lunes, 6 de abril de 2020

Aquellos días del coronavirus.(4) Palabrería, ansiedad e ideología.


La primera etapa fue la de la broma y la trivialización, la segunda la del cabreo contra la incompetencia temeraria que nos inundó y desbordó, luego vino el caos y la hiperactividad casera y gubernamental; la cuarta etapa es la de incredulidad y acojone que nos toca temerosa como la cercanía del afectado, y ahora la ansiedad, la ansiedad de este mes de abril ante la ignorancia más absoluta sobre lo que pasará durante y tras el temido y paulatino regreso.

Todos hemos hecho estos días una valoración de riesgos para nosotros y nuestros familiares en esta tragedia sin lágrimas. Muchos han visto irse a sus mayores de un día para otro. Poquitas imágenes se retransmiten de personas llorando comparado con otras desgracias con familiares destrozados que se grababan a fuego en la retina. Yo lo agradezco, aunque por si acaso nuestros gobernantes lo creen, la ausencia de imágenes no hará que me olvide antes de su incompetencia ni que evite que les exija responsabilidades, igual no recordaré muchas lágrimas, pero me costará mucho olvidar las risas del ministro de transporte. 

Todos hemos valorado la posibilidad de que nos toque la enfermedad a nosotros o a los nuestros con un diagnóstico estadístico en esta borrachera de datos. Pero, tras la verdadera desgracia que es la muerte, nos queda la imposibilidad actual de hacer una valoración de riesgos siquiera aproximados ante la desgracia socioeconómica que se nos vaticina. No sabemos si trabajaremos, si compraremos, si nos comprarán, cuanto durará este paréntesis sin aliento y que paisaje quedará tras la batalla.

Mucho se tendrán que esforzar voceros, televisiones subvencionadas, directores de marketing, asesores políticos; mucho se tendrán que esforzar los militantes, los que dividen nuestra sociedad en diestra y siniestra para que tapemos con el odio hacia los otros los errores de los nuestros. Muchos desearan que se borren de golpe todos los tweets de estos días, que nadie guarde hemerotecas que les recuerde sus días como sicarios.



Seguro que saldremos adelante de una manera o de otra, sin embargo, soy escéptico en que nada vaya a cambiar de manera radical como se dice reiteradamente; totalmente incrédulo en las líneas que definen un antes y un después a partir de estos meses.  Escucho las mismas tonterías que escuchaba en febrero, escucho ese debate político de entretenimiento sin análisis ni profundidad alguna, todo pinturrajeado de colores ideológicos sin espacio para la reflexión. Estoy en un proceso de abandono de noticias para no cabrearme. 

Puedo entender que por lo que sea te haya pillado el toro, puedo entender que no tengas ni idea de cómo comprar en mercados exteriores, porque aun teniéndola te engañan; puedo entender que tengas que dictar nueva normativa sobre la marcha (una sea más acertada que otra) y que te veas obligado a rectificar hoy lo que dijiste ayer. Lo que no puedo perdonar es que nos tomes por idiotas en las homilías sabáticas, sr presidente, no puedo perdonar que alguien piense que con una estrategia comunicativa nuestros muertos se esconderán bajo las alfombras y que a la catástrofe económica se le asigne ideología y olvido.
Cuando los que ahora están en la oposición lo hicieron en 2004 imputando a etarras los atentados islamistas sufrí el miso odio, hubiera sido capaz de salir a manifestarme por ello. Cuando llamaron a los medios y embajadas para obligarles a vender una moto sin ruedas les odie profundamente, todavía hoy no puedo escuchar a Herrera por ejemplo sin que me acuerde de sus palabras dictadas de aquellos días.

Y estos van a hacer (están haciendo) lo mismo, exactamente lo mismo, intentar tapar las evidencias con palabrería y el sol con una bandera. Asuman su responsabilidad, reconozcan los errores, si no saben pregunten, si son incompetentes pidan ayuda… todo el mundo entiende eso. Actuen!! y cuando termine todo esto lárguense a sus casas convoquen elecciones, no hace falta que se vuelvan a presentar; no se preocupen seguramente se repetirán los resultados, pero déjense ahora de jugueteos ideológicos, eso sirve para tiempos de sosiego, en estos tiempos crudos que se avecinan queremos líderes no carismáticos, ni palabreros sino ejecutivos. Estos meses se va a premiar a los dirigentes que han sabido trabajar juntos con los opositores, que los hay, no los que han intentado ir por libre y hacer frentes. Póngase de acuerdo elijan a los mejores. Si hacen eso les voy a perdonar hasta que no se bajen el sueldo.

PS-.Esto lo escribí a capela después de escuchar más de una hora las idioteces del presidente el sabado para decir que nos quedambamos abril en casa. Si es necesario hagase pero no me cuente milongas exculpatorias por favor. De salud todos bien, aunque empiezo a conocer a demasiada gente más o menos cercana hospitalizada.

viernes, 3 de abril de 2020

Aquellos dias del coronavirus (3): Demasiadas cosas


¿Cómo van las cosas por casa? Pues bien de salud y moderadamente bien del resto. La jefa produciendo,  como esencial que es, y yo teletrabajando, que no es como algunos pensábamos trabajar viendo la tele, sino compaginar llamadas agónicas de curro con chorradas de guasap y la lectura de la apasionante creatividad legislativa de nuestro adorado gobierno, todo ello sazonado con el sistema circulatorio en los seres vivos, los números enteros, el renacimiento en el arte, el present perfect, la agricultura intensiva en las tierras brasileñas, el arte abstracto y la diferencia entre las frases coordinadas y subordinadas y el complemento circunstancial en francés.

Es decir que cuando intento comprender la indemnización por cese de actividad y el despido retribuido compensable del decreto que publicaron ayer a las 23.50 en el BOE que modifica el de antesdeayer a las 22.45, tengo que parame porque hay una videoconferencia en zoom, que han avisado por skipe en un trabajo pendiente del classroom y es que papa no puedo faltar porque tengo un quiz a través del hang out que está notado para recuperar el video examen del meet que como estabas con el ordenador grande porque en el portátil del curro no ves tres en un burro, no pude hacer.

He leído estos días un par de libros (de los que tienen que leer los chicos en el cole) Carreteras secundarias me ha gustado mucho. Papa no pretenderás darme la chapa debatiendo sobre ese libro que es un coñazo por mucho que a ti te haya gustado, mejor escribes un post en un tu blog de 20 seguidores y que te comenten. El pequeño se mete:  juaaas juassss veinte seguidores, pero si yo pongo cualquier foto en el Insta y me ponen 200 likes. ¿Esta tarde podré jugar al fornite verdad? Dile a mama que he estudiado mucho cuando venga. Oye deja a mama que me tiene que explicar física por la tarde que papa no se acuerda de nada. No es que no me acuerde es que nunca ha entrado en mi cabeza. Papaaaaaaa apaga los moviles están todo el rato sonando y no puedo ver la serie del Netflix. ¿No estará sonando el de trabajo? traedlo que estoy aplaudiendo en el balcón. Papaaaaaa es una señora que dice que si puede hacer un orto. Un erte, no un orto, y te he dicho que lo traigas no que lo cojas. Que majo tu crio menos mal que alguien me hace reír…

También me he leído un libro de esos de la lista de los 100mejores libros de literatura en español  y por primera vez uno de esa lista me ha defraudado. Paisajes después de la batalla Juan Goytisolo. Sin embargo hay un párrafo que me gustaría que leyerais:

Construyan sin demora, al contado o a plazos, un refugio antiatómico familiar dotado de toda clase de comodidades modernas: dormitorios, living, sauna, discoteca, sala de proyección video. La perfecta insonorización y empleo de placas infusibles sobre los bloques de cemento armado les permitirán disfrutar de sus películas favoritas mientras a unos metros encima de sus cabezas la onda radiactiva barre todo vestigio de vida y arrasa en unos segundos propiedades e inmuebles. Objetivos ultrasensibles, conectados a un circuito de televisión, les tendrán sin embargo al corriente de cuanto sucede y podrán presenciar si lo desean la agonía de sus antipáticos vecinos paladeando conforme a sus gustos una deliciosa bebida fría o aderezando sin prisas su habitual güisqui on the rocks.

Vivo atosigado de información, de datos, de enlaces, de guasaps, de bromas, de lectura, de periódicos, de resúmenes de normas legislativas desordenadas y dispersas, de radios; gente improvisando opiniones, discursos vergonzantes de políticos incompetentes, tuits y unas ganas irrefrenables de protestar, a veces de llorar, a veces también con mucha pena cuando llamo a las yayas y son ellas las que te dan animo detrás de un acojone vivido en soledad. Trato de escribir y solo me salen quejas, porque es todo confuso porque nos ha pillado a pie cambiado y porque tenemos cara de acojone en ese instante antes de pegarnos la ostia sabiendo que se ha dormido el conductor y que vamos directamente al barranco.

Escribo, claro que sigo escribiendo, pero cosas ancladas en este paréntesis, preludio de punto y aparte. protestando de cualquier cosa que me viene a la cabeza, con poca paz.

Chinita tu chinita yo y Los payasos de la tele
Sostiene desde hace tiempo mi amigo M, que si queremos prescindir de los chinos y sus plastiquetes, tendremos que estar dispuestos a pagar cinco euros por un vaso de agua; no por el liquidillo llamado agua (que igual también) sino por el trozo de cristal que lo contiene.
Con toda la radicalidad de M (alguno lo encajaría en ese grupo de empresarios duros) yo creo que se ha quedado corto, porque no solo tenemos que estar dispuestos a pagar cinco euros, sino que tendremos que estar dispuestos a no beber en vaso siempre que a nuestros amigos orientales les da la gana.
Como hemos decidido, como país, delegar toda la manufactura barata a los chinos, entre otras razones porque estamos dispuestos a cerrar los ojos a las condiciones laborales y ambientales que aquí exigimos con vehemencia, digo como hemos decidido delegar toda manufactura, ahora nos hemos topado con la evidencia de que en Europa no tenemos fabricas para producir materiales estratégicos como los cacharrillos médicos que necesitamos. No hablamos de electrónica “4D” (que diría el ínclito monclovita de cuyo nombre no quiero acordarme), me refiero a cosas simples de dos euros.

Se habla mucho de la delegación de soberanía en la UE (por cierto, tan desaparecida ahora como omnipresente en la crisis de usureros de 2008), pero no se ha hablado nada de la delegación de soberanía que supone tener que claudicar a un país extranjero para que nos venda por favor y al precio y calidad que le dé la gana las mascarillas que nos protegen o los zapatos que nos calzan.
Como Trump es muy malo (y lo es) os recuerdo que hace dos días defendíamos mejor al chinito sonriente de huawei que al tirano imperialista (yankis go home) que defendía con nacionalismo USA al Google que nos encuentra.

Si nuestros adorados dirigentes, no añadieran a su ineptitud su prepotencia, hubieran preguntado a los empresarios que se la juegan en China cada día como se las gastan nuestros adorables rollitos de primavera. Les hubieran contado que allí nunca se puede dar un negocio por cerrado, que cambian un producto por otro al menor despiste,  que plagian las muestras que te piden y se las revenden a la competencia, que ponen las siglas de calidad sin una mala inspección y especulan con la escasez o con la saturación de mercados o... paran en frontera un envío solo para presionar y cambiar el precio de contratos previamente acordados.

Hoy leía que el gobierno chino anda enfadado con el avezado gobierno español por la mala imagen que está dando de la honrada industria China a resultas de los chollotest y que a resulta de ello, digamos, que no está dando demasiadas facilidades para que salgan aviones hacia España. O sea, como decía mi tío libanes “además de puta poner la cama y dar las gracias”.

Parece que en las últimas declaraciones, y a resultas de lo antedicho, los valientes ministros del pueblo español (de su pueblo) están mejorando sus opiniones de los amables chinitos que nos timan, perdón que nos venden. A ver cuando acabe todo esto quien tiene güebos de detener al primer Gao Ping aunque se compruebe que se ha comido niños para merendar o eludido impuestos. (que uno empieza asesinando e igual termina sin pagar a hacienda que como se sabe es el único delito por el que en España se va a la cárcel). Pero tampoco nos pongamos dramáticos, en cuanto esto pase brindaremos con cava (de plástico) en copa made in China de cero veinticinco unidad y a otra cosa mariposa.


lunes, 23 de marzo de 2020

Aquellos dias del coronavirus (2)

Los dias que siguieron al principio fuimos cada uno la inercia de lo que veníamos siendo y por eso cada uno actuó como hubiera actuado de haber sido todo una trivialidad: los trabajadores siguieron trabajando, los indiferentes siguieron con su indiferencia y los que basan su reputación en hablar como si supieran de lo que desconocen impostaron voces de erudito jugándosela a todo o nada a que la cosa pasaría no más allá de la primavera. Todo fachada, para justificar puestos prescindibles, reuniones interminables en las que se debatían durante horas nimiedades de futuro que quedarían derogadas por la realidad del día siguiente. 

Es cierto que durante el martes y miércoles de esa semana (el 11 y el 12) tuve por momentos la sensación de ser uno de los habitantes que miraban desde el puente la explosión de Chernobil, tan bonita en su atrocidad, tan lejana y a la vez tan cercana en su letalidad; tan ignorantes en su valoración. No me haré el interesante diciendo que yo lo ví, porque no fue así quizás con suerte lo intuí. En aquel momento de jueves mi única preocupación era entregar mis informes antes del dia siguiente en la previsión luego cierta de que la Administración pusiera pies en polvorosa al primer derrote del astado y cerrara sus puertas a la semana siguiente (como por otra parte así sucedió) y me dejara con el culo al aire precisamente en el momento más inoportuno de marejada laboral.

Esos dias, se escucharon en muchas empresas afirmaciones que meses más tarde pudieran haber sentado en el banquillo a quienes las pronunciaron, pero yo creo que no lo hicieron por maldad sino por una mezcla de ese sentido de sumisión al que manda (aunque no te lo mande) que tienen algunos y por otra, porque en determinados puestos técnicos se lleva muchos años jugando al cortapega sin la más mínima aportación propia aunque solo sea un paseo contradictorio por internet. Y como los de arriba decían que era una gripe sin importancia, los sumisos plagiadores transmitieron en charlas y reuniones que a penas si era un catarro con mocos y toses; eso sí, todo ello envuleto en procedimietos y comunicaciones firmadas por varias personas y acaso, el encargo a la empresa de limpieza para que dentro de unas semanas cursaran pedido de algún jabón hidroalcoholico que llegaría con suerte a fin de mes. Todo ello acompañado de una imformación vacua con acuse de recibo y llena de normas que es lo que se suele hacer en salud laboral cuando no se sabe qué hacer.

Los niños dejaron de ir al colegio desde ese viernes y como se oia un cierto ruido de fondo, en algunos sitios ya confirmado, de no ir al trabajo el lunes, el personal no tuvo mejor ocurrencia que largarse a la playa a pillarse unos dias de porque sí y yo me lo merezco.

Ese viernes ya se empezaron a oir toses en los ministerios y yo creo que los de arriba, tuvieron de repente la conciencia de que habian metido la pata como sucedió cuando los del 11M se empeñaron en mantener y no enmendar que las bombas de Atocha tenían nombre de ikastola y no de musulmán. Y como en este pais antes morir que pedir perdón tocaron campanas a rebato y empezaron a correr como pollo sin cabeza dando ordenes apresuradas a sus adlaterres disfrazados de expertos asesores.

Y como a estas alturas queda feo sacar los tanques y ocupar la televisión para dictar monsergas, dijeron que iban a decretar estado de alarma (en diferido como el despido de Barcenas) aunque sus monaguillos protestasen por la decisión centralista de Madrit y la injustificada restricción de los derechos fundamentales del pueblo llano y sostenible... y sobre todo porque no les dejaran cinco minutos de telediario aunque fuera justo antes de los deportes para erigirse en compañeros y compañeras libertadores del neoliberalismo.  Todo ello en una conversación que pudiera ser similar a la que sigue.

- Señor, que me dicen en los hospitales que están llegando muchos neumónicos
-¿Pero no habíamos quedado que era solo una gripe?
- Señor que nos piden de todos los lados que les pasemos respiradores y mascarillas.
-Pues mándaselos. 
-Oiga es que muchos no hay 
-Pues compra. 
-Si señor ahora doy la orden (A la hora) Oigame y disculpe la molestia es que hemos querido comprar y los franceses ya los tienen todos comprados.

 (Puedo afirmar que el miércoles 11, si no antes, Macron habian dado desde hacía dias orden de confiscar toda mascarilla para el sur de europa de una importantísima multinacional).

-Coño, Martinez pues que fabriquen aquí. 
-Sí señor lo que guste, voy a dar la orden (A la hora) -Oigame el señor que es que en España solo hay una fabrica en Conejares del caudillo que fabrica porque todo se compra en China y nunca se ha considerado ese concepto de industrias estratégicas que hay en otros paises, además se lo han prometido a otros
- Pues manda a la guardía civil y se les quita y además sanciona al alcalde del pueblo por mantener el nombre preconstitucional.
-Señor ¿llamo al ministro de industria? igual conoce algún empresario que pueda traer algo de China
-Para que cojones quiero yo al ministro de industria y además los empresarios son todos unos fachas, eso sí por favor llamame ahora mismo al jefe de marketing que va a tener curro. 
-Por cierto que me dice el jefe médico que va a quedar como Cagancho en Almagro después de haber quitado importancia al asunto. 
-Tranquilizalo que ahora vendrá el de marketing a decirnos lo que hay que transmitir al pueblo llano y sosstenible, humor sobre todo que derroche humor y naturalidad, y llama a nuestros medios para que estén al tanto para opinar en las tertulias y redes. 
-¿Les dejamos a nuestros amigos cinco minutos de telediario? 
-Tu estas tonto o qué ¿quieres que no duerma esta noche? 
- Señor que nos la montan y no decretamos alarma 
-Pero tu me has oido? 
- Sí señor a mandar.

Pues igual no fue así como sucedió pero yo me imagino aquellos dias algo parecido.
Viene de cap 1 (Seguirá)

PS.-Fiebre no tengo, toser no toso, pero me pica la garganta mogollón. Sigo a dieta de cerveza y frenadol pero mi grado de hipocondria se ha elevado a 2,8/5

jueves, 19 de marzo de 2020

Aquellos días del coronavirus (1)

Si dentro de unos años me preguntan mis hijos ¿Qué pasó en aquellos dias del coronavirus y qué pensaba yo por entonces? probablemente les dé una respùesta confusa, seguramente ya entremezclada no con lo que realmente siento ahora, sino con la doctrina oficial con la que me bombardearán para borrarme la memoria desde la verdad oficial y la reconstrucción tendenciosa de los hechos.

Es posible que también me influya la conducta que tengan posteriormente los protagonistas actuales y que me condicione la visión de lo que hacen ahora. Es esa tendencia tan asentada en nuestra historiografía de calificar en retroceso: es decir, los que fueron luego malos nunca hicieron nada bueno antes y los que luego fueron buenos nunca hicieron nada malo (o hacemos todo lo posible por olvidarlo).

Lo primero que les tendré que decir es que, al principio de aquellos dias, lo cotidiano, como siempre, robó el protagonismo a lo trascedente: las cuitas laborales, las obligaciones de pasado mañana, las dudas sobre si les estábamos dando a ellos la educación adecuada o preocuparnos por un futuro económico que hacía funanbulismo en el alambre de nuestros cincuenta y monopolizaban todas nuestras conversaciones. Todo tan importante como para no prestar la más mínima atención a que se estuvieran muriendo un puñado de chinos por una gripe mal curada.

Les contaré que estaba muy preocupado por presentar unos informes y unas justificaciones cuyos plazos finaban los 15 de febrero y marzo respectivamente y que requerían no solo de mi trabajo en solitario, sino también el tenerme que pelear con personas que me iban a ayudar tirando a poco y cuya doblez tendría que lidiar con una mezcla de guante de boxeo y seda. Que todo hacia prever un fin de etapa  y que me tendría que reinventar dentro de mi empresa con lo peligroso, pero al mismo tiempo apasionante, que es recalcular la ruta a mitad del camino. Que su madre estaba viviendo un segundo impulso emprendedor como única salida para pasar de una estancia a otra de la empresa por el alfeizar del abismo. Y que ellos, en una inconsciencia atrevida, encaminaban su adolescencia entre la mediocridad escolar y una felicidad tan insustancial como envidiable de aquellos que toman el sol en la playa momentos antes de que se la lleve el tsunami.

Seré sincero, yo nunca pensé que fuera algo más que una gripe jodida. Pero que lo piense yo, no queda sino en mi más absoluta ignorancia, lo que fue más grave es que lo pensaran igual aquellos quienes tienen todos los datos para intentar evaluar con certeza las consecuencias y la responsabilidad para evitarlas. Pero como vivimos en un pais de aficionados, tertulianos de telecinco y juliaoterismo moral, prefirieron elucubrar en su buenismo ideologizado sobre sandeces varias y mi mujer y yo para qué negarlo, carpe diem, optamos por irnos a la playa y hacer un parentesis en nuestro trasiego laboral mientras los bichitos ya volaban por los aires.

Terminé con exito mi trabajo. Tomé constancia de poner fin a un par de decadas. Me peleé a medias, me reconcilié al rato; pasé el check list a mi mismo y a mi entorno y llegué a esa conclusión, que maduro ya desde hace años, de que ni la enfermedad ni la desgracia cambian a la mala gente en buena; pero al mismo tiempo, que merece la pena el riesgo de confiar en las personas buenas que son la mayoría y responden cuando se les necesita. Llamadme primaveras, pero prefiero a quien me agarra de la solapa que a los que andan de canto y sin mojarse; a los que se equivocan al solucionar problemas reales que a los bomberos pirómanos que se inventan problemas para fingir que los solucionan; a los que están en primera fila que a quienes engañan a los inocentes desquiciados para que vayan a guerras imposibles mientras ellos se guarecen en las trincheras. 

Y justamente lo mismo pensaba cuando vi a los medicos hablar por la tele mientras los políticos se escondían. Y recordé al controvertido alcalde Giuliani, que la historia pondrá junto a Trump, pero que en los dias de los atentados lideró una ciudad como Nueva York. Y comparaba y veía como nuestro presidente de corchopán salía con cara de Arias Navarro a decir que íbamos a morir todos. Ahora sí, hace seis días no. Y se envolvía en banderas, patrias y aplausos desde el balcón. El recurso al patriotismo siempre es señal indubitada de que quien nos habla es un farsante.

Y luego vinieron la toma de decisiones a pequeña escala que a veces condicionan las grandes pero otras muchas solo son hojarasca al rebufo. Y de nuevo, pero en pequeño, se reproduce en los juegos y teatros laborales las comedias que por lo alto se escenifican en política y se empezó a subrayar la diferencia entre trabajar e ir al trabajo y muchas anécdotas más... pero de eso ya os cuento en el siguiente capítulo si quereis.

PD-. Sabeis que soy hipocondriaco. Me duele la cabeza y la garganta, no tengo fiebre, no toso, sí que estornudo, me toco el pecho. Pufffffffffffffff la hipocondria se me está comiendo, os dejo, me voy corriendo a tomarme un par de sobres de Frenadol.

lunes, 24 de febrero de 2020

Memento Mori de David Gascón o la conciencia de ser prescindibles

Memento Mori es un resumen de sueños, un libro de ideas pintado con palabras voluntariamente desmedidas. Conozco al autor, uno de esos ingenieros de mente numérica prodigiosa y vocación cada vez menos secreta por las letras. Es un resumen de filosofias deletreadas, un examen de uno mismo y de lo volatil que es lo trascendente. Es una invitación a tomar consciencia de nuestra existencia intensa pero prescindible, somos seres efímeros que nos empeñamos en darnos demasiada importancia. A mi, el leerlo, me ha empujado más a escribir ladillos que a glosarlo. Leedlo. Lo que pongo a continuación son notas mias al margen, no le echeis la culpa al autor.


1.-La liturgia. Nos han robado los andenes, escondiéndolos tras los arcos de seguridad. La liturgia de las despedidas, los adioses desde las ventanas, el último recuerdo saliendo al pescante del vagón de atrás. Ahora nos ha dejado tan solo espacios abiertos y una sala de espera fría y neutra con más procedimiento que liturgia; como si fuera una lista de chequeo en lugar de una oración.

2-.Dame diez dias más de vida. A veces queremos saldar con la vida en cincuenta minutos las deudas acumuladas durante años de desidia. Pedimos diez minutos de más para ponernos en paz con nuestra docil sumisión vital de la que nos arrepentimos. A estas alturas no merece la pena que te postules como revolucionario. Recuerdo la primera página de Acción de gracias de Richard Ford cuando un alumno le puso a la profe una Gluck 9mm en la sien y le dijo ¿Estas preparada para reunirte con tu dios? y la profesora ya en la edad madura se vio obligada a preguntarse de qué había servido hasta entonces su puta vida.

3.-Español El español es la lengua que utilizo mientras yo lleno tu cuerpo de amor y tú mi deseo de recuerdos. Es el idioma que recrea lo que vivimos, la versión propia de la semántica general y sobre todo el verbo que envuelve sentimientos cuando escribo en las noches de desamor.

4.-Abril y la realidad No estoy del todo de acuerdo en que siempre la realidad sea mejor que la representación ni que el territorio sea mejor que el mapa. Nuestra recreación lima las esquinas de una realidad incomoda y la viste de adornos y contenidos. Me gusta eso de darles historias a las cosas, y pedazos de uno mismo. Es una manera de apropiarselas. Ponerle recuerdos al mes de abril, vestirlo de vivencias.

5-.Tener Pueblo Mi pueblo son mis veranos, mi mili mis viajes en solitario, mi libertad escribir sueños desde que tenía a penas doce años. Tener pueblo es tener memoria, viajar es llenar los sueños de ejemplos; escribir es darse una oportunidad de olvidar  porque ya no hay que recordar lo que queda por siempre escrito.

6.- El arte y la intimidad Cuando siento ganas irrefrenables de comunicar la canción que  me gusta, el libro terminado, el poema que me atrapa, desecho la idea de que el arte se encuentre en la zona de lo íntimo. Siento esa tensión entre abrazarlo en mi oscuridad o gritarlo al aire para que se escuche; solo como transición consiento en contarselo a las personas que comparten mi privacidad conmigo.

7.-Retos, espectativas y frustraciones Igual plantearse retos está sobrevalorado y merece más la pena salirse del tiempo, del dogma del rendimiento para descansar tranquilamente a la orilla del camino. Dejamos paisajes a los lados sin mirarlos con la vista demasiado puesta en el cuentakilómetros, en el reloj y en los objetivos más allá del horizonte. Expectativas desmedidas generan frustraciones, demasiadas frustraciones violencia en las personas que no soportan su vida errada y sus guiones maltrechos.

8-.Orgasmo Hay sentimientos intraducibles a palabras. Las palabras no son capaces de describir los sentimientos intensos: el odio, el orgasmo, la depresión, la ansiedad que se arrebuja en el estomago como un gato en visperas de su muerte. Dislocamos los verbos, exprimimos los nombres, pintamos de nuevos colores los adjetivos para que nos amparen, pero al fin, descubrimos rendidos que no es posible sino rondar sin decirlo el segundo antes de desaguar en tu deseo.

9-. El mito de la evolución. Recuerdo Perros de paja de Gray. Fue allí donde descubrí por vez primera la inutilidad de asignar un fin a la evolución humana, contar el progreso como si verdaderamente fuerameos a alguna parte. Que suicidio tratar de encontrar causa a todo lo que sucede. Qué imposibe resulta dar protagonismo causal a un hecho concreto en la maraña de circunstancias concurrentes. El hombre, el hombre moderno, debe aprender a ser feliz en la incertidumbre sin causa localizada ni fin al que aspire.

10.- Dios humano Somos incapaces los humanos de habitar el mundo de los dioses. Quizás el mundo de los sueños, de la poesía y alguna experienica psicotrópica conserve las ilusiones de hacerlo.Pero no porque la poesía, los sueños, la locura son humanos profundamente humanos, incluso dios si lo pienso entra en lo humano.

11.- Difamar Lo verdaderamente insoportable no es la fama herida del ofendido sino la imagen de sí mismo que le queda al ofensor. La imagen de castrado, de impotencia, del que recurre a la venganza como unica forma de herir al prestigioso. Negro muy negro es el silencio neutro del algoritmo indeleble de google. Pero también las injurias son liquidas en esta sociedad de lo efimero.

12.-Yo y mi autoengaño. El autoemgaño nos libra de andar por las cornisas como juego de azar. La gente nos sobreestimamos para evitar mirarnos al espejo en toda su crudeza. Siempre me pregunto que herramientas de autoengaño puede permitir sobrevivir una vida entera en la mediocridad. Que el autoengaño al menos sirva para creerte un héroe. Qué traquilidad vivir sabiéndose prescindible.

miércoles, 5 de febrero de 2020

Amanece que no es poco. El audio que he tardado diez años de blog en subir


Amanece que no es poco. Hoy que tras su fallecimiento, todos somos un poco Cuerda "el cuerdo", no puedo resistirme a regalaros en este blog, cuna de erudicción y deleite para el oido, un audio que me he resistido a subir en estos diez años de blog por razones técnicas y humanísticas y quizá también por un poco de dignidad.
No he podido depurar el audio, pero dan fe de tres minutos sobrecogedores. Os lo aviso estad solos y poned el audio a tope, pasarán siete segundos de silencio (es el número del más allá) y tras los siete segundos los angeles romperán la barrera del sonido y escuhareis bellas voces, entonces veinteañeras hoy bordeando el pliegue de página, entonando el himno de Cuerda .



Advertiros que tiene matices satánicos y si lo escuchais haciendo el pino hay gente que ha visto a  Hernandez Mancha en leggins a través del aura cósmica.
Nosotros ya éramos amanecistas iniciáticos, frisarian los primeros 90 o los tardanos 80 cuando esta joya fue grabada en casa de mi amigo N el de los NHG. De hecho, si no recuerdo mal, fue uno de los primeros NHG: ¿No Hay Guebos de quedar a echar unas birras, merendarnos algo, vernos Amanece que no es poco y tras merendar grabarnos para el recuerdo un casette cantando En el cuerpo humano y Violetas Imperiales de Luis Mariano? Dicho y Hecho. Os dejo el enlace  Rspirad profundamente.

¿Bueno qué os parece? ¿Sobrecogedor no? Tercer milenio nos ha pedido el master como sintonia.
Os pongo la canción en versión original de la película para que veais que no lo hicimos tan mal.

ORIGINAL



Ya puestos os dejo también una tira de enlaces a pelo y sin maquetar que he rescatado de un archivo viejo que tenía junto al audio (no sé si lo copiaría de algun lado)  hoy los he completado con algunos más.Descanse en paz maestro Cuerda.

PS_: Y no puedo marcharme sin hacer mención a Juan Ra Diablo (brillante bloguero amanecista) con el que he compartido debates y referencias en la blogosfera referidos a Jose Luis Cuerda y Amanece que no es poco.

Las ingles

Me caguen todos tus muertos uno a uno la tabarra que me estás dando

Ser intelectual

Comisario yo he matao a mi mujer porque era muy mala
¿En Oklahoma hay mucho Opus?

El libre albedrío y el pimpollo reventón

Faulkner
Los sudamericanos que unos viajan en bici y otros huelen bien

Me acuerdo de madre, padre

Resultados electorales

La despedida del guardia Fermín

Las madres se vienen arriba Hijo de mi vida!

Coño el negro

Aquí no hay ni dios

Oda a  la calabaza

Un hombre en la cama es un hombre en la cama

Nge Domo. ¿Para los coitos si valgo eh? Y para bailar parachangó
Porqué Nge Domo anda en zigzag Así se tarda mas en hacer el recorrido y se piensa mejor donde va uno

.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...