cosa. Entre los seguidores que pierdo por mi tabarrez, los que pierdo por la inactividad y los que me ponen el rip por llevarlas la contraria ya os habeis quedado cuatro gatos, así que confiad en mi. Da igual que Sipan  sea de Zaragoza como servidor, que no sea fácil encontrar sus libros, ni que los primeros sean más bien reguleros La novia francesa de ho chi min y Avisos de Derrota son dos libros de cuentos sensacionales. Con un lenguaje en la línea de Carlos Castán pero con más peso argumental. Tanto me ha gustado que ya lo he regalado varias veces. Incluso a Viveiro.Leedlos sin ninguna duda.


Todo por amor La cosa empezó en uno de esos cruces de tweets que para mi orgullo y su paciencia mantengo de vez en cuando con Lorenzo Silva. Hace unos años tenía un nuevo libro estival en el mercado “Todo por amor” y era uno de esos recopilatorios periodísticos para mayor caja de las editoriales y menor gloria de los escritores. Esta circunstancia unida a mi desconfianza hacia las novelas no policíacas de Silva (véase El blog del inquisidor y Música para feos como ejemplo) hacía que no tuviera intención de leermelo. Así que en una de estas le inquirí malévolamente  al autor “¿pero Vd recomendaría este libro a su cuñado?” a lo que el picoleto escritor me contestó no falto de ironía “a mi cuñado le recomiendo todos mis libros y ninguno”. Que lejos de convencerme me ratifico en mi desaire Pero mis críos me lo compraron para mi cumple de aquel año  y si no lo hubiera leído hubiera sido un lamentable error. Todo por amor es un libro sensacional. Las historias no tienen que ver nada con el amor sino que son historias de la España negra contemporánea. El título (y la reseña de contraportada) es la típica gilipollez de la editorial considerándonos imbéciles a los lectores (luego se preguntan por nuestra venganza piratera). A todos los que tenéis un taller de lectura decid que os incluyan  este libro como lectura obligatoria. Ya lo desglosaré en algún post pero es todo un manual de literatura breve: las historias delictivas desde distintos puntos de vista, como mezclar el argumento con la moraleja, la concreción en la narración de (tres carillas, no más). además la estructura es siempre la misma con lo que no es casualidad sino que es fruto del trabajo. Con Todo por amor  te das cuenta de que Lorenzo Silva es un profesional de la escritura como la copa de un pino que podría vivir de esto simplemente con hacer una novela de cada una de las cien historias de este libro. Me ha entusiasmado. Para aprender a contar y a escribir.

A Luis Sepúlveda lo conozco por tres tipos de escritura: Sus cuentos escritos en el mejor lenguaje, donde nos habla de selvas, de trenes, de la Patagonia  y sobre todo de la vida, cuentos  de los que soy un forofo incondicional. En segundo lugar por sus escritos de perfil político que aunque me gustan (vease Moleskine) para mi gusto a veces son tan parciales que algunas veces caen en lo simplon  Quede claro, Sepulveda siempre escribe sensacional pero cuando a su manera de escribir incorpora una historia entra en el capitulo de las obras maestras.  Por ello sus novelas (tercer tipo de escritura) son una mezcla del preciosismo de sus cuentos y de la profundidad de su mensaje político y moral. Este año he hecho un repaso a casi todo lo que ha escrito. Soy Forofo no puedo decir más. Detacar sus cuentos Historias de aquí y de alla o Desencuentros, pero también sus novelas la sombra de lo que fuimos y las dos de Belmonte. para mi la El final de la Historia mejor que nombre de Torero pero la cosa es que hay que leerlas las dos.

El tercer maestro es Montero Glez El almanaque incendiario es el blog que yo querría escribir. Es un diario del tiempo en el que escribió su genial Polvora negra. Un diario donde se mezcla lectura, con música, con relatos vitales, impresiones políticas…pues eso lo que me gustaría que fuera este blog en el año 2018.

Amen.

Todos los libros 2017 con valoraciones
Resumen de los ensayos leidos en 2017
Resumen de los libros de poesía leidos en 2017

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