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sábado, 2 de febrero de 2019

Richard Ford crítica de Accion de Gracias. Una inestable estabilidad o al revés.


No sé si el título Acción de gracias dice todo lo que se puede decir en español del libro tercero de Richard Ford sobre el amigo Bascombe. En español podría ser mejor El día de navidad; o sea, ese día en el que la gente regresa queriendo u obligado a casa, se le espere o no. Porque el día de navidad hay gente a quien se le espera de regreso, pero también hay gente que regresa y no tienes maldita las ganas de que lo haga. Para mi eso es Acción de gracias una mezcla entre la voluntad de conseguir un periodo de permanencia, de estabilidad, como si ya lo que es fuera lo que tiene que ser para siempre y una continua vocación por alterarlo a través de la gente que regresa. El estado en el que “así están las cosas” (the lay of the land) y el intento de moverlas, o en muchos casos el último tren que ve la gente para que su vida no quede escrita como una puta desidia.
Recordemos quien es Bascombe, aquel hombre al que conocimos con 38 años, recien divorciado, recién fallecido uno de sus hijos y que había encontrado en la profesión de periodista deportivo la alegoría más exacta de la intrascendencia y lo efímero de las cosas. “Si hay otra cosa que se puede aprender del periodismo deportivo es que en la vida no hay nada trascendental. Las cosas vienen y se van, y eso es la vida.
Después vino El dia de la independencia con Frank con cuarenta y tantos y su visión del mundo buscando estabilidad Seguimos pensando en la vida como el juego en el que vamos logrando nuestros objetivos sin darnos cuenta de que “el modo como se nos escapan nuestras vidas es nuestra vida” “El acto de subirme a la cuerda floja de la normalidad”. El día de la independencia sucede en ese momento de la vida cuando se quiere echar raíces, en teoría para siempre, representado en el oficio de agente inmobiliario y la compra de la vivienda que nos verá jubilarnos. Siempre en el recuerdo el análisis cruel de la paternidad en ese libro.
La elipsis entre libros dura en este caso 12 años y coincide con el día de acción de gracias del 2000. A esta figurada (y real) cena de acción de gracias regresa su hijo al que vimos de protagonista en el día de la independencia con su adorable novia manca, regresa su hija bisexual que acaba de romper con su jamonísima pareja y ahora se trae a un petardo de nuevo novio, regresa porque realmente nunca se va Sally a quien le ha regresado su ex marido desaparecido y ha dejado a Frank como animal herido en medio de la calle, regresa aquella chica adorable y follable, Vicki, con su padre ya abuelete y por regresar regresa incluso Anna la ex innombrada, madre de sus hijos y constante contrapunto a Frank que anda por la vida como perrico sin dueño. Pero Frank también regresa, regresa a su ex pueblo, Haddam, por un funeral y se le viene a la cabeza su época anterior, porque es lo que tiene el regreso a casa, que uno vuelve pensando que lo que dejó ha quedado congelado en su ausencia y sin embargo lo que se encuentra es lo mismo pero deformado esperpénticamente por el paso del tiempo al punto de hacerlo ya irreconocible.
Ford siempre define acidamente rasgos de la sociedad norteamericana. Si en el periodista deportivo dibujaba con sabiduría la superficialidad americana y en el día de la independencia incidía en el rasgo del ansia de progreso (inmobiliario) del americano medio, en este libro es el concepto de inseguridad y violencia el que se retrata con maestría.
El libro se desarrolla en esa peligrosa zona del juego medio de ajedrez, donde das todo por sentado y de repente te llega un cáncer, dos macarras con pistolas o una bomba de un terrorista chiita en medio de un supermercado y se te lleva por delante dejándote con cara de gilipollas. ¿Estas preparada para reunirte con dios? ¿Has hecho todo lo que tenías que hacer? Pues esto es todo amigo, la vida era esto.
Me ha gustado mucho, Bascombe ya no es aquel personaje verde y por hacer descrito con el lenguaje lento y peculiar de Ford. Ahora es un personaje hecho, que casi le dicta la historia al autor, además me he ido acostumbrando al ritmo de Ford porque me he leido por medio Canada e Incendios, ambos brillantísimos. De Ford quiero leer todo lo que pueda antes de que el grupo de suecos promiscuos deje de hacerse tocamientos y decidan darle el nobel que se merece tras la friquez de lo de Dylan. Aquí hemos estado, por una vez, más acertados, no me refiero en lo de los tocamientos sino en darle ya el príncipe de Asturias. La traducción no llega a la genialidad de Antolin Rato en El dia de la independencia o Zulaika en Canada o Incendios pero claro, para mi estos juegan en la champions aquí se hace un trabajo profesional sin más.
Ford escribe de la vida que pasa, a mi me provoca, como siempre, y voy dejando por los cuadernos muchas líneas dictadas por sus historias normales. En los próximos días ya os pondré algunas notas que he ido escribiendo al hilo de lo que leía. Pero, el día de acción de gracias se acaba y como decía Serrat, vuelve el rico a su riqueza, vuelve el pobre a su pobreza y el señor cura a sus misas y la vida sigue en su bella eventualidad, en su estable inestabilidad esperando la tormenta que se lleve todas las casas por delante y deje arrasada la playa… pero esto ya es parte de Francamente Frank.
Si quereis recordar lo que dije de los otros libros de Frank Bascombe os dejo enlace:

Por cierto esta es mi reseña 70 desde que tengo el blog. Aqui teneis todas

lunes, 14 de enero de 2019

Libros 2018. Otra forma de ver la segunda república.


Cuando pasa el tiempo, lo importante no es tanto los libros que has leído sino más bien el recuerdo de los libros que has leído. Por eso, el resumen lector del año 2018 lo voy a hacer sin revisión y sin papeles, solo de lo que recuerde y me venga a la cabeza y ya si eso luego, lo completaré mirando la lista y abriendo algún libro o post para complementar.

Andaría avanzado el mes de junio, cuando saqué de la biblioteca el libro de Santos Julia La transición. Es un libro denso y repleto de personajes que lejos de quedarse en el feliz retrato del 75, se remonta hasta el final de la guerra civil para enumerar las veces que, desde entonces, se han propuesto soluciones transaccionales a las dos Españas enfrentadas. Lo primero es que esta visión frentista de la república ha sido precisamente alimentada por el autor toda su vida (al alimón con Javier Tusell y los demás llamados hispanistas británicos) vendiendo la idea de la segunda republica como el planteamiento de dos Españas una democrática y republicana y la otra totalitaria y fascista que nos condujo a la guerra civil. Este es un planteamiento que me resulta simplista y sin matices y del que ya hace tiempo que me llevaba rondando por la cabeza dedicar un rato de lectura (y escritura). Y fue este verano largo y de padre soltero por el pirineo (mi santa se quedó de rodriguez dizque trabajando) que utilicé para cumplimentar mis deseos.

A mi entender es muy complicado explicar muchas cosas del primer tercio del siglo XX en España sin leer algo de ese siglo XIX español al que se pasa bastante por encima en la escuela. El siglo XIX español me resulta como esas chicas sugerentes que quedan en un segundo plano del grupo, y cuya verdadera belleza solo descubres cuando quedas al día siguiente para tomar un carajillo tranquilo de media tarde. El siglo XIX ni es tan anodino, ni es tan sencillo y además explica mucho de lo que viene después. Es difícil querer estudiar la segunda republica sin tener un conocimiento al menos básico de lo que sucedió en España en el siglo anterior. Y en eso fue a lo primero que me dediqué haciéndome esquemas para ordenar precedentes. Interesante el baile de generales isabelinos, Prim y el sexenio democrático, la primera república y el turnismo útil y falsario de la restauración. Muy interesante conocer la vida del duque de Montpensier, nieto, hijo, cuñado, suegro y abuelo de reyes que siempre quiso serlo él de España y nunca pudo. O los juegos de cama de la reina Isabel palito palito a quien, como decía mi profe de político: “la revolución le pilló en sansebastian, pero a la reina la pillaba casi cualquiera en cualquier sitio”.

Entre todos los mitos que de la república se han construido, es el de Azaña el más bello, épico y al mismo tiempo el más falso de todos. Es cierto que Alfonso XIII es el más nefasto entre los reyes españoles (y mira que los hemos tenido variados), pero, por mucho que diga la ortodoxia, los dos presidentes republicanos que le sustituyeron tras el golpe de estado del 31 (don Niceto y don Manuel), heredaron de él sus perores artes en el borboneo y el sectarismo caprichoso, sazonados además de un odio recíproco y una erudición petulante y despreciativa hacia todos los demás, que explican muchas de las decisiones erradas que tomaron y nos encaminaron al desastre.
Ya sé, ya sé que os llama la atención que al sacrosanto advenimiento republicano del 14 abril del 31 yo lo tilde de golpe de estado, pero es que esto de la nomenclatura partidista para definir golpes y revoluciones españolas según filias y fobias se las trae. En España en este periodo hubo cinco intentos o golpes de estado: el intento de Galan y Hernandez, el del 14 de abril que obligo al rey a irse, el del 32 de Sanjurjo, el intento del 34 de Asturias y Cataluña y el golpe de estado del 36. Ni lo del 36 fue un alzamiento nacional, ni lo del 34 fue una revolución, ni lo de galán fue una sublevación; lo del 32 por supuesto que no fue una sarjurjada graciosa y sevillana, pero sobre todo el 31 fue un golpe de estado en toda regla, que igual tenía vocación positiva y plausible, puede ser, pero nos pongamos como nos pongamos, un golpe de estado como los demás.

Claro, con estas premisas subjetivas, iconoclastas y críticas ponerse a leer, una vez más, la ortodoxia de la segunda república española según Juliá, Tusell y Preston conlleva el riesgo de caer en el cabreo absoluto o en el sueño más tedioso. Para leer lo mismo que llevamos leyendo desde la transición, siempre hay tiempo y por eso me lie todo el verano a buscar y leer autores proscritos. Es cierto: parciales, críticos, revisionistas pero al menos son historiadores que dan una visión distinta a la tradicional con la que estoy tan en desacuerdo. Excluí de entrada al terrorista Pio Moa y al predicador Cesar Vidal (que para escuchar música sureña está bien pero como historiador deja mucho que desear). A Federico ya le había leído La ultima salida de Manuel Azaña, así que buscando buscando caí en los brazos revisionistas, derechones y paternales de Ricardo de la Cierva. Ya sabía que no era objetivo, lo elegí yo, nadie me engañó. Pero me lo he pasado de miedo zampándome uno a uno sus Episodios históricos de España: desde El mito de Azaña (25) hasta Ante el Alzamiento (33) cuyos “objetivos títulos” ya os pueden dar una idea de por donde van los tiros. Me paré en julio del 36.

Lo primero que hay que decir es que Ricardo de la Cierva escribe muy, pero que muy bien y lo segundo que no engaña a nadie. Es cierto que mezcla sin muchas contemplaciones hechos históricos con opiniones más que discutibles y que las opiniones siempre van por el mismo lado, pero ya íbamos advertidos: El advenimiento de la república fue ilegitimo, la constitución del 31 fue una imposición partidaria, en las elecciones republicanas especialmente en las del 36 hubo pucherazo, Azaña fue un minoritario ensalzado por los historiadores, la llamada revolución del 34 fue un golpe socialista que condujo a la guerra; el falangismo y el comunismo eran residuales, tras las elecciones del 36 llegó la primavera trágica cuyo desgobierno y permisividad con los movimientos anarquistas llevaron a un punto de desorden que avocó a los patriotas militares a alzarse en movimiento militar y ciudadano ante el riesgo de un golpismo comunista. Lo que más me ha gustado es el orden y tensión narrativa como si fuera una novela y también como va dibujando los perfiles de los protagonistas desde su punto de vista. Estas lecturas me han llevado a un segundo y tercer grupo de lecturas que os paso a contar. 

Tras los episodios partidarios de De la cierva ha sido obligado acudir a las fuentes y a una visión directa de los protagonistas. ¿Dónde se encuentra esto? En las biografías y memorias de los distintos presidentes y miembros de los gobiernos republicanos y ahí he caído en el consumismo más indiscriminado gracias (por culpa) a Iberlibro (este verano el concepto de compra por impulso tiene mi nombre). Me he comprado en papel Así cayó Alfonso XIII de Miguel Maura, las memorias de Martínez Barrio, las de Chaparieta. La paz no fue posible de GilRobles y alguno más que ahora se me olvida. Saqué de la biblio las nefastas memorias de Alcala Zamora, los interesantes diarios de Azaña y pesque por la red a La pasionaria y Las memorias de Lerroux donde se dedica básicamente a poner de chupa de domine a don Niceto. Todo a la vez, todo en un barullo mientras cogía notas en mis cuadernos de colores, y una cosa me iba llevando a la otra y así de entretenido que me he pegado el verano y su continuación.

Pero mi cabeza se hipertexta y se dispersa cuando lee (bueno se dispersa siempre) y de repente van saltando sobre, o en paralelo a la narración acontecimientos, historias, periodistas que me llaman la atención y nombres de los que poco sé y quiero saber. Me leo La revolución de Asturias de Chaves nogales y me lleva a sus libros de viajes, me leo el Advenimiento de la república de Josep Pla y me lleva a su magistral Cuaderno gris traducido por Ridruejo (una obra maestra quequiero paladear lentamente); Ortega y Gasset y sus filosofías, la historia de amor de la Duquesa de Villahermosa y Jose Antonio Primo de Rivera. Me reencuentro con AlvarezJunco (historiador que me tiene enganchado) y paso a su estudio sobre el origen del anarquismo y a su análisis del populismo lerrouxista, descubro a Fernando del Rey y Ruiz Manjón de los que no tenía ni idea. No sé que libro acabo ni cual empiezo, tomo apuntes voy y vuelvo y solo sé que me lo paso estupendamente y eso me basta…

Bueno y aquí me quedo, primer arranque de recuerdos lectores del 2018. No es que me haya ido por las ramas es que casi no vuelvo 

En el próximo capitulo la filosofía rupturista de Byung Chul Han que me recomendó Rorschach. Y así seguimos con esta serie de “ponga un post ladrillo en su vida” que estoy marcandome este 2019.

martes, 13 de noviembre de 2018

El rey recibé. Eduardo Mendoza. ¿Está como una regadera o es un sabio?



Después de tantos libros de don Eduardo (yo creo que ya he leído todos) es inevitable que El rey recibe me retrotraiga a otras novelas escritas por el gran Mendoza. Recuerdo, sin quererlo, al paciente del doctor Sugrañes deambulando con humor por los bajos fondos de la capital. Vemos a Mauricio y las elecciones primarias (a mi entender el peor libro de Mendoza) transicionando, pero sobre todo El rey recibe nos devuelve a Tres vidas de santos, un librillo de cuentos que se suele reseñar solo de soslayo en las biografías del autor.

Tres vidas de santos pone negro sobre blanco ese pensamiento irónico tirando hacia el cinismo y el sarcasmo que siempre rige a los personajes de Don Eduardo (si no al propio autor, que creo que también) y ese cinismo es el que se recupera en El rey recibe. Bajo el armazón argumental de unos personajes de folletín nos ametralla con pensamientos críticos sobre arte, literatura, política o religión que solo pueden defender sus bizarros protagonistas. 


Hacer a sus personajes estrafalarios le da a Mendoza patente de corso para poner en su boca reflexiones terroríficas (¿clarividentes?) y políticamente incorrectas: “la política carece de validez y de futuro, como las ideas y las creencias que la sustentan” Pag 45Viajo con lo puesto y de mi reino llevo conmigo lo esencial: el servicio de inteligencia y el cleroPag 49 y es que las novelas de Mendoza son como el Sr Carvajal (personaje del rey recibe) del que “nunca se puede llegar a determinar si está como una regadera o es el último reducto de una ancestral sabiduría”.El Rey recibe está muy bien escrito, como siempre. Yo a veces juego a enriquecer mi vocabulario y abrir un libro de Mendoza por cualquier página para encontrar una palabra desconocida; siempre la encuentro; sencillamente, sin pedantería impostada a lo de Prada. Siempre, en todas y cada una de las páginas. 

Sin embargo en la parte mala El rey recibe es un libro deslavazado, muy desigual, con partes tremendamente tediosas alternadas con otras muy divertidas. Decir lo contrario sería caer en el fanatismo. Antes hablaba de Tres vidas de Santos donde se nos plantean cuentos diferenciados, pues aquí hace lo mismo pero sin diferenciar y la novela se convierte en una suma de partes sin ligazón.

Las reseñas que he leído (https://es.babelio.com/livres/Mendoza-El-rey-recibe/59016) se empeñan en poner un titular y un lead a modo de resumen, y claro se ven obligados a soltar topicazos sobre el argumento y la bondad escritora de Mendoza. No es un libro sobre los últimos tiempos de Franco, ni sobre nueva York, ni sobre un peridiodista que va a hacer una crónica de una boda real en Formentor. El rey recibe es un libro de pensamientos sobre una época en donde se utilizan personajes e historietas meramente como excusa. Realmente son varios cuentos varias vidas de santos entremezcladas. Mi índice quedaría así (ligado en aleatorio en mi cabeza con otras cosas)

1-.El cinismo y el sarcasmo como filosofía vital. No tomarse nada demasiado en serio es la manera más seria de tomarse las cosas.
2.-Elperiodista deportivo. Richard Ford en Formentor. La trivialidad importante de contar cosas efímeras e insustanciales.
3.-Los últimos años del franquismo: “Spain is different. Este eslogan, necio pero brillante tuvo un efecto galvanizador en una España deseosa de adquirir una nueva identidad después de un largo tunel de depauperación, tristeza y vergüenza. En apariencia la frase era un reclamo dirigido al extranjero, en realiadd fue un  mensaje dirigido a todos los españoles.”
4.-De viajepor los países socialistas” García Márquez tomando un café con Kundera.
5.- No hay marcha en nueva York aunque lo jure Henry Ford. Me encaaaaaaanta esta canción.
6.-.Los trabajos egregios y absurdos. Esa manía de dar demasiada importancia a las tontadas de nuestro curro para aparentar tener un trabajo importante. “Un funcionario en el desempeño de su cargo no ha de tener creencias ni ideas ni sentimientos. Solo ha de ser fiel al reglamento, de lo contrario los sistemas políticos siempre basados en falsas nociones y en sueños irrealizables como la democracia acaban en el caos y la extinción”
7 Cómo nace un país. La historia mitológica de Livonia. Lo siento me he pegado todo el libro acordándome del pobre Viktor Navorski de Krakozhia en La terminal
8.-Al doctor Sugrañes se le ha vuelto a escapar su paciente. La cripta, el laberinto y el tocador siempre en mi recuerdo carcajeante.
9.- La tontuna del arte. Marieta y Krahe.
10-. La religión un mal necesario.
           -Normas han de existir no lo niego, pero ¿el cumplimiento de estas normas solo se puede  conseguir apelando al miedo?
           -¿Conoce alguna otra forma de manipular a la gente?
           -Me resisto a creer que no existe la ética sin temos a represalia