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martes, 26 de septiembre de 2023

Los colores de los posts

No sé si me da más rabia no escribir o escribir en un tono tan marrón, porque lo marrón es encharcado y áspero, con pinta de erial. No es ocre, ni otoñal, ni siquiera ese color meloso de algunos ojos que me atraparon en mis días de mar. El marrón en el que escribo sabe a tierra en los berberechos, chirriante, incomodo y que quita las ganas de seguir comiendo. Yo me sé porque me leo y cuando escribo de esta forma me aborrezco un poco. ¿Otra vez esta languidez? ¿Otra vez este tonillo de perrito derrotado que decía Cass a su club de fans?

 

Hay post que salen verdes, chillones, como el estrambote de un soneto que cuadra por sorpresa. Gritan, quizás demasiado, pero al tiempo no dejan indiferente a nadie. Los post verdes hablan sobre todo de viajes y de sorpresas, de ropa de playa, Yo no tengo camisas verdes porque son difíciles de combinar, solo tengo una camisa de rayas verdes de Timberland que me compre hace mil años en La Roca y que llevo siempre por fuera del pantalón, porque los post verdes se llevan por fuera del pantalón en su informalidad y se escriben en la tablet al mediodía en una mesa de bar en la avenida principal.

Los post amarillos están más cerca del ocre y del otoño, como la foto esta de hojas que hace de fondo al blog, la puse hace mil años y ahora me da pereza cambiarla como mi foto de guasap. Los post amarillos huelen a chimenea, a cuento de Sepúlveda, a ropa vieja. Es la camisa de leñador que se acaba de quitar la chica con la que sueñas despertar un domingo de noviembre en una caseta forestal. Los post amarillos cuentan historias templadas, se escriben en un portatil arrebujado en un rincón de un bar country de carretera mientras apuras un jacki en chupito corto y sin yelo. Me gustan los post amarillos porque crecen incontrolados apenas les regalas la primera frase. 

Es muy importante no confundir un post amarillo con un post marrón. Escribir en marrón no es escribir melancólico sino es escribir triste y cansado, como con sensación de fiebre, escribir marrón es escuchar la canción de un día marrón de Luz Casal si se me permite la obviedad. Escribir marrón no es estar de vuelta sino no tener fuerzas ni para llegar. Amarillo es la hojarasca del otoño que se anhela y que pronto vendrá. Marrón es meter el coche en mitad de un charco profundo y salpicar manchando de barro a todo el mundo con cada frase que inventas. Había un colegio de niñas que ahora no recuerdo que llevaban la falda marrón, jamás me pude enamorar de ninguna niña de ese cole tan marrón.

Los post azules llevan corbata, los rojos asesinan como Kevin, los grises pasan desapercibidos como feas en fiestas de guardar. Los post blancos son elegantes cuando conviven con el azul. Un post blanco lleva manga larga y camisa doblada a medio brazo. Es un post que invita a conocerte pero tiene que ir con el azul porque de lo contrario, no aparenta. Es un post de tardeo, de jarra fría frente al mar. De entretenerse pensando en novias pasadas de esas que el pesado de Ismael Serrano se cree que aun le recuerdan como en Vértigo en atrapados en azul Cómo me gusta ese disco y cada una de sus canciones. 

Pues nada había empezado escribiendo en marrón y me veo con mi pijama azul a rayas, con un poco de sueño, y a punto de firmar.

Buenas noches, fundido en negro.



sábado, 26 de noviembre de 2022

Una canción de Milanés que me gusta y atemoriza.

Qué bella y hermosa tristeza me genera desde siempre esta canción, qué perplejidad ante la palabra que se enlaza, con mucho tiento y un poco de azar, con la siguiente para hacer frases insinuantes más que significativas. Que ansía de huir, que sumisión al destino. Que rebeldía ante el dios que nos pide sacrificios para tan solo concedernos algún deseo de vez en cuando. Qué ganas de romper las cadenas de la racionalidad para vivir en el mundo de la imaginación que linda con el de la locura y la existencia tras el espejo. No apagues aun la luz de la candela, de la palabra y el verso escrito que es de lo poco que aun nos alumbra. Pero no te adormezcas, amigo, por la palabra estilizada y hermosa; no pienses que todo lo curará la poesía, hay lágrimas inevitables que todavia hay que llorar al despertar.

La letra es de Raul Torres la cantó Milanés en directo una noche en la que yo andaba por el alfeizar de la vida contando estrellas

Necesitas una fuga, catatónica, nocturna, un viento breveAl edén de un sábado, donde un ave miope te espera leve,De las malas colisiones, no te puedes escapar, candil de nieve,Y es que si lo ves volando sobre el labio de otra florTe encolerizas, te ruborizas candil de nieve.
Enciéndete clavel, cuando amanecer veas la razónDe lo que te faltó, luego no alcanzó, más tu corazón.No pienso que sufrir es aquella opciónQue nos dio algún dios para salvarnos;No apagues el candilO la nieve te hunde en el centro del dolor.
Necesitas una fuga hacia un mundo verdadero, de locuraY cuando vengan por ti no sólo ha de deslumbrarte la hermosura.Otras lágrimas te esperan cual angustias pasajeras en tu caminoY otras musas más ligeras pintarán y tocarán otro destinoSal a buscarlas candil de nieve.
Enciéndete clavel, cuando amanecer veas la razónDe lo que se te dio, luego no alcanzó más tu corazón.No pienso que sufrir, es aquella opciónQue nos dio algún dios para salvarnos.No apagues el candilO la nieve te hunde en el centro del dolor.
 

 

jueves, 10 de marzo de 2022

Roberto Carlos, Kadir Nelson, Silvia Perez Cruz y otros sueños primaverales

Voy dejando entrar el aire, poco a poco mientras la primavera se agazapa por las esquinas con ganas de darnos un susto. Todavía no leo. El tiempo apresura al tiempo con la obligación de meterlo todo en la maleta como si mañana hubiera que salir corriendo.

Escucho a Roberto Carlos, como siempre, desde siempre, en una canción preciosa con jlo, ejemplo de mujer que me gusta y se me atraganta a la vez. Un poco como ver a Pe en Madres Paralelas, que está tremenda en su madurez entre fondos de colores del genio Almodovar. Otros dos que me entusiasman y me repelen. Es adoración lo que tengo por las imagenes perfectamente cuadradas de Almodovar y encima Penelope que siempre debería ser personaje y nunca persona puffffffff.


Hablando de mujeres cercanas a los cincuenta, me quedo con Rebeca Pearson, con lo blandengue y lo pija que ha sido toda su vida, cuando se queda viuda (cuarenta y ocho años tiene), adquiere una tristeza fuerte y atractiva, una madurez serena con esos tres petardos de hijos que a esa edad son cansinos hasta decir basta puffffffff. La quinta temporada de This is Us me ha parecido un poco sosaina. Los unicos que crecen son Beth y Kevin (que una vez más me hace salir mi lado confuso de color pastel ). El resto de la quinta blandy blue total. Que maaaaaaal me ha caido Randall esta temporada.

 



Me dan pena las cabinas telefónicas, quizás porque los coches con el parabrisas salpicados de lluvia siempre me recuerdan canciones tristes y me parecen cabinas telefónicas como la que se llevaban a jose luis lopez vazquez a un hangar de seres humanos olvidados y desesperanzados. ¿Y por qué viene esto? pues no lo sé, pero Mercero consiguió llenarme los miedos de cabinas telefónicas ahora que las quitan. Cómo me gustan las versiones raras de canciones bonitas. ponedla por el medio y vereis a dos tipos que mno conozco y cantan esta canción con el maestro.

 


También veo la nueva temporada de Euphoria, que araña los sentimientos paternos como piedra sobre encerado. Y estudio, estoy estudiando mucho, porque ¿de que sirve matricularse si luego no estudias?. Y el trabajo se escapa por el sumidero de la poza del fregadero. Y en esta noche de canciones que me envuelven me acuerdo de la que canta sobre mi mar Serrat y Silvia Perez Cruz y que ya no puede pasar ni un año más sin ir a verla a donde sea. Por que hay cantantes a las que hay que ir a escuchar sea donde sea y aunque luego te defrauden, como me defraudó Ismael Serrano el otro dia en mi pueblo. quien lo hubiera dicho, cuando fui a verlo.


Y si algo entendía se me ha borrado en estos tiempos de rarezas y guerras por televisión. Y no leo, porque todo el tiempo me parece poco para estudiar. Y la incertidumbre roba el presente. Y la prensa se diluye y al final uno se queda congelado como los niños de Kadir Nelson en la portada del newyorker mirando al cielo. Nueva York esa ciudad a la que estoy dejando de querer ir para seguir soñándola. Y hablando de soñar me voy a dormir que ya se va haciendo tarde. ¿A qué dios miraran que tanto pensamiento causa?



martes, 27 de abril de 2021

Carta de Ajuste: LISTAS de mis videos musicales del YUTUF

Mientras espero a ver si escampa o atruena
se me derrite el blog;
le caen churretones de desidia y miedo
por las paredes, y se descuelgan pendencieras
cortinas de telearañas
como visillos 
deshilachados en la cueva del terror.
 
Mientras me levanto, 
os pongo para entreteneros 
una lista de reproducción del yutuf 
de esas que voy haciendo al tun tun con canciones preciosas, 
que invitan a cervezas frias en jarras de a medio 
escuchando a mujeres peligrosas 
que cantan en bares de carretera 
canciones countrys de tristeza y amor

 

Si quereis ver alguna lista más os dejo un enlace a la pestaña donde ire poniendo listas del yutuf ahora que por fin he aprendido.Ya sabeis que para ver todas las canciones de las lista se le da a la cosica de las rayas (como dijo el baraja) de arriba a la derecha del video.

ENLACE A LISTAS

viernes, 12 de junio de 2020

Mi programa de radio con mis canciones de madrugada

Cuando era joven, osea más joven, imaginaba tener un programa de radio de madrugada donde poner cada día las canciones que reflejaran como me sentía en ese momento. Entre medio, impostaría una voz profunda, no esta voz arañada y partida en trozos con la que la naturaleza me ha premiado y recitaría poemas gastados, cuentos intensos e historietas de amor fracasado como los que radiaba Jesus Puente en Asignatura aprobada que me grabo la afamada molinos hace mil años.
Como no fumo, en lugar del zipo de rafa arboleda en enciende la noche, me abriría una lata de cerveza y se oiría como cae en una jarra fria y nocturna. ¿Hola, qué tal, cómo ha ido el día? me inventaría frases propias como esa que decía "suerte en el examen que te pongan en las aulas o en la vida" y de vez en cuando invitaría a que me escribieran un guasap pidiendo canciones que por supuesto no pondría porque ya tendría la lista hecha de antemano.

Tendría que ser tarde, pero no tan tarde como para que solo quedaran borrachos y salidos insomnes; igual de una a tres sería una buena hora. Pocas palabras, mucha música mezclando la nostalgía con canciones de historias como las de quique gonzalez o drexler pero siempre de perdedores, porque la madrugada se alimenta de perdedores y de añoranzas disfrazadas de fantasmas que regresan. Y de vez en cuando una adorable friquez que rompa ensoñaciones.

Esta madrugada en la que se agrietan los presentes enfermos de falta de aire, he juntado las canciones que pondría en un dia como hoy. Dos horas de música tranquila que me gusta, "feliz noche, mejor día" y como en las pelis de garci me imagino la cámara que sale del estudio por la ventana y ver una toma general de un edificio apagado con una sola luz encendida mientras ruedan los créditos y en la granvia semi vacía tan solo queda ún noctambulo con mascarilla que baja de un coche seat que se aleja con una mujer peligrosa dentro.


lunes, 25 de noviembre de 2019

Tener cuarenta es una edad sobrevalorada.


“Los cuarenta son una década sobrevalorada. Ni eres joven, ni eres sabio. Es una edad de riesgo entre el rumanismo y la petulancia.” Ese afán por demostrar que estás de vuelta de todo sin haber ido a ningún sitio; ese momento en el que dices demasiado a menudo “con lo que hemos sido” sin darte cuenta de que realmente nunca has sido nada.
Cuando Dante decía “A la mitad del camino de la vida me encontré en un bosque oscuro desviado del recto camino” al menos sabía que estaba perdido, creía saber cual era la senda de la que se había desviado. El cuarentismo actual es una adolescencia 2.0, un barullo de sensaciones y una encrucijada entre sueños incumplidos y frustraciones por digerir.
Es cierto, que la laboralización de nuestro calendario ha hecho mucho por enfangar el trasiego. La definición de quien eres por el sobretítulo de la tarjeta, los metros de despacho y la nómina a fin de mes condiciona estúpidamente la autoestima o riega de cava barato el reencuentro con el espejo cada mañana, que aún es peor.
Entrar en el tardo cuarentismo me ha sentado fatal y no porque al año que viene cambie la cifra de la decena sino porque los nueve años anteriores los recuerdo envueltos en estraza e insignificancia. Yo, que soy de los que siempre pienso que cualquier cambio es a peor (como muestra de lo bien que vivo, no como pesimismo) desde hace unos meses afronto cualquier mutación como esperanza.
No me malinterpretéis, de normal me llevo bastante bien con mi historia y casi siempre me alegro de verme. Nunca echo la culpa a nadie de lo que me pasa y si una virtud tengo es la de encajar los golpes sin pestañear. Sin embargo, quiero un poco de pausa. No digo pararme, digo andar más despacio, quizás no más despacio, tampoco, pero sí lo suficiente como para darme cuenta del paisaje que recorro.
Andar más despacio no es para mi renunciar a saturar las horas, vivo muy feliz con mis horas estranguladas entre el ocio y el negocio; para mi andar más despacio es renunciar a vivir entre paréntesis, a la espera, renunciar a estar en la sala de embarque entreteniendo las horas. Igual mañana me aumentan el sueldo que me merezco, pero por eso no voy a renunciar a disfrutar de mis días con el mierdoso sueldo de hoy. Igual mañana caigo en el rumanismo que me lleva a reventar de placer por orificios desconocidos, pero eso no puede hacerme denigrar el misionero satisfactorio de anoche y anteanoche en casa.
Vivimos a los cuarenta demasiado tiempo opositando, demasiado tiempo llorando por la oposición suspendida, demasiado tiempo reconstruyendo el castillo de papel que iba a ser nuestro fortín. Demasiado tiempo fingiendo para no enseñar nuestro curriculum lleno de típex, y en algunos casos creyéndonos altos por llevar zancos.
Nunca he criticado a los que optan por irse, siempre he denostado a los que se quejan quedándose. Hay mil maneras de largarse por la puerta en vez de irse por la ventana. No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió, que recitaba Sabina, nadie se ha muerto por ir sin dormir una vez al currelo. Y salvan más vidas los puticlubs que los confesionarios.
“A nuestra edad a los idiotas hay que aguantarlos el tiempo justo y a los tristes que les aguante su puta madre” que dice un amigo mío. Soy dialogante con las cosas importantes, pero no aguanto ni media gilipollez. Me sacan de mi los que sacan pegas siempre y a los que cuando les das un buen resultado te recuerdan las cosas que quedan por hacer. Hay profesionales en contar sus penas sin ni siquiera darse cuenta de las que tiene el de enfrente
Claro que igual todo este rollete que me he largado a las puertas de los cincuenta no es sino una pataleta porque como decía Brassens "Moi, qui balance entre deux âges J'leur adresse à tous un message Le temps ne fait rien à l'affaire Quand on est con, on est con Qu'on ait vingt ans, qu'on soit grand-père" Osease que el que es gilipollas es gilipollas tenga veinte años o cincuenta.
Buenas noches dominicales y que ustedes lo duerman bien.


lunes, 8 de octubre de 2018

Robando palabras a Lorca y a Camarón.

Recuerdo aquella noche hace años cuando, tras follarnos como animales de madrugada, jugamos desnudos a deconstruirnos los versos de Lorca con ritmo de Camarón. La vida consistía en poner las palabras en otro orden, en poner los sentimientos en verso; en hacer frases como sueños invertidos y en darle a nuestros jadeos argumento:



Qué miedo me da el azul del yelo
parece el filo que corta el tiempo
el grito que despierta el sueño
Qué miedo me da el azul del yelo

qué miedo me da el azul del cielo
qué esconde entre el infinito
las semillas de tu cuerpo
qué miedo me da el azul del cielo

Quien sutura la cicatriz del agua
quien rellena los huecos de tu miedo
quien siembra el campo de anemonas
quien rompe el fanal del duelo

Qué espesura de gemidos al alba
cuando me adentro tras los muros
de tu desaliento
cuando robas el silencio a la noche
qué espesura de gemidos al alba
cuando te deshaces entre mis dedos
flotando como un velero.



sábado, 19 de mayo de 2018

Grande Caetano!!


Poder escuchar Amar pelos dois cantada por Caetano en dueto con Sobral compensa mil eurovisiones modernas y compensa tener que soportar a los españoños cantando su tonadilla empalagosa de disney. (Y eso que reconozco que la zagalica de ot ella sola interpretando la de Miedo de mclan no me disgusta).
Caetano es lo más de lo más cantando lo que quiera cantar y con quien le dé la gana cantarlo. Es sencillamente el top. El mejor, sin más. En su liga solo juega Dolly Parton y pocos más.
Os pongo la de eurovisión y un par de regalos, pero podría poner casi cualquiera. Es verdad que tuvo una epoca un poco empalagosa jugando con ruiditos extraños como en el disco Noites do Norte, pero hasta esos se los perdono. 
Un 15 de Noviembre de hace más de 20 años lo vi en directo en el auditorio de mi pueblo. Todo oscuro, silencio, un foco enmarcaba una silla y una guitarra  y salió despació de la oscuridad, cantando solo, comiendose el escenario. No recuerdo otra sensación similar en un concierto a la que percibí en ese momento.
Por entonces cantaba muchas canciones de Fina Estampa en español. A mi me gustaba más Circulado Vivo en portugués con esa preciosidad de canción que ya he puesto otras veces de Voce e linda Después he ido descubriendo canciones y versiones y no dejo de buscar por el yutuf joyas en directo que rememoran aquel disco primigenio En la Fusa con Vinicius y Toquinho en buenos aires (los gafotas del jot down tienen un artículo muy interesante sobre ese disco mitico). Por cierto a Toquinho y a Creuza también los vi en Zaragoza en la expo. Era Julio, había poca gente y hacia luna llena. Pero esa es otra historia.
Disfrutad amigos.

PS-. Y no os perdaís a Julio Resende que es el pianista y toca con un estilo personal y genial.






sábado, 22 de julio de 2017

Canciones contadas: Peor que el olvido Quique Gonzalez



No sé quien me dijo que lo mejor para olvidar era cerrar las historias, que de las puertas entreabiertas quedaba por siempre la esperanza baldía o la culpa acechante; de haberlo sabido nunca lo habría intentado, aunque quizá de haberlo sabido tampoco lo hubiera empezado.
Cada madrugada en la soledad del estío, me sobraban motivos para llamarte; me sobraban sombras con las que lidiar, poemas por escribir, mentiras que contarte. ¿Por qué no? ¿Qué pierdes con intentarlo? No hubiera dudado quedarme contigo otra vez. Peor que el olvido fue frenar las ganas de verte otra vez, peor que el olvido fue volverte a ver.
¿Por qué ahora? Me dijiste al reencontrarnos. Quise decirte que me arañaban los primeros rayos de sol de cada domingo en tu ausencia, te dije que recordaba tus besos de sal, recordaba cuando escribía versos invisibles con mi dedo por tu espalda. Perdóname, comprende que llamarte no fue sino matar los bandidos que me partían en dos el alma de un navajazo al amanecer. ¿Por qué ahora? repetiste ¿Por qué te marchaste sin decirme nada?
Y no supe que decirte ¿Como explicarte que a veces la duda te empuja desde el alfeizar a la nada? ¿Cómo explicarte que tenía el corazón en la garganta y que tenía la niebla en mis ojos como un otoño al desaparecer? Te vi tan hermosa sin mí, que renuncié de nuevo a intentarlo, Tomamos tres cervezas y un sorbo de añoranza, nos cogimos todo el rato de la mano, lloramos dulce y nos dijimos adiós. Peor que el olvido fue frenar las ganas de verte otra vez, peor que el olvido fue volverte a ver.



sábado, 10 de junio de 2017

Cuatro canciones

Hace un mundo que no cuelgo música
Hoy me he reencontrado con
James Asher
con las canciones dulces,
con los recuerdos con sabor a salitre
con la revolución pendiente.








martes, 6 de septiembre de 2016

Menuda de Serrat en traducción libre. ¿Para cuando su premio Princesa de Asturias?

No sería la primera vez, ya lo hicieron en 2011 con Leonard Cohen. Creo, sinceramente, que ya es hora de que alguien mueva la nominación de Serrat al Principe de Asturias de las letras. Decidme un poeta vivo o muerto de quien los españoles nos sepamos de memoria tantas poesías en castellano y a la vez tantas en catalán.
Mil versiones de sus versos a cada una más impresionante. Mil traducciones. Yo aqui aporto mi traducción libre de una canción como Menuda cantada en la voz de la grandiiiiisima Silvia Perez Cruz. Que es una preciosa poesía del amor cotidiano al estilo de garcia montero. Ese amor que viaja en metro y vola entre ocells.






MENUDA Serrat (En traducción libre del chicodelaconsuelo, disculpen el atrevimiento)

Piensa en mi pequeña piensa en mi
cuando las brujas te despierten de mañana
no podré hacer más dulce tu café
ni arroparte cuando el frío te arañe
pero piensa en mi, mi niña, piensa en mi.

Piensa en mi, cuando no te llegue el sueldo
y cuando te apretujen en el metro camino del trabajo.
Llévame bordado en tu blusa
o pintado en tu sonrisa de carmín
llévame como colgante
o engarzado en tu anillo
pero déjame que vaya a tu lado, mi niña,
déjame ir contigo.
entre alegrías y penas
abrazado a ese poema que lees a escondidas.

Bostezará perezosa la ciudad
mientras abres las ventanas del despacho,
y cuando sea la hora,
harás que vuelen libres los pájaros
que hacen nido en tus cabellos
porque bien sabe tu corazón
que el pájaro enjaulado muere.

Ellos me traerán entre sus plumas
tus sueños y pálpitos
y me llamarán con sus picos
golpeando el vidrio de mi cristal
para contarme entre trinos
como mi pequeña y blanca flor
se marchita entre esas cuatro paredes

Me cuentan como tambien se marchita la primavera
si no sale a pasear
déjame salir contigo, pequeña
déjame ir contigo
donde quiera que tu
vayas.

Y enciende esa cara con alegría
porque todavía
tenemos
el camino que tus pájaros
nos marcan
para volarlo juntos
tu y yo.



Menuda de Serrat Original

Pensa en mi, menuda, pensa en mi
quan les bruixes t'esgarrapin de matí.
No et faré més tebi el fred
ni més dolç el cafè amb llet
però pensa en mi,
menuda,
pensa en mi.

Pensa en mi quan no t'arribi el sou
o quan t'arrambin en el metro a quarts de nou.

I porta'm
brodat a la teva brusa
o pintat en el teu somriure vermell.
Gronxa'm
de les teves arracades.
Volta'm amb els teus anells
i deixa'm venir amb tu, deixa'm venir.
Deixa'm anar on vas, deixa-m'hi anar,
menuda, entre goig i pena
abraçat contra el poema
que llegeixes d'amagat.

Badallarà mandrosa la ciutat
quan marquis l'hora i obris les finestres del despatx
i t'espolsis els ocells
que fan niu dels teus cabells;
et diu al cor
que l'ocell engabiat, mor.

Ells em duen a les plomes somnis i batecs
quan colpegen els meus vidres els seus becs.

I em conten
la història blanca i menuda
que entre quatre parets es marceix.
Piulen
que es mor la primavera
quan no pot anar a passeig.
Deixa'm venir amb tu, deixa'm venir.
Deixa'm anar on vas, deixa-m'hi anar,
menuda, i encén la cara.
Pensa que tenim encara
el camí dels teus ocells
per a volar-lo tu i jo amb ells.

martes, 16 de febrero de 2016

Los momentos ridículos

Hay momentos ridículos y sobredimensionados que solo alcanzan la plenitud de su idiotez años más tarde, cuando, sentado frente al pasado, los recuerdas tan minúsculos e injustos como realmente fueron. Injustos por haberte robado tiempo, injustos por regalar a enterradores segundos de tu vida, injustos por haberse enredado sin permiso en tu trasiego de ir viviendo.

Quien no escribe olvida, pero quien recuerda revive aun sin quererlo. A lo mejor los días aciagos no merecen estos tres ripios que escribo hoy y que me permitirán rememorarlos mañana. A lo mejor no merece la pena escribir sobre ello por muy atractivo que sea gritar en anónimo y desaguar la inundación que me ahoga.

Si escribo es por poner las tontadas en su justa medida, porque cuando escribo río y al acabar la frase me hago más fuerte, si no lo era ya antes. Que gran poder representa poder reir a dientes llenos frente a la petulancia efímera, cuanta envidia genera ver jugar al niño con su pelota de trapo, mientras tu te aburres con tu balón de reglamento. Solo la salud nos puede robar las pausas.

Quien no se sabe comparar ignora, quien no mira el entorno solo tiene espejos, quien siempre ha vivido con guardaespaldas nunca sabe de un beso de improviso y vive temeroso de quien se le acerca por si le mata. Hay quien se emborracha tanto de desconfianza que le abruma el abrazo y el contacto cercano y eso es una putada, joder y hasta me dan pena.

Siempre he pensado que hay ricos a los que les jode que no les envidies, mira lo que son las cosas y por eso te envidian a su vez silenciosamente.
Ya estoy más tranquilo, veis. Cuanta libertad poder vestir lo que sientes con palabras.


sábado, 17 de mayo de 2014

Siempre hay quien quisiera ser distinto

Hay tardes de sábado que quisieran ser domingo. Y semanas que quieren ser bisiesto en año par.

Hay  versos como aforismos que quieren ser recordados, como un mensaje nocturno de guasap.

Hay personajes de blog, que desprecian a sus seres de carne y hueso por no ser de verdad

y personas que andan por el mundo con pinta de avatar.

 

domingo, 27 de abril de 2014

Bom Dia,amor. Dos cantantes portuguesas Carminho y Ana Moura

Dos canciones de amor y desamor, dos cantantes portuguesas recién descubiertas,dos joyas musicales para una mañana de domingo. A Carminho ya le había puesto una canción en el blog en un dúo con el gran Buarque, a Ana Moura sin embargo la he descubierto esta semana gracias a las recomendaciones de spotify.

Vale bien, ya sé que el fado a veces resulta cansino, pero también es cierto que otras veces como hoy rompe con crudeza la madrugada y se acomoda junto al hueco de las lagrimas en la difícil tarea de llevar los días desde abril a mayo.

Por cierto le dedicamos un resoplido  pufffffffffffffffffffffffff a Ana Moura  ¡vaya voz pufffffffffffffffffffffff! escuchad la introducción de la canción y vaya mirada.

Sean felices que esta semana es corta.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Sueños en bossa nova desde un comentario

Vine  del post anterior
Oir a Carminho es siempre una delicia. Yo la descubrí de la mano de Alborán cantando Perdóname que es una canción de una dulzura tan envolvente que te amansa. Canta Fado, esa música que hay que escuchar el segundo después de que te rompan el corazón o te abofetee la vida. A mi no me gusta mucho porque me duele demasiado.
Chico Buarque es otra cosa, es bossa nova y eso ya son palabras mayores, acordes imposibles que se quedan colgando de la melancolía y que de manera irremediable me traen recuerdos de los bares de Rio y de las noches en Niteroi.
Chico Buarque es del grupo de los que tocaron en el bareto bonaerense de la Fusa, el gran Vinicius, Maria Betanha y Toquinho. Tengo una grabación, que he desgastado a fuerza de oírla, de aquellos conciertos en los que la nueva canción brasileña salió del armario y entre whiskys, mujeres y madrugadas se dio a conocer al mundo.
Escuché a Toquinho en un concierto de julio del 2008 con la luna llena durmiéndose a las orillas del Ebro, y es el recuerdo que creo que me quedará para siempre de aquella loa al pladur que fue la expo.
Es un ejercicio de memoria más añoroso que recontar amores adolescentes, el de saber el porqué te empezó a gustar un determinado estilo de música, a mi la bossa me enganchó definitivamente en las noches de estudio oyendo en radio3 “Cuando los elefantes sueñan con la música” de Carlos Galilea, de hecho está canción de Carolina, la descubrí el otro día escondida en un postcast del programa.
Durante muchos años escuchaba la música brasileira y soñaba con el Pan de Azucar, Ipanema, y los Arcos de Lapa bajo la voz de Caetano como el que sueña de pequeño con ser aventurero, médico o futbolista, sin reparar en lo imposible del sueño. Luego la vida te lleva por pasadizos inesperados al otro lado del espejo y de repente me vi allí varios viajes por trabajo; reconozco que hubo momentos que estaba tan emocionado que me saltaron lágrimas al ser consciente de donde estaba.
No me entretengo, ya he hablado varias veces de los viajes y las impresiones de allí. A ver si reengancho con la sana costumbre de cuentear en utópico y pinto historietas imposibles de amor saliendo del Rio Scenarium en Lapa o besos prometidos tras un concierto de choro en una playa de Niteroi.
Pues nada a esto hemos llegado partiendo de querer contestar comentarios al post anterior y que visto que me ha quedado largo lo cuelgo como una nueva muestra de cortapega retro de lo que fui.


domingo, 17 de marzo de 2013

Llueve y escucho a Buarque y Carminho.

Llueve, como llueven en los días de marzo, a medio tiempo,con una tranquilidad serena de domingo. Los periódicos sobre la mesa, haciendo tiempo para comer en familia. Volvemos de misa, donde el cura les ha contado a los niños con su acento afrancesado (camerunés más bien) que vale más mejorarnos que juzgar a los demás y tirarles piedras.
Llueve como llueven en los días de marzo. Mojando las calles con una primavera gestante y una sonrisa cansina. Alargando las sobremesas con conversaciones intranscendentes, viejas historias oídas mil veces y un carajillo que se convierte en tardenorche.
Oigo la voz de Buarque que es envolvente y nocturna junto a la de Carminho que es abierta y tan trasparente que duele, cantando una canción preciosa, recién descubierta, que probablemente hable de un amor triste y olvidado.
Llueve en esta hora de vermut y espera; de normalidad, porque se ha vuelto tan atípica la normalidad que a veces se nos mete un rio en casa sin darnos cuenta, y nos pasamos la vida desaguando lágrimas y esperando que un hombre llamado felicidad,  llame vestido de carnaval, a la puerta.
Disfrutadla!

sábado, 6 de octubre de 2012

Musicas minoritarias: Mary Black schooldays over

Estábamos en la playa, en aquellos  años en que cualquier sueño tiene ganas de hacerse realidad si lo sueñas demasiado. Nos bajábamos un casete a pilas seriamos ocho o diez, chicos y chicas de sitios distintos y que coincidíamos verano tras verano. Nos íbamos cruzando besos y sexo en estado incipiente y nos íbamos cruzando también las cintas que cada uno había seleccionado durante el año. Redes sociales musicales en versión años ochenta.
Cada uno sabía a qué podía aspirar (y a que quería aspirar)…ya he contado otras veces que uno siempre ha sido de la tercera (Ya sabéis, la guapa, la guarra y la otra); alguien aportó una cinta de su año por las irlandas ,era mary black. La noche se fue alargando sentados en corros, que cantaba sabina, después nos fuimos haciendo dos a dos, y si no había luna llena, ni tercera de conversación fluida y beso lento, lo habrá recreado mi imaginación de aquella noche… “me llevo esta cinta si no te importa”… la puse en mi 127 aquella madrugada y desde entonces se convirtió en una de las cintas más escuchadas en mi banda sonora vital.
Acompañé a la joven a su pueblo cercano a esas horas confusas entre la noche y la mañana escuchando esta canción…hoy lo recuerdo en este sábado matutino como si fuera ayer quiza porque ha sido siempre.
Una version de Mary Black otra versión de los chieftains y otra de los dos juntos …a mi me cuesta decidir cual me gusta mas.






viernes, 13 de abril de 2012

Música para una rabieta de viernes.

En estos días de desasosiego y desencanto. En estos momentos en el que leo huracanes en post ajenos, en estas noches de insomnios inducidos, de días grises, en estas mañanas como anocheceres, en estas tardes todavía frías de una primavera que nunca empieza, os pido que os regaléis 12.51 minutos de sueños.
Poneos los cascos subid el volumen alto, muy alto, muy por encima de lo normal,cerrad los ojos. Y si os apetece echaros unas lágrimas cuando nadie os vea.  Si hacéis poesía escribid quince versos o más, no menos, siempre impares; si hacéis prosa recrearos en un cuento, os recomiendo protagonista con pistola, bidón de gasolina o goma2 que vaya matando a todo el que se encuentre, parece gore pero creedme que relaja.
Gritad, gritad muy fuerte, los vecinos os comprenderán, tirarse al suelo y patalear porque una rabieta también sirve. Cagaros en su puta madre, dos, cuatro seis veces o más pero siempre que sea par y disfrutad, disfrutad de esta música. Disfrutad.
Al acabar, bajad el volumen,y volved a gritar una vez más, en uno de esos gritos que ahora sí hagan confundir a vuestros vecinos sobre si estáis en el despacho o en dormitorio. Y reíros fuerte y con ironía como los malos de los cuentos.
solo eso.




“Nos ha llegado el tiempo, se ha acabado el tiempo…parecía que el que nos llamara a las cinco de la mañana solo pudiera ser el lechero, parecía que después de ir a por los judíos, los sindicalistas o los comunistas  nunca vendrían a por nosotros…pero si amigos, están a la puerta con sus rifles bajos y sus cabezas desafiantes…vienen a por nosotros.”
PS-.Se admiten otras propuestas de músicas para patalear. No tienen que ser necesariamente de Kortatu, cada uno tiene las suyas yo prefiero a Lito Vitale.