viernes, 23 de septiembre de 2016

Cinco Esquinas Vargas Llosa Opinión y Crítica

No comparto ese común que se extiende por las redes sociales diciendo que Cinco Esquinas es un libro menor de Vargas Llosa. A mi me ha parecido un libro más que bueno. Hay que decir que soy poco objetivo y que considero que no me he leído ni un libro malo de Varguitas ni de Gabo. Contados así por encima me he zampado al menos diez de cada uno y ni uno me ha decepcionado. Otrosí digo que a mi incluso  Las travesuras de la niña mala me pareció un libro sensacional, esto como presentación, para no esconder que soy lo que se llama un forofo en toda regla de don mario.
             
El problema es que Vargas Llosa ya no está, o no quiere estar, para escribir novelones de mil paginas. Por eso, cuando este libro le empezaba a tomar cuerpo, y cuando la historia le crecía sensacionalmente bien contada entre las manos decidió conformarse y darle un bajonazo y fin, chis pun. Mirad que siempre me quejo cuando los escritores empiezan a paginear para hacer gordo un libro breve, pues en este caso todo lo contrario. La historia tenía varias vetas que sin mucho esfuerzo hubieran podido dar mucho oro del que nos acostumbra D.Mario. No sé, el amor entre los dos periodistas; profundizar más el personaje de Luciano, explicar cómo Chabela y los otros ricos llegan a su posición social. Mil cosas. Pero no, no quiso que fuera grande y se quedó nada menos que en un buen libro.

Cinco esquinas es un libro de clases sociales, una visión cruel y sobre todo cínica de las clases sociales limeñas. Una visión desnuda de los barrios altos que curiosamente son los bajos (Cinco Esquinas) y por otro lado las bajezas de las casitas con verja y antejardín y polvos con olor a Chanel de los pijos más repijos de Miraflores. No creo, de verdad, que el centro de la novela sea el periodismo amarillo, como dicen casi todas las reseñas; sino más bien el poder envolvente a todos los niveles que tiene la corrupción y la tiranía sin escrúpulos.

Pero sobre, lo que a mi más me ha gustado, de Cinco Esquinas es como detalla magistralmente esos momentos en la vida en los que meter la pata está a la misma distancia que dar el pelotazo del triunfo. Tanto Juan Peineta, como la Retaquita, como Cárdenas, como Garro todos ellos a lo largo de la novela tienen esa decisión en las manos que te encumbra o te manda al infierno. Ese momento puntual de la vida en que la cagas, así sin más o te conviertes en un triunfador. O vives en Miraflores o te da pol culo un preso.

En esta novela hay mucho del Vargas Llosa de siempre: las historias desmontadas que van hilvanándose unas con otras, el lenguaje cuidado de buen escritor y la descripción de los personajes. Vargas Llosa es un genio dibujando tiranos. En muchos casos me venía a la cabeza el Trujillo de la Fiesta del chivo,esa descripción de los barrios limeños  que hacía en Conversación en la catedral, esas señoras de alta cuna y baja cama que contaba en La tía Julia y como siempre la pregunta que se hacía santiago zavala ¿en qué momento se nos jodió Perú? porque de eso va también el libro, de saber si Perú tiene remedio.

Vargas Llosa tiene a mi entender tres características significativas que lo definen no superar su fracaso político del 90, su querencia sexual estrafalaria y ser un escritor como la copa de un pino. Mientras controla las dos primeras la tercera, la de ser uno de los mejores escritores en español, toma un protagonismo deslumbrante y excepcional. El problema es cuando se deja llevar por las otras dos. Y el libro andaba bien, muy bien, hasta que la descripción de un tirano como Montesinos pasa a ser una vendetta personal contra él y los polvos lesbicos muy bien descritos se convierten en calentones raritos del autor.

A ver, que entiendo que lo de perder las elecciones con Fujimori en el 90 debe ser como que te gane 7-2 el Llagostera que o hay trampa detrás o el ridículo te dura toda la vida. Pero hombre, no puedes estar en fijación con el chino y montesinos hasta que te mueras. Los articulos políticos de mario son una tabarra inaguantable siempre con lo mismo. Y por otro lado sus querencias sexuales con tías, primas y demás seres peregrinos es más que conocido (y actual). Cuentan que Carlos Barral. al enterarse de que Mario se había echado una  nueva amante, preguntó: "¿Son familia?". Al contestarle que no, el irónico editor, apuntó: "¡ah, entonces no durarán mucho!". Es como si una relación sin algo escabroso o morboso no le pusiera a varguitas.

El libro se lee de trago, es mucho más profundo que hablar de periodismo amarillo y aunque digan que no,  te encuentras al Vargas Llosa de siempre, al impecable contador de historias y a sus personajes de toda la vida: Los periodistas muertos de hambre, las niñas malas de casa bien, las clases sociales limeñas, los tiranos en su máxima hijoputez, las putas y el sexo; el dinero; en fin todo eso por lo que nunca me canso de leer las novelas de  Don mario y sin embargo hago una pelota de papel con sus artículos políticos.

Leedlo.

sábado, 17 de septiembre de 2016

La reivindicación de ser cordero

Entiendo el odio, la sed de militancia y la rebeldía contra el letargo. Quienes estamos a la derecha de la pobreza, nos cuesta comprender el valor de 7,50 de un taxi para llegar antes a unas cañas olvidando que cuesta igual que una comida en casa para tres. Entiendo el hastío y las ganas de gasolina de quienes se niegan a leer la portada del periódico y rasgan las páginas de política que anteceden a las ofertas de trabajo.
No demonizo a los nuevos políticos que han canalizado la ira del desencanto porque quizás han regalado el desagüe necesario para que no desborde. No insulto a los cantautores gauche divine con cuenta en Panama porque al menos han regalado himnos y banderas a la revolución pendiente. Disculpe el señor, se nos llenó de pobres el recibidor.

Sin embargo no puedo soportar a los que se alistan porque no han llegado. A los opositores frustrados que critican a los funcionarios de la plaza que no obtuvieron. A los funcionarios que debaten sobre las cláusulas del contrato de trabajo que nunca han firmado y critican al “tendero esclavista” exigiéndole un espíritu emprendedor inexiste del que nunca han requerido. No soporto a los cobardes que hablan de los valientes, a quienes han malgastado la vida tras la mesa del despacho esperando la presbicia y el gatillazo sin haber echado un polvo y critican a los que se echan una novia rumana quince años menor. Estos no son revolucionarios estos son envidiosos.

Y digo esto porque entre la masa hay mucha mierda. Y entre los críticos a la casta hay muchos que lo que les molesta es no serlo. Hay muchos que ponen a parir a los que comen langosta porque su sueño es poder chupar las cabezas y relamer las patas que los primeros se dejan. Hay muchas maneras de ser culto sin ir a la universidad y muchas formas de triunfar sin tener el Cayenne en la puerta, pero no se lo rayes por la ira que te da tener que arrancar tu SEAT panda, joder. Ráyaselo si quieres porque hay vicios que son una obscenidad; pero no porque te joda no conducirlo tú.

Entiendo que nos partáis la cara a la clase media (digo mediocre) por enrolarnos serviles en las filas de los que mandan. Entiendo que en el fondo deseéis que nos peguemos la hostia por jugar a burgueses sin serlo. Entiendo vuestro escupitajo en la cara por hacer de escudo humano de tanta miseria con corbata, y que deseéis con fuerza que se prenda fuego nuestro apartamento en Salou desocupado once meses al año mientras el mantero duerme con suerte en la playa.

Solo os pido que nos dejéis reírnos un rato tras once horas de curro, solo os pido que nos dejéis irnos de putas después de tanto misionero. Ya, ya sé que duele nuestra risa en el bar mientras esperáis en la puerta una limosna para dar de comer a vuestros hijos. Pero sobre todo os pido que no dejéis a los envidiosos que lleven el palo de vuestra bandera. Ellos son peores que nosotros los que somos corderitos mediocres. Nosotros sabemos que no seremos nunca casta aunque tengamos que estar a su lado, estos otros serán casta en cuanto puedan, ya os lo digo.

martes, 13 de septiembre de 2016

16 cuadros del Thyssen que me gustaron

Es una delicia ir al museo. Los que somos provincianos aprovechamos cualquier hueco en la agenda de una excursión a la capi, para colarnos en alguno de estos bosques de paisajes, colores y perspectivas. Cada recorrido, cada incursión es diferente como esos viajes a las grandes ciudades en los que cada vez descubres un recodo distinto, un edificio que te invita, una calle que te transmite nuevas sensaciones, el bar de música en vivo que no habías visitado antes. 
Hacía mucho que no iba al Thyssen, y con la excusa de Caravaggio (y sus amigos) que hacia poco habia visto en los Uffizi en Florencia, me adentré en ese mundo de sueños e historia que es la exposición permanente. Lo primero la felicitación a las personas de la información de la entrada del museo. Amables, pacientes y haciendote un mapa por las sendas que debes visitar. Y luego ese placer de descubrir al azar pintores nuevos que te roban la mirada y que luego patearas al llegar a casa. 
Os pongo mi mapa de este viaje. No tiene más lógica que la de ir apuntando lo que me llamó más la atención. O igual sí que la tiene y el diablillo maligno ha ido uniendo con puntos, sin yo saberlo, el dibujo de mi estado emocional.

Panini

Canaletto
Tischbein
Gaertner
Bierstadt
Church

Ramon Casas

John George Brown


Hopper

Inness

Witte



Marsh

Tanguy


Matta

Andrews

Estes
Si quereis ver más post de la pintura que me gusta, los teneis todos en este enlace.

martes, 6 de septiembre de 2016

Menuda de Serrat en traducción libre. ¿Para cuando su premio Princesa de Asturias?

No sería la primera vez, ya lo hicieron en 2011 con Leonard Cohen. Creo, sinceramente, que ya es hora de que alguien mueva la nominación de Serrat al Principe de Asturias de las letras. Decidme un poeta vivo o muerto de quien los españoles nos sepamos de memoria tantas poesías en castellano y a la vez tantas en catalán.
Mil versiones de sus versos a cada una más impresionante. Mil traducciones. Yo aqui aporto mi traducción libre de una canción como Menuda cantada en la voz de la grandiiiiisima Silvia Perez Cruz. Que es una preciosa poesía del amor cotidiano al estilo de garcia montero. Ese amor que viaja en metro y vola entre ocells.




MENUDA Serrat (En traducción libre del chicodelaconsuelo, disculpen el atrevimiento)

Piensa en mi pequeña piensa en mi
cuando las brujas te despierten de mañana
no podré hacer más dulce tu café
ni arroparte cuando el frío te arañe
pero piensa en mi, mi niña, piensa en mi.

Piensa en mi, cuando no te llegue el sueldo
y cuando te apretujen en el metro camino del trabajo.
Llévame bordado en tu blusa
o pintado en tu sonrisa de carmín
llévame como colgante
o engarzado en tu anillo
pero déjame que vaya a tu lado, mi niña,
déjame ir contigo.
entre alegrías y penas
abrazado a ese poema que lees a escondidas.

Bostezará perezosa la ciudad
mientras abres las ventanas del despacho,
y cuando sea la hora,
harás que vuelen libres los pájaros
que hacen nido en tus cabellos
porque bien sabe tu corazón
que el pájaro enjaulado muere.

Ellos me traerán entre sus plumas
tus sueños y pálpitos
y me llamarán con sus picos
golpeando el vidrio de mi cristal
para contarme entre trinos
como mi pequeña y blanca flor
se marchita entre esas cuatro paredes

Me cuentan como tambien se marchita la primavera
si no sale a pasear
déjame salir contigo, pequeña
déjame ir contigo
donde quiera que tu
vayas.

Y enciende esa cara con alegría
porque todavía
tenemos
el camino que tus pájaros
nos marcan
para volarlo juntos
tu y yo.



Menuda de Serrat Original

Pensa en mi, menuda, pensa en mi
quan les bruixes t'esgarrapin de matí.
No et faré més tebi el fred
ni més dolç el cafè amb llet
però pensa en mi,
menuda,
pensa en mi.

Pensa en mi quan no t'arribi el sou
o quan t'arrambin en el metro a quarts de nou.

I porta'm
brodat a la teva brusa
o pintat en el teu somriure vermell.
Gronxa'm
de les teves arracades.
Volta'm amb els teus anells
i deixa'm venir amb tu, deixa'm venir.
Deixa'm anar on vas, deixa-m'hi anar,
menuda, entre goig i pena
abraçat contra el poema
que llegeixes d'amagat.

Badallarà mandrosa la ciutat
quan marquis l'hora i obris les finestres del despatx
i t'espolsis els ocells
que fan niu dels teus cabells;
et diu al cor
que l'ocell engabiat, mor.

Ells em duen a les plomes somnis i batecs
quan colpegen els meus vidres els seus becs.

I em conten
la història blanca i menuda
que entre quatre parets es marceix.
Piulen
que es mor la primavera
quan no pot anar a passeig.
Deixa'm venir amb tu, deixa'm venir.
Deixa'm anar on vas, deixa-m'hi anar,
menuda, i encén la cara.
Pensa que tenim encara
el camí dels teus ocells
per a volar-lo tu i jo amb ells.

viernes, 26 de agosto de 2016

Lecturas y relecturas de verano. Escritores, lectores y personajes

Todo está escrito, todo está pensado, todo se ordena como en la biblioteca de Babel, como el mínimo detalle que recuerda Funes, como la combinación de todas las palabras que devienen en un cuento cuando lo piensas. Como el escritor que se debate entre el vértigo de escribir sobre sí mismo o inventarse el personaje. Como ir creando avatares y perfiles infinitos en forma de familia que se comenten entre sí como si fueran ciertos.
Qué es preferible dejar la cuartilla vacía, preferiría no hacerlo, o el Mal de Montano que emborracha la vida de literatura y te hace vivir en hipertexto. Cada vivencia con nota a pie de página que te enlaza a un libro recordado como vivido. Todos los personajes del mundo literario en un listín telefónico. Quizá sean solo Ficciones
¿Qué sería de mi existencia si me olvidara de todos los libros que he leído?
¿Qué computador me dicta aleatoriamente lo que escribo como si tuviera orden? Abulafia ya está cogido. Por qué me encuentro cada mañana escrito en el papel, justo lo que pienso, como si alguien me regalara un mundo ya redactado. Volver a escribir el Quijote. A veces pienso que los personajes son solo uno, sin cara ni diario, o igual si que tienen cara pero yo no se las reconozco.A lo mejor todos los cuentos tienen pasadizos secretos entre sí como sucede con los de Carver y Lucia Berlín. Felipe Tongoy reencarnado en Sancho Panza. Borges en Vila-Matas. Arnau en mi.
A veces pienso que solo escribo para dictártelo al oído, para hacerte un retrato de versos solo a ti, solo a tí lector/a, para hacerte personaje de las historias futuras de una novela que encuentres en una librería de viejo como Mr Gwyn. Para alquilar un espacio de semioscuridad con bombillas hechas a mano, para verte andar desnuda y que te regalara al final un amor como un poema. Otras, sin embargo, me siento contado por los personajes con los que he vivido, Coetze de Verano en este ensueño de estío que os estoy largando. El día de mañana cuando alguien diga que conoció a alguien muy parecido a mí. Y es que al final somos poco más de 25 líneas y 1000 caracteres como figuras de barro hechas con el material que sobra de vivir y leer. Como el personaje creado por un escritor chalado, como un personaje leido.

Libros leidos
Mr Gwyn de Alessandro Baricco (***)
Ficciones de Borges (****)
El dia de mañana de Martinez de Pisón (****)
El mal de Montano Vila-Matas (***)
De qué hablamos cuando hablamos de amor de Carver (***)
Manual para mujeres de la limpieza de Lucia Berlin (***)

Libros releidos
Bartleby el escribiente de Melville
El Péndulo de Foucault de Umberto Eco.

Un nuevo rincón

 

martes, 2 de agosto de 2016

El bar de las grandes esperanzas. Un libro de cuentos.

El bar de las grandes esperanzas se vende como novela pero es un libro de cuentos. Cada capitulo tiene estructura de cuento y desarrollo de cuento. Alguno de ellos sencillamente magníficos y en otros (los menos) la cosa decae. Es un libro de cuentos americanos escrito por americanos y prioritariamente para gente americana, perdón quiero decir estadounidense, perdón neoyorquina. Con continuas referencias a escritores, cantantes, ídolos made in usa de los que la gente que conozca obamilandia sacará mucho más partido, sin duda, que los que habitamos en las orillas del Ebro. ¿Cuánta gente conoce las reglas del béisbol? ¿Cuánta sabe cómo funciona el mundo de las apuestas? Y así montones de referencias al submundo y microclima eeuu.

Y con esta introducción pensareis que no me ha gustado. Todo lo contrario, el libro es una delicia. Es un libro de recuerdos de infancia y juventud. Aquellos maravillosos años con su voz en off y su McKellar en el recuerdo puffffffff El libro evoca con una escritura cuidada (y una traducción más que digna de Juanjo Estrella) la vida y los recuerdos del escritor. Todos los recuerdos conducen al Publicans el bar que sirve de nexo entre las historias.
Es cierto que en algunos momentos pierde linealidad y estructura. Pierde el guión ordenado a favor de los sentimientos que se le agolpan. Pero creo que es y debe ser así. Los recuerdos saltan por capítulos, por episodios, como si fueran cuentos que relatan etapas. No todas las etapas, sino solo aquellas que se le quedaron con mayor fuerza en el recuerdo… y claro a veces se le quedaron chorradas y el autor nos premia, digo castiga, con partes del libro perfectamente prescindibles para nosotros, pero que deben de ser importantes para él.
El relato es fluido, entretenido, entreverado con reflexiones sobre la vida y pensamientos de lo que uno quería ser y en lo que, más mal que bien, ha terminado siendo. Representaciones de personas que fueron referentes en nuestra adolescencia y nos acompañan toda la vida. El libro las agranda o las encoje a gusto y a ratos. El sexo iniciático desde la lejanía, el desamor, el futuro prometido (falsamente) tras el título universitario, los primeros trabajos…
Y sí, alcohol, mucho alcohol, todo el alcohol. Hay cuentos que el alcohol es ensalzado, en otros mostrado con su máxima crudeza y sus efectos destructivos, pero todo el libro esta bañado de alcohol. La familia bañada en alcohol, sus amigos del bar, sus resacas contadas con pelos y señales, todo.
El libro aun siendo divertido, deja un poso de tristeza. Como si uno hubiera dado mucha importancia a personas que tras unos años terminan escapándose indefectiblemente de la memoria. Recuerdos importantes que luego se van entre los recovecos de nuestros nuevos problemas como si jamás hubieran existido. El bar de las grandes esperanzas es eso, una reivindicación de nuestros héroes infantiles, no héroes de capa y espada, sino héroes cotidianos, nuestros tíos, vecinos, primos.... Pequeños retazos de esa gente admirada de nuestra juventud, gente normal: compañeros de clase, anécdotas que nos marcan y merecen un subrayado a la edad tardía.
Quede claro, que no son ese tipo de cuentos americanos, ahora tan ensalzados, que ni empiezan ni terminan tipo Carver o Lucia Berlín. Aquí son historias completas, muchas redondas, algunas sensacionales, unas pocas cansinas, pero a fin de cuentas historias entretenidas y bien relatadas. Un muy buen libro si lo pasas por el tamiz de las americanadas que separa el grano gordo de la escritura fina.

PS-.Eso si el libro es tan americano que cae en un defecto típico que me saca de mis casillas. Lo del epiloguito contando que ha sido después de la vida de los personajes. Por favor ahórrenselo, no aporta.

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