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sábado, 31 de diciembre de 2022

Pintores de fin de siglo en el Thyssen. Lo real y lo onírico

 Delvaux 1963

 Estés 1967

 

Meniel 2009



 Vasarely 1973

Bell 1991

Julian Opie 2014

 

Nada sabemos sino por los reflejos y los cristales, la linea gruesa y el color; el sueño y la realidad que no deja de ser sueño cibernético y tecnológico en los estertores del siglo que pasa y del siglo que viene. Lo urbano con sus coches, sus trenes y sus formas nocturnas, personas juntas sin conexión, sombras que insinuan, calles por donde discurre la vida como por tuneles de miradas bajas e incomunicación.


 

jueves, 13 de octubre de 2022

Puta ansiedad que atruena

A veces me imagino vulnerable, incierto, inseguro. El mañana que pensaba que sería como hoy no tiene garantías de serlo y al mismo tiempo me imagino a quienes no tienen nada y a quienes poco tienen que perder. Ellos tienen la seguridad de su pobreza y me da vergüenza mi incertidumbre, una vergüenza de propietario mimado, de vida entre algodones, de saltar siempre con red. Inseguridad del que tiene frente a la seguridad de la pobreza.

El bienestar es la droga de los favorecidos. Dedicamos nuestras ciencias a definirlo, nuestras encuestas a constatarlo, nuestras autoayudas a buscarlo, nuestras medicinas a encapsularlo por 15 euros la gragea. Una vida sin incidentes, unas relaciones sin tiranías, una salud a prueba de tarjeta de DKV. No somos capaces de abrir el sobre del diagnóstico, la inspección de Hacienda, el impago pendiente por cobrar.

Que mierda de tiranía la de nuestro cerebro cuando entra en bucle. La recursividad. El enlace de nuestras neuronas que se llama a si mismas al definirse. La autollamada sin contestación. Ya no caben puertas ni ventanas somos nosotros en nuestro cuarto oscuro. Y fuera el barrio que bulle, y fuera el campo que crece y fuera tantos paisajes sin mí.

Que estimulante el placer de no pensar en nada, que suave tarde sin respirar, dormir, mirar el mar. Escribir frases, verbalizar un estado que no comprendo y que hace funambulismo entre la ansiedad, la dejadez y la depresión. Qué difícil reencuentro leerse.

El cuadro es de Pepe Cerda. Tan austero, siempre tan genial.

jueves, 10 de marzo de 2022

Roberto Carlos, Kadir Nelson, Silvia Perez Cruz y otros sueños primaverales

Voy dejando entrar el aire, poco a poco mientras la primavera se agazapa por las esquinas con ganas de darnos un susto. Todavía no leo. El tiempo apresura al tiempo con la obligación de meterlo todo en la maleta como si mañana hubiera que salir corriendo.

Escucho a Roberto Carlos, como siempre, desde siempre, en una canción preciosa con jlo, ejemplo de mujer que me gusta y se me atraganta a la vez. Un poco como ver a Pe en Madres Paralelas, que está tremenda en su madurez entre fondos de colores del genio Almodovar. Otros dos que me entusiasman y me repelen. Es adoración lo que tengo por las imagenes perfectamente cuadradas de Almodovar y encima Penelope que siempre debería ser personaje y nunca persona puffffffff.


Hablando de mujeres cercanas a los cincuenta, me quedo con Rebeca Pearson, con lo blandengue y lo pija que ha sido toda su vida, cuando se queda viuda (cuarenta y ocho años tiene), adquiere una tristeza fuerte y atractiva, una madurez serena con esos tres petardos de hijos que a esa edad son cansinos hasta decir basta puffffffff. La quinta temporada de This is Us me ha parecido un poco sosaina. Los unicos que crecen son Beth y Kevin (que una vez más me hace salir mi lado confuso de color pastel ). El resto de la quinta blandy blue total. Que maaaaaaal me ha caido Randall esta temporada.

 



Me dan pena las cabinas telefónicas, quizás porque los coches con el parabrisas salpicados de lluvia siempre me recuerdan canciones tristes y me parecen cabinas telefónicas como la que se llevaban a jose luis lopez vazquez a un hangar de seres humanos olvidados y desesperanzados. ¿Y por qué viene esto? pues no lo sé, pero Mercero consiguió llenarme los miedos de cabinas telefónicas ahora que las quitan. Cómo me gustan las versiones raras de canciones bonitas. ponedla por el medio y vereis a dos tipos que mno conozco y cantan esta canción con el maestro.

 


También veo la nueva temporada de Euphoria, que araña los sentimientos paternos como piedra sobre encerado. Y estudio, estoy estudiando mucho, porque ¿de que sirve matricularse si luego no estudias?. Y el trabajo se escapa por el sumidero de la poza del fregadero. Y en esta noche de canciones que me envuelven me acuerdo de la que canta sobre mi mar Serrat y Silvia Perez Cruz y que ya no puede pasar ni un año más sin ir a verla a donde sea. Por que hay cantantes a las que hay que ir a escuchar sea donde sea y aunque luego te defrauden, como me defraudó Ismael Serrano el otro dia en mi pueblo. quien lo hubiera dicho, cuando fui a verlo.


Y si algo entendía se me ha borrado en estos tiempos de rarezas y guerras por televisión. Y no leo, porque todo el tiempo me parece poco para estudiar. Y la incertidumbre roba el presente. Y la prensa se diluye y al final uno se queda congelado como los niños de Kadir Nelson en la portada del newyorker mirando al cielo. Nueva York esa ciudad a la que estoy dejando de querer ir para seguir soñándola. Y hablando de soñar me voy a dormir que ya se va haciendo tarde. ¿A qué dios miraran que tanto pensamiento causa?



jueves, 30 de septiembre de 2021

Instagram para no pensar

Tengo dos cuentas de Instagram, tres de twitter, una de Facebook y el linkedin a cara descubierta. Mi cuenta de youtube preferida es la del blog porque es allí donde voy guardando interpretaciones rarunas que cuelgo y escucho en la tele cuando no hay mejor cosa. He conseguido entrar a Instagram por dos sitios distintos y así no me confundo entre la de curro y la de diversión que es la más importante.

No soy de subir mucho, alguna fotillo de vez en cuando, pero he descubierto el placer de tener un Instagram bonito a más no poder. En tuiter me entretiene ver como se guantea la gente como si les fuera la vida en ello y también sigo a amiguitos del blog que han abandonado sus bitácoras pero que todavía usan la red del pajarico. .

Lo de mi istagram es otra cosa, es guapura porque sí. Ya sé y admito la acusación de cosificar a la mujer por seguir a señoras de buen ver. No es que siga a cualquiera que pose en postura de esguince cervical o con bikinis sobaqueros, pero es cierto que me gusta ver a mis famosas favoritas bien guapas y lustrosas. Bueno lo de famosas según se vea porque muchas de ellas son casi de gusto privado. Os cuento.

Es verdad que sigo a la Winslet, a Cindy, Charlize a Heidi Klum, a Kira o a Elsa Anka y a su hija (que siempre nos provoca en mi grupo de amigos fiera discusión sobre cual de las dos está mejor si la madre o  la hija), de las españolas a Mar Saura o Patricia Conde, de italianas a la Bellucci... hasta aquí normal Pero también es cierto, como sabéis mis seguidores de antiguo, que tengo inclinación por las presentadoras de la tele como Marta Fernandez (tengo en el estante su libro de cine por leer), Leticia Iglesias, Cristina Saavedra o Patricia Betancort  (de la que molinos me consiguió una foto dedicada que guardo con mucho cariño y que no os puedo subir porque va con mi nombre de mentira o sea de verdad.).

Ulltimamente voy incorporando novedades: me encantan los ojos de Lorena Garcia y las piernas de Blanca Benlloch. Mis amigos dicen que Raquel Meroño es una pavisosa hapifloguers, pero a mi me cae simpática y me parece muy atractiva en sus videos que queréis que os diga, (según se ve, salió en un programa de esos de cocinillas y la gente le cogio mania) pero como no me gustan pues para mi siempre será la guapa de al salir de clase.


Últimamente hemos hecho una lista de las cincuenta mayores de cincuenta en el grupo de guasap de los nocturnos y ahí tenemos a makoke, a mascó, a sabrina o a Catherine Fulop incluso a Melania o a la mismísima Sharon que rebasa brillantemente los sesenta. Todas ellas andan por mi insta. Un día igual os cuelgo la Excel con las puntuaciones.

Ahora que ya he bajado el nivel del blog os puedo decir que también estoy enganchado a pintores del XIX si no los conocéis os recomiendo los marinos de Aivazovski o los paisajes americanos de Bierstadt (cuando lo vi en el tyssen ya me quedé pasmao de bonito) o los de John Atkinson Grimshaw en sus noches sugerentes (a este no lo tiene colgado la baronesa, no sé por qué si está en la coleccion). 


 

Hay una serie de pintores contemporáneos Vicent Giarrano, Nigel van Wieck, Michele del campo, Fabian Perez, Jack Vettriano, Simon Pasini, Lushpin (hacen cuadros de ciudad de los que podría escribir un cuento de lo que cada uno me sugiere) cada enlace  me va llevando de unos a otros en una borrachera de belleza cibernética enlazada. Tengo muchos más, pero ya os los iré pegando por aquí y por allá.


 

También os sigo a vosotros los blogueros de siempre y los nuevos de hace poco. Y está muy bien que entre cuadros decimonónicos y señoras de la tele me vayáis saltando vosotros con vuestros versos y vuestros paisajes; vuestras recomendaciones y los más valientes vuestras fotos. Eso hace que desconecte de casi todo como en este post que es una excusa para no hablar de una ansiedad que me carcome no sé si por la edad creciente o por este entorno de tristeza que me mordisquea los guebos sin razón aparente desde hace meses.

 

viernes, 5 de marzo de 2021

Cuatro cosas que hacer la Cinco marzada. Museos, peliculas y artes varios.

Como sabeis los habitantes de este blog, el Cinco de marzo es día feriado en mi pueblo en el que se rememoran amontonados en un parque acontecimientos históricos por lo general envueltos en caldos y viandas en demasía. Con mis amigotes (no confundir con amiguetes o amiguitos de esto ya hablaremos) nos ha pasado de todo tal día como hoy: hemos salido en primera página del heraldo, casi se desnuca un concejal a nuestro lado mientras nosotros dormíamos apaciblemente en un banco a dos metros, hemos participado en juegos populares que casi acaban en reyerta multitudinaria y junto a mi amigo G. gané a uno de los campeones mundiales de guiñote (cierto es que en mi pueblo en cada bar hay un campeón mundial de guiñote, pero a uno de ellos le gané tal día como hoy). En este post os podeis hacer a la idea de por donde va la cosa.

Este año como nos han puesto bozal y nos han amarrado a la puerta del baile como al burro de la canción, ya no caben desmanes grastrovinícolas por lo que me he levantado cultureta y me he ido de ruta gafotas más feliz que una perdiz. Que uno igual vale pa trasnochar que pa madrugar que me decía la consuelo.

1.- Primero  me he ido al Camón Aznar a ver la exposición de Pepe Cerdá. Esta me ha gustado menos que otras pero como siempre sensacional. Prefiero sus paisajes de las afueras que sus retratos pero eso es cuestión mia.



2-. Ya que estaba allí. Y aprovechando la enesima vez que me han tomado la temperatura hoy (lo que para un hipocondraco como yo es una tortura, diosito diosito que saldrá esta vez? ... pues si se la han tomado hace diez minutos saldrá lo mismo) me he subido a ver el museo de Goya (no tanto a Goya sino la de los pintores tras goya "El legado de Goya"), que es una etiqueta que se inventan para dar unidad al museo aunque la planta 3 tenga que ver poco con el de Fuendetodos . Seguro que alguna vez la había visto pero sinceramente no me acuerdo y me ha encantado, con un montón de pinturas de artistas que me gustan como De Haes, Muñoz Degrain y sobre todo del aragonés Pradilla (del que ya os he hablado porque su cuadros de Juana la Loca están entre mis "más favoritos" del Prado).



3-. Me he acercado al Pilar (me han vuelto a tomar la temperatura) y me he recreado en el juego de luces entre las capillas y las naves laterales, nunca me canso de hacer ese paseo con esa luz distinta a cada minuto. Da igual si crees o no en dioses y santos (es un paseo de reencuentro interior en cualquier caso) Como venía de ver lo de Goya me he entretenido esta vez en La adoración del nombre de Dios que es la pintura que cubre el coreto enfrente del camarín de la virgen. (Es más famosa la regina martirum pero a mi me gusta más esta.

He pasado por la puerta de la Lonja y he visto que había una exposición de la Fundación Telefónica. Le he preguntado a un matrimonio mayor que salía. "Pues mira maño, todo muy moderno y famoso, que si picasso y tal pero a mi no me ha gustado nada; de todas las maneras la ves en cinco minutos" me ha dicho la señora vapuleando el siglo XX artístico en dos guantazos. Como no había fila me he metido (previa medición de temperatura). Y si quitamos a tapies y chillida que sí que me gustan y este cuadro (La belle Societé de magritte) que os pongo y que había visto en mil libros, el resto me ha dejado más o menos tan frio como a los abueletes destroyer.


4-. Mis adolescentes estaban tambien dedicados al arte, al arte contemporaneo en su versión Play Fifa y "mai guaif" que se debía sentir culpable por haberse ido a currar dejandome abandonado en dia de fiesta me ha propuesto comida tardana de novios+cine. El lugar de la comida ha obtenido la calificación de "restaurante llenatripas", sin pretensiones ni reproches cumpliendo la utilidad sin más y nos hemos largado a ver Las niñas. He asumido valientemente el riesgo de elegir yo peli (tras la mediocridad en la elección alimentaria de "mai jalf oreinch"). Al entrar ¿qué han hecho? coooorrecto medirme de nuevo la temperatura. La peli me ha gustado, tampoco para irse de la olla en alabanzas, pero me ha gustado. Había muchas cosas a favor: Escuchar un acento como el mio (la peli es de zaragoza), ver mis calles y recordar musica de aquellos tiempos tardochenteros y noventaipocos me ha hecho ilusión. Los niños del Brasil eran más de mi hermana que mios, pero Más Birras está en mi banda sonora vital sin duda. Hasta os he contado un par de cuentos basado en sus canciones:

 La chica que silbaba canciones de Dylan  

y aquel otro de La cass de Bukowski

La pelicula tiene actuaciones muy brillantes como las de Zoe Arnao y Andrea Fandos (dos de las niñas) y la madre (Natalia de Molina), la monja Consuelo (Francesca Piñón) a mi entender hace también un papel muy digno. La pelicula tiene una estética de documental, con guiños generacionales (algunos muy para los de aquí) y la niña Celia aguanta la cámara cerca con una mirada que te atrapa absolutamente. La maternidad monoparental es lo que más me ha gustado, también ese descubrimiento de la edad adulta por las niñas.  Sin embargo he echado en falta un poco más de argumento, igual no le cabían más cosas en la peli, el cole se come demasiado, pero a mi modo de ver la relación entre las dos niñas protagonistas y la relación niña-madre daban mucho más de sí, incluso con los abuelos. Resumen recomendable pero daba para mucho más.

Pues nada, así ha pasado el día y así se lo hemos contado, que pensaba poner cuatro fotos en el blog de mi primo gafotas, pero se me ha ido el post de las manos y ya lo he colgado aquí.

Abrazos mil.