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domingo, 9 de diciembre de 2012

La marca del meridiano Lorenzo Silva. Crítica .Este Planeta no es solo una novela policiaca

A los que no os guste Lorenzo Silva y a los que directamente no habéis leído nada de él este post os sobra de titulo a fin. Nadie que no esté ya enganchado a la pareja Vila y Chamorro, como estoy yo, se va a enganchar por este libro.mara lorenzo y yo
Ya sé que los Planeta tienen mala prensa… pero hacen su papel. Los Planeta sirven, además de (o principalmente) para decorar la librería del comedor, elevar la altura de la pantalla del ordenador, y hacer millonarios a unos pocos… pero también para descubrir a autores desconocidos. Yo por ejemplo adquirí una de mis adicciones más incurables, la de leer a González Ledesma, a través de Crónica sentimental en Rojo. Pero ya os digo que este no será el caso, este es un libro al que solo los forofos sacarán todo el partido.
(no se habla del argumento, ni se desvela la trama)
La marca del meridiano está, sin duda, entre los mejores libros de Lorenzo Silva. Para que sus grupis nos entendamos, está muy por encima del de los estanques y del alquimista; un poco mejor que la reina sin espejo y a la altura (si no más) del que para mí es su mejor libro: La niebla y la doncella. (del otro no me he olvidado, simplemente paso). Lo que quiero decir, es que si no has leído los anteriores, no vas a entender lo que para mi es lo mejor de esta novela policiaca, o sea lo que no es policiaco, la vida personal de Bevilacqua y sus amigos, y por qué piensan lo que piensan y hacen lo que hacen.
Creo que estaréis conmigo, en que estos matices son muy difíciles de detectar si no te conoces al personaje desde antes. Y no me gustaría, por tanto, que os llevarais la impresión de película a la que llegáis tarde y os enteráis a medias.C_La marca del meridiano.indd
Dicho lo antedicho sigamos en plan redicho… con el tema de la forma y el estilo. Vamos a ver queridos críticos, reseñadores blogueros e ilustrísimas del babelia… el que ponga una sola vez más, una sola, que Silva es un orfebre políticamente correcto, un profesional de la escritura, un escritor aseado o una sandez de este nivel queda desde ya condenado a escuchar hasta la eternidad la obra completa de Leonard Cohen y al acabar, un partido entero retransmitido por Sergio Sauca. Así de duro soy. Silva es un buen escritor de novelas policíacas y tiene su estilo ¡y ya está! (que no es poco) ¿Qué queréis que ponga? “Vila le partió el culo a Chamorro follándosela en aquel motel cutre y ladillero en donde pocos minutos antes, aquel vagabundo destripador de viejas, le había sacado las entrañas a una joven prostituta apenas mayor de edad…” señores..que Lorenzo Silva no es Bukowsky, ni Barcelona es Knockemstiff, ni Vila es Mendez. ya vale con la etiquetica de las narices.
El libro a ratos se hace largo, ¿le sobran páginas? Sí le sobran. Pero es por ese virus Markaris que contraen últimamente todos los escritores de polis al sumergir la novela en la crisis y empeñarse en detallarla con pelos y señales. Oiga, que ya la conocemos por desgracia. El arte está, precisamente, en describir el escenario sin engatusarse con cada uno de los atrezzos. El griego Jaritos es un plasta no traten de imitarlo. Y segundo, a mi no me gusta que la investigación se base sólo en pinchar teléfonos y cuentas de Facebook eso será todo lo real que quieras pero es un coñazo para el lector.
Sin embargo, a mi me ha encantado la relación de Vila con López, polis viejos, con una historia a medio contar, que les hace lo que son y les permite ocultar lo que no quieren decir. También me ha parecido de lo mejor del libro las conversaciones con Consuelo, la esposa del asesinado (no mi mama por si hay dudas), dando cuenta de que hay una edad en la que la supervivencia consiste en mirar hacia otro lado, más que mirar atrás.
Y sobre todo ese encuentro abrupto de Vila con su pasado, con su juventud, con lo que se ha convertido ahora que tiene cuarenta y muchos y ya ha pasado su meridiano. Y del que voy a hacer a continuación otro post dentro de este post.
Porque si, lo que probablemente quiera decir el autor, es que hay una frontera tenue (y a veces sutil) entre el lado salvaje y perdido de la vida y el más aca. Pero, aunque sean elucubraciones mias, para mi no es la línea más importante de lo que se cuenta . (Si queréis ver ese meridiano mejor que este libro leeros el de Javier Cercas Las leyes de la frontera, allí el abogado Cañas, la Tere y el Zarco lo expresan mucho mejor).
Para mi Vila ha cruzado otro meridiano, el meridiano de su vida y él es consciente de ello. Vila no se enfrenta a un asesino, se enfrenta a su sombra que lo persigue, con ese hacerse mayor (y saberlo) y como le pasa al caracol, tener que arrastrar la cáscara de su existencia, sabiendo al mismo tiempo que si se la quita, se muere. Lorenzo Silva borda en este sentido las reflexiones, las hace creíbles y lo policiaco se hace pequeño en comparación con lo personal que describe.
No es la crisis de los cuarenta y la necesidad de autoafirmarse, es mucho más. Si fuera un problema de autoestima probablemente Vila no hubiera dejado escapar viva a Virgi, osea que la amiga Chamorro se hubiera llevado tres o cuatro casquetes sin respirar. (Cosa que por otra parte ella estaba deseando). Es saber convivir con los fantasmas que regresan, (¿os acordáis del post de hace unos días?), saber que ya no lo puedes evitar ni corregir, pero que tampoco tiene ya sentido recrearlo de nuevo. Saber como Consuelo, que hay cosas con las que hay que convivir para poder vivir. Y que no hace falta engañar a nadie, ni siquiera reafirmarte con un polvo prohibido, si quieres saber quien eres. Esa es la línea del meridiano que unos personajes traspasan y otros no.(recordad el cabo en el suelo cuando os lo leáis como ejemplo del pasado que te aplasta) .
Esto no significa que Vila opte por ser un mojigato, no lo es, lo digo por si hay dudas, de hecho yo creo que hubiera acabado sensacional en un polvo de Vila con Inés que es la poli pureta que mejor comprende a Ruben (pero bueno esto son ya onanismos mentales mios). Lo que quiero subrayar es la descripción sensacional que hace Lorenzo Silva, de cómo Vila se ve envejecer, de cómo se va viendo mayor. Como ve a su amigo el mosso ahora que es jefe, como cada uno ha pasado su meridiano de una forma distinta, como ve a los jóvenes que le rodean, como mira lo que ha sido, sin renunciar todavía a lo que le queda por ser, que es mucho…
Al verlos de lejos a los dos juntos me produjeron una extraña sensación (…) Y no pude evitar sentir que aquella visión era en cierto modo, la estampa anticipada de un futuro no tan lejano. Un futuro sin mi…
Seguía teniendo esa mirada un poco triste y un poco soñadora, como de niña en las nubes, pero la mujer que estaba allí ya no era la veinteañera que me había descubierto que el amor era un mundo fuera del mundo.
…todo esto le pasa en este libro, a nuestro amigo Ruben Bevilacqua.
La marca del meridiano habla de la madurez, de hacer una tregua con el pasado para poder vivir con dignidad el presente, pero eso sí, sin olvidarlo porque lo que haces te hace y eres, a fin de cuentas, el resultado de asimilar, con mas o menos dignidad, lo que has hecho.
Y en fin, como López, madurar es también saber que hay zonas que deben quedar en la sombra si no quieres asumir riesgos innecesarios, cosas que solo puedes contar a la persona que verdaderamente quieres en un atardecer templado a la orillla del mar, como hace Vila.
Es quizá entonces cuando tiene sentido esa frase final que nos quema a la gente de tierra adentro. Esa frase  que significa arreglar cuentas pendientes, rescatar recuerdos dejados en prenda un septiembre lejano.
Te dejo amor el mar en prenda, guárdamelo hasta que volvamos a vernos. Te deix amor, la mar com a penyora.
Y que resume este buen libro de Lorenzo Silva.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Mara Torres. La vida imaginaria. Crítica y dedicatoria de una finalista del Planeta 2012.

Mira que siento decirte esto Mara, pero van a pelar tu libro, te lo van a machacar sin misericordia como hicieron el otro día en el Babelia cuando lo describieron como un “intercambio cansino de banalidades y lugares comunes que en conjunto hacen que esta novela tenga el estilo y el ambiente de peluquería rancia”.
A mi ya me gustaría sacarte la cara, con lo amable que fuiste cuando nos conocimos en la tienda del triangulico verde… incluso a instancias del amigo Silva me mentiste con cariño diciendo que te pasarías por mi blog… y yo, claro, me quedé enganchado a tu mirada (pufffffffffff) mientras me dedicabas el libro. Te juro que me hubiera gustado defenderte como hidalgo de lanza en astillero frente a críticos facinerosos, pero la verdad me lo has puesto un poco difícil.firma
El libro me pareció salvable en un principio, me dio la impresión de que tenía estilo como de blog. Bueno de bloguera dengue a la que le ha dejado su novio y escribe veinte post de autoflagelación llorona con entradas cortas de desahogo, pero salvable. Me dije: esto por sí, no es malo, e intenté darle el pase, pensando que se puede fingir a propósito un tono naif y la cosa quedar apañada.
El problema llego cuando poco a poco los posts se fueron haciendo repetidos y cansinos, a veces irrisorios. El lenguaje se encasquillaba en un tono pánfilo-piji: o sea tía que mal rollo tía yo que me había pillado con el tío, tía la vida es una mierda tía…(dejamos a un lado lo de llamar a la tipa Fortunata Fortuna, que mandan güebos)… Lo peor de todo, es que conforme avanza la novela descubres que ese toque piji es más el estilo del libro, que el del propio personaje y entonces la cosa va cayendo irremisiblemente en el pozo de lo absurdo.
Es una novelita corta, muy corta, tan corta que en muchos momentos te da pinta de trabajo de 3º de la ESO, en el que se pone letra grande y muchos saltos de página para que parezca más larga. Pero claro también es un aliciente para continuar , el pensar que el libro se acabará enseguida
A la protagonista le puedes pillar cariño de tan bobalicona como es, yo se lo pillé, ahora bien identificarte con ella como me dijiste al firmar el libro, es raro raro raro…y es que la Nata es tan profunda como Lidia Lozano hablando de su manicura, y así es difícil identificarse con nadie. Por otra parte los amigos de la Fortunata son para patearlos a todos. Yo los veo, la verdad, más en la sección de gominas baratas del mercadona que echándose unos tiros y yendo a la mani como tú los pintas. (lo sé porque yo uso gomina barata del mercadona, lo de los tiros y las manis no entra, por ahora, en mi lista de vicios baratos.)
En algunos momentos le quieres dar un barnizado de actualidad, con la crisis laboral, las crisis de pareja, el ERE y las sesiones de sicologa a 60 euros en las que Nata quiere encontrar su yo interiorizado a través de polvos con follamigos y reuniones tuppersex de amigotas en época premenopausica…serán muy actuales pero yo, qué quieres que te diga, es que no me las termino de creer al grupico este. (Lo de poner una cita del sacrosanto extremoduro en referencia a esta pandilla de pavos que sepas que está penada con varios años de reclusión escuchando ininterrumpidamente el ave lucia de Sergio Dalma.)
con maraPero bueno Mara, habíamos quedado en que te iba a sacar la cara y sin embargo me he dejado llevar por mi pasión connatural cayendo en el despelleje cruel. También hay cosas en el libro que me gustan, a mi me gusta esa escapatoria de la obsesión enfermiza a través de los sueños, del vuelo, de la inventiva, de la recreación, cuando no invención de las historias que le pasan. Aunque a mi me haya costado sacarle cosas positivas, el libro yo creo que tendrá sus lectoras (¿he dicho as?).
Es bonito cuando cuentas que Nata deja volar la imaginación para compensar esas frases que le decía él, su ex, y que le persiguen por todo el libro; cuando mezcla su desilusión con sus ilusiones y cuando no es capaz de diferenciar si sus nuevas relaciones son verídicas o una consecuencias de sus ganas de volar.
Fortuna supera la frustración por el camino de los sueños y es verdad, que también pienso como el poeta argentino que para que una mujer me enamore debe saber volar y saber soñar. Es precisamente ese párrafo de Oliverio Girondo (no lo conocía de nada) lo que para mi, más sentido le ha dado  a tu novela,ya que de otra manera hubiera caído desplomada y sin remisión en la vulgaridad.
Lo siento Mara espero vernos a la firma de la siguiente, mientras tanto te conservo con devoción en mis recuerdos placenteros y en mi lista de presentadoras a las que sigo en mi correfotos de gente normal… pero para entrar en mi lista de escritores favoritos tendrás que ponerle un poquico más de emoción en la siguiente.
“No se me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! —y en esto soy irreductible— no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Ésta fue —y no otra— la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa. ¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos? ¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado? ¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres.
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. ¡María Luisa! ¡María Luisa!... y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando, a cualquier parte.”
PS-.Prestado el libro a la chica de la Consuelo, y yendo la antedicha por los tres cuartos del mismo ha declarado: Hombre, no está tan mal, es un  libro para leer en el autobús, pesa poco y como los capítulos son cortos es difícil quedarte a mitad de uno cuando llega la parada. (No sé a vosotros, pero a mi me ha parecido una critica mucho más cruel que la mía).
PS2-. Me he leído más del tal Girondo y me ha gustado, os pongo hipervinculos con algunos de sus poemas… ya me contareis que os parece.

domingo, 25 de noviembre de 2012

También me he leído 84, Charing Cross Road de Helene Hanff.

Hace unos días coincidiendo con las elecciones americanas, (no se si tendría que ver o sería una encomienda de Mr Obama para distraer la atención) recibí un correo de BIch invitándome a tomar parte al club de los gafotas más gafotas de la blogosfera llamado Club de lectura 2.0 es un espacio on line donde periódicamente se leen ladrillos de tamaño no inferior a las 800 páginas que luego comentan con su sabiduría minuciosa y contrastada según las visiones de cada uno. 84, Charing Cross Road
Esta vez en consideración a mi limitado desarrollo de magín decidieron coger un libro cortito adecuado a mis posibilidades, que yo me había leído hacía tiempo de una sentada y que ya habíamos comentado con BIch en off. Así que hice el siguiente post con la humildad del aspirante al gafotismo y la voluntad de quien quiere entrar en tan selecto grupo. Como Bich es de natural juguetona, me mando en seguida otro mail diciendo que mantuviéramos mi identidad en secreto unos días a ver cuantos de los gafotas me adivinaban. Ya le dije que sus coblogueros eran mu espabilaos y que me pillarían a la primera. Como así fue.
Después Di la divagante también hizo un post sobre el libro que me tuve que morder los dedos para no comentar ya que hubiera desvelado “el postero secreto” y ahora espero que la Dtra retome el debate en este blog que otrora visitaba con asiduidad y ahora me ha echado en el abandono como cantaba el bolero.
Lo dicho, aquí os dejo mi post…. y gracias a Niño Desgraciaito, Carmen, Bich y mi recienconocida Livia  por la invitación (…Anijol como no te dejan entrar haremos un blog tu y yo para comentar las peliculas de garci y que se chinchen que tampoco les dejaremos entrar)
PS-. Ya sé que os tengo un tanto dejados desde que estoy ordenándome de manera escondida pero tranquis que enseguida vuelvo.
Los libros de cartas siempre me han parecido una excusa para no construir un argumento lineal, recuerdo Nubosidad Variable de Martín Gaite, un libro que me gustó y sin embargo el falso estilo epistolar me pareció de lo más forzado (yo al menos jamás he escrito una carta así y mira que he escrito cartas). 84CCR sin embargo, consigue que las cartas sean y parezcan ser de verdad. ¿Esto perjudica el estilo?, pues seguro, pero es una novela epistolar que por fin parece realmente epistolar y no algo disfrazado de carta.
Pero empecemos por el principio: Helene es una petarda, la recordaba como una petarda y tras un rehojeo muy por encima para escribir este post me he convencido de que ciertamente es una petarda. Vale se nos gana el corazón con sus dádivas, vale demuestra ternura y generosidad…pero a mi me ha recordado esa gente gafotas que escribe un blog para contar sus frikeces porque no se las aguantan ni en su casa (me incluyo en la definición…hijo mío mas vale que tienes un blog porque si no ¿quien te soportaría esas idioteces de las que escribes?).
Uy Frank me has mandado la Biblia Vulgata pero es en chino mandarín y yo la quería en chino de Manchuria que falta de respeto, osea osea superosea… (no es textual pero como si lo fuera). ¿Qué esta tipa sea insufrible es lo importante? pues no….ya hemos comentado otras veces que el hecho de que el personaje te caiga mal, no conlleva que la novela sea mala (recuerdo el odioso Bascombe de Ford sin ir mas lejos y sin embargo el periodista deportivo lo recuerdo con agrado).
¿Es un libro raro? me parece que si, ¿Las cartas están en un estilo pulido y atrayente? realmente no. ¿Tiene un argumento que te haga devorar las páginas? tampoco. ¿Entonces…?
84 CCR es un libro que evoca…de hecho lo que más me gusta de él, es lo que no sale en el libro, lo que hace que pienses que ha sucedido entre una fecha y otra, la imaginación que te provoca imaginar los periodos que van de una carta a la siguiente…como cambian los personajes de año en año, imaginar que sucede en esa librería hasta que llega la carta de Helene, las relaciones del protagonista con sus compañeros, lo que pensará la familia de Frank en esa relación que supera lo aséptico y profesional para saltar a lo personal…ver como Helene se hace vieja acompañada de sus manías insoportables de toda la vida, como pierde y encuentra trabajos rodeada de libros, y como Londres se convierte en ese lugar imaginario que le han regalado los libros y no quiere que la realidad le estropee.
El libro da, en mi opinión, para muchos temas más pero no quiero usurpar casa ajena con mis elucubraciones noctámbulas: Por ejemplo ahora que los pedidos se hacen por un formulario frío de amazon qué queda de la relación personal con los libreros, ahora que ya no se escriben cartas…(bueno si que se escriben en forma de mail, pero la contestación llega en 3 minutos) donde queda la emoción de la espera y de la contestación …
No conocía el libro de nada, la autora ni me sonaba, pero un día compartiendo latrocinios literarios con Bichejo (coautora de este blog y de otras tropelías de las que soy fan) me lo recomendó en un cruce de mails. Me lo puse a leer por encima, de la manera más incómoda posible, es decir en la pantalla del ordenador (era mi etapa prekindle) y me atrapó para no dejarlo hasta acabar. Ayer recibí un mail de Bich que para mi sorpresa, me invitaba a hacer un post para este club de gafotas. Como podéis imaginar fue todo un honor para mi que solo soy aspirante a gafotas. Así que cumplo con los deberes y por primera vez en mi vida bloguera hago un post para otros con sumo gusto y encanto.
Lo dicho buenas noches, saludos cordiales y gracias a Bich y sus amigos por la invitación.
PS_: acostumbrados a los ladrillos de 700 paginas que se estilan en este blog, este libro creeríais que era un Tbo ¿no?

jueves, 6 de septiembre de 2012

VERANO J.M. Coetzee Comentarios de una insularidad.

Imaginaos que varias de las personas que han pasado por vuestra vida son entrevistadas por alguien que quiere escribir vuestra biografia. La vecina que os echasteis de amante, la prima que alimentaba vuestros inicios onanistas, la madre de la alumna que siempre pensasteis que se os quería tirar, la compañera de despacho con la que tuvisteis una relación cuando se separó... Ese conjunto de entrevistas es formalmente Verano del Nóbel surafricano Coetzee.
Coetzee deja a varios que cuenten su vida, pero no engañarse, Verano no es una biografía. ya que la descripción de su vida ni siquiera es lo más importante. Tras un lenguaje sobrio y frío, como el personaje, nos habla de muchas cosas más: nos habla de la Sudáfrica del apartheid,habla de que bajo los adoquines del 68 no había arena de playa, de la parte del yo que se debe aportar en una relación para que sea algo más que una transacción afectiva en un momento de necesidad, habla de la soledad…coetzee
Que nadie busque, ni piense encontrar un lenguaje colorista, descripciones detalladas y brillantes, ni siquiera una crónica política posicionada de los tiempos del apartheid. Todo eso está, pero por debajo del hieratismo.
El libro a mi modo de ver es sobre todo, un ejercicio brillante de metaliteratura que llega a su punto culminante en el personaje de Sophie. Los tiempos del gran escritor como oráculo han terminado para siempre. Y es por ello,que se quiere describir a la persona que está detrás del escritor. ¿Se puede conseguir ese objetivo ambicioso? De eso también va el libro.

Sophie
¿Y sus diarios y cuadernos de notas? ¿Porque no mira allí en lugar de entrevistarnos?
No es posible confiar en lo que Coetzee escribe en ellos, no como un registro exacto de los hechos, y no porque fuese un embustero, sino porque era un creador de ficciones.
Pero y si todos fuéramos creadores de ficciones, como llama Vd a Coetzee Y si todos nos inventáramos constantemente la historia de nuestra vida? ¿Porque lo que yo le cuente de Coetzee ha de ser más digno de crédito que lo que el mismo le cuente?
No conocía nada de Sudáfrica, soy sincero, (más allá de que es el país de Charlize Theron, cuestión por otra parte de máxima importancia). Aquí se nos muestra la Sudáfrica de los 70 como un país “insular” dentro de un continente en conflicto.
También la insularidad de África en el mundo, la de Sudáfrica en el continente, la de Ciudad del cabo en el país, pero nada distinto a esa insularidad vital también llamada soledad que es el rasgo principal del personaje,  en definitiva la insularidad de si mismo en un entorno arisco y amenazante. 
Le amenazan sus amantes que perturban su anodina paz asexuada, la relación claustrofóbica con su padre, la relación voluntariamente fría con sus alumnos, la relación distante con su familia. Le amenazan sus utopías maltratadas por una realidad trágica y fatalista de un continente condenado de antemano. Para el fatalista la historia es el destino. Nada merece que se luche por ello, porque la lucha solo prolonga el ciclo agresión represalia. No, no era apolítico más bien era antipolítico.
Y es precisamente eso lo que quiere el biógrafo Vicent, encontrar nexos con el mundo, la búsqueda de personas que hayan unido al personaje de un modo peninsular con la sociedad a la que pertenece sin querer pertenecer. Cuatro mujeres y un hombre que sean un puente de enlace entre la isla personal y el continente.
Sin embargo él les contesta, desde su frialdad desencantada, y parece decirles ya he visto demasiado, dejadme en paz, de vínculos políticos, de compromisos amorosos, de afiliación a corrientes literarias, de formar parte de grupos cerrados, encasillados, anglofilos, negros, blancos, afrikaners… a los que no quiero pertenecer, no soy apolítico soy antipolítico Quizá por eso prefiere ser el otro, el de fuera, el eventual en los matrimonios rotos de sus amantes temporales, esas que cuentan su vida, la de él y las de ellas a través suyo. Yo quería que nuestra relación creciera y el quería que siguiera igual sin cambios.

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A veces creo que como a todo el mundo, te asalta la duda de saber cómo te definen los demás. “Yo no soy como la gente cree que soy”. Al final lo que crees ser, es algo insignificante, que solo sirve para alimentar tus frustraciones y con mayor o menor rigor para castigar o premiar lo que ves en el espejo. Sin embargo, seamos sinceros, lo que somos o creemos ser, no tiene nada que hacer en la lucha con lo que los demás piensan de nosotros.
El hablar de uno mismo y definir en público lo que uno cree ser, es bastante de jefe. Sin embargo luego vemos lo que los demás piensan de él, no solo sus subalternos, sino sus iguales y sus presuntos amigos y si lo supiera se le caería su mundo al suelo. ¿Pero sabrá está mujer lo que los demás van diciendo de ella? Cada vez me cae peor la gente que va anunciando como es y subrayando sus principios, es un poco un afán de ejemplificar con la propia biografía la vida de los demás y no lo soporto.
Todo esto va, ya lo sé, en contra de la “neorreligión de la autoayuda” que propugna eso de: “que más da lo que los demás piensen de ti, tu debes ser tú mismo y lo único importante es lo que tu pienses tu de ti”.
Cuestión distinta es la importancia que haya que darles a cada uno de los que opinan, si son sinceros o lo hacen por maldad o envidia, si el que habla es un ignorante o alguien que verdaderamente conoce de lo que habla…la máxima de que “los más mediocres son los más mezquinos” que dice un amigo mio, toma aquí especial importancia. Pero aun así, a mi modo de ver, todas las opiniones incluso la de los imbeciles construyen de una u otra manera nuestra imagen social y nos dan ese reporte que premia o castiga el yo que ensayamos cada día en sociedad.
Yo tenia un amigo en nazareth que hablaba mucho de si mismo como ejemplo y aun así un día les preguntó a sus amigos ¿Y vosotros quien decís que soy yo?
¿Qué contarían los demás de nosotros al biógrafo de lo que lo fuimos?

Del mismo autor he comentado: Desgracia

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Justo Navarro: el alma del controlador aéreo o El sueño de Pamela Ewing.

Hay libros que uno lee y al acabar se te queda la cara de gilipollas. Te preguntas ¿lo habré entendido bien? ¿Hay algo que se me ha pasado?, ¿Levanté en la playa la mirada en demasiadas ocasiones del ebook para ver mamas jamonas y me salté algún detalle imprescindible de la historia? O simplemente soy lelo, como me dice mi mujer que me he vuelto desde que escribo y leo blogs.
A este autor, para mi desconocido, llegué de la sabia mano del Sr NaN, y como uno habita en una ciudad de provincias donde muchas bibliotecas (no todas) son más amigas de las sombras polvescas de grey o de autopromociones onanistas de babelia que de búsqueda de autores desconocidos, acudí a mi fondo pirata en busca de algo que echarme al magín de este autor.NAVARR~1
Sería mentir si dijera que Justo Navarro no me ha gustado. Escribe bien, limpio, sin estridencias. El argumento y el mar de fondo se desarrollan con interés. La historia es la vuelta a Granada de un controlador aéreo para el entierro de su primo hermano. A raíz de esto, se nos cuenta la historia de los Alibrandi, el autor rescata de su memoria retazos de su juventud que pintan en esbozo la vida paralela de las dos sagas de los Alibrandi. Una: la del padre del narrador, periodista deportivo (Ford en la memoria recurrente) y la otra la saga triunfadora y empresarial que queda en la Granada de sus tíos y sus primos.
Son vidas paralelas, reflejadas, deformadas la una en la otra (o la una a través de la otra), yo diría que son como esos espejos de los parques de atracciones que de en un lado estamos nosotros y en el otro se ve la misma realidad pero deformada. Pero que a su vez ves el espejo trasero que deforma lo deformado en una caja rusa de reflejos que te impide discernir la realidad de la sombra, quizá porque sean lo mismo.
Ese juego de paralelismos y entrecruzados; cuernos y muertes entre ellos mentiras y verdades sazonadas con complejos mal llevados, es el núcleo de la trama. El Alibrandi narrador/controlador prefiere seguir puntos en la pantalla que aviones reales desde lo alto de la torre de control. Así pasa también en la novela.
Y como canción de fondo una muerte lejana y familiar que se va descubriendo sin saber qué parte es realidad y cual nace de la inventiva recreada del narrador/controlador.
Hasta aquí todo va bien, ciertamente pretencioso en el juego de reflejos, mentiras y verdades, pero bien, libro muy bien escrito y todo lo dicho … pero de repente asalta al lector el efecto “me han arrancado hojas” porque todo se precipita de una forma alocada y para seguir con el símil aéreo el libro cae en barrena y se estrella irremediablemente con la palabra fin. Te queda un sabor de boca como el de aquella temporada de Dallas cuando bobby ewing muere y dicen en la siguiente que toda la temporada anterior había sido un sueño de Pamela Ewing (¿me han tomado el pelo un año entero?). En fin con complejo de que algo me he dejado de leer, algo no he entendido o todo esto es una paja mental.

viernes, 3 de agosto de 2012

Antonio Orejudo: ¿Novela o divertimentos literarios?

La prueba de que no es fácil escribir “divertimentos literarios” es que un maestro del género como Eduardo Mendoza nos acaba de endosar un bodrio como El enredo de la bolsa y la vida. Por ello despreciar o degradar el estilo del desvarío literario como un sucedáneo o hermano menor de la novela me parece cuanto menos atrevido.
Es cierto que el primer causante ha sido uno de sus fundadores, mi admirado Mendoza, que se ha cansado de repetir hasta la saciedad, su funesta ocurrencia de “la muerte de la novela” a favor del “mero entretenimiento” como cauce para su renacimiento. un mom
La corriente desvariada, está generando últimamente brillantes adeptos que han pasado ya la línea de lo minoritario, para ubicarse en las filas delanteras de las baldas del Corte Inglés. (lo que no tengo muy claro que sea precisamente bueno, ya que es muy difícil resistirse a la vida de charleta bien pagada y sobreproducción mediocre de los habituales top ten de la tienda del triangulico.)
Todo esto viene, porque he terminado esta semana el último de Antonio Orejudo “Un momento de descanso” y a mi entender Don Antonio se ha consagrando en el genero del “desvarío literario” como uno de sus lideres. Orejudo ha escrito libros míticos para sus lectores y desconocidos para la general como “Ventajas de viajar en tren” o “Fabulosas narraciones por historias” y ahora se enfrenta al “síndrome del joven aprendiz de pintor” que cantaba Sabina:
El joven aprendiz de pintor que ayer mismo
Juraba que mis cuadros eran su catecismo
Hoy, como ve que el público empieza a hacerme caso,
Ya no dice que pinto tan bien como Picaso.
En cambio la vecina que jamás saludaba
Cada vez que el azar o el ascensor nos juntaba
Vino ayer a decirme que mi última novela
La excita más que todo Camilo José Cela.
El libro me ha gustado, empecemos por ahí; me ha entretenido en una buena parte y me ha hecho pensar durante el resto. Por que no nos olvidemos, que este tipo de novelas (como sucede también con la novela policíaca) utiliza el humor en este caso o el fiambre en el caso de las de polis, para ahondar en una crítica social despiadada. Y esto me encanta.
Orejudo ha pillado las herramientas que tan buen resultado le dieron en “Ventajas…” (Fabulosas narraciones lo tengo pendiente) y las ha vuelto a utilizar en esta nueva novela. Esto, le da al libro, es cierto, una sensación de ya leído, pero por otra parte, consolida el estilo como una voz propia del autor en donde el lector reiterado va pillando sus guiños y referencias (también sus trucos).
Las novelas de Orejudo empiezan bien, muy bien. “Os tengo que contar una cosa sensacional si queréis saberla seguir leyendo” parece decir. Después la novela es una suma de historias, de personajes como torrentes que afluentan en el río principal. La alusión al sexo exagerado. El humor desbordado al más puro estilo del detective de Mendoza, La persistencia de un protagonista con ciertos problemas mentales, el juego con barreras difusas entre escritor, narrador y personaje. Ese juego que en Ventajas relata en la historia de W y que aquí lo pone en práctica en primera persona haciéndose a un tiempo narrador, escritor y personaje. Escritores inventados que recuerdan al Bartleby de vila-matas. La historia contada que cuenta una historia que a su vez incluye una tercera. (por favor no aludan a cebollas  ni a a muñecas rusas que queda cansino) El ir desvelando poco a poco el pasado de alguien que no se sabe si realmente sucedió. La confabulación social subterranea como la de los basureros. Y en ambos una reivindicación del individuo frente a conductas gregarias, la imagen de las hormigas en el que la singularidad se pierde en el grupo.
El tema de fondo de “Un momento de descanso” es la critica feroz a la vida academica y el culturetismo instalado parasitariamente en el mundo universitario y editorial. Esto como ensayo se ha contado mil veces, enrocado en una historia tan hilarante no tantas. El argumento es la historia del escritor, Orejudo hecho personaje-narrador, cuando encuentra a un viejo compañero de carrera al que no había visto en los últimos veinte años. Se cuentan sus respectivas vidas, recuerdan sus estancias en EEUU, su evolución familiar y personal, y le da intriga poniendo en cuestión la veracidad de la obra (incluso de la vida) de su común mentor, gran catedrático universitario y eximio rector.
Al hilo del discurrir entretenido de la trama salen a colación temas para la reflexión. Esa tendencia de la sociedad contemporánea para complicarnos la vida nosotros mismos, el espíritu gregario que nos caracteriza, las adulaciones gratuitas a lideres culturales, la imaginación desbordada como fuente creativa a la vez que fuente de problemas vitales, la metaliteratura, el debate persistente y recurrente sobre la novela, bueno más bien sobre qué tipo de novela será capaz de sobrevivir en estos tiempos de literatura mcdonalds.
Los libros de Orejudo son cortos y más sugerentes que ladrillos, es cierto que en algunas partes la narración imaginativa se le va de las manos, pero yo creo que se reencuentra como se reencontraba Mendoza en el laberinto de las aceitunas y como no se reencuentra en el Enredo de la bolsa y la vida…es un peligro cierto de estas narraciones alocadas que por un lado te pueden quedar de obra maestra si los divertimentos encajan en un porqué y que sin embargo si pierden el hilo se convierten en una fantochada de microgilipolleces enlazadas.
También es importante el orden yo empezaría por Ventajas de viajar en Tren.
Leedlo, pero Orejudo creo que va a ser un autor de minorías y no a todo el mundo le va a gustar.

lunes, 23 de julio de 2012

Carlos Castán Un cuentista, nada menos.

Carlos Castán. Frio de vivir
¿Quien no ha viajado en tren, quien no ha sido adolescente y se ha enamorado de la profesora friode francés o de geografía …de matemáticas no? ¿Quién no ha imaginado viajar en escapada desde lo cotidiano y encontrarse allí con una de esas mujeres con secreto, como los lunes del poeta, una mujer con la que tienes una historia de amor y ya no vuelves a ver jamás? ¿Quién no ha pensado nunca que se estaba bajando por el lado equivocado del vagón, sentado en la butaca equivocada del cine o apuntado al curso erróneo de la escuela de idiomas?
Cuántos cuentos,cuantas historias de amor, quedan en la parte no escrita de lo que vivimos.
Y de eso van los cuentos de Castán, un poco de lo cotidiano, de la opción alternativa, de lo supuesto en las historias que pudieron ser,de los trozos recordados y despegados de la adolescencia, de las historias personales que nos hacen como somos.
Es cierto que algunos cuentos tienen pinta de frase perfecta que se le va de las manos y se hace historia sin quererlo, pero hay que escribir redondo como escribe Castán para que esas frases libérrimas no se conviertan en ácratas y se revelen contra el autor quedándose con el argumento secuestrado.
Yo al menos me he imaginado muchos de los argumentos de Frío de vivir: La vieja maestra con falda tres cuartos que se enamora perdidamente y en secreto del viejo librero de la esquina, la historia de amor rural en eterno retorno. ¿Quién no ha soñado en descerrajar tres tiros o matar a hachazos a una cuadrilla de hijos de puta, prender fuego una iglesia u hostiar a un concejal de centro nada mas que por serlo, quien no se ha cansado de ver la misma cara del que se sienta enfrente todas las mañanas, todas, absolutamente todas, en el autobús que te lleva al curro.
Sí, es cierto, todas son historias esperables, pero escritas desde la dulzura cruel de los sentimientos de cada día, escritas muy bien, sin rebose, sin carencias. Algunos finales me sobran, quizá porque me gustan más los finales abiertos, pero también quizá porque me jode dejar de leer una historia tan bien escrita que me gustaría que acabará en novela de doscientas páginas y no en cuento corto. “La forma de mi deseo” por nombrar uno, me hubiera encantado que durara cien páginas.
Hay que escribir bien, pero que muy bien, para que “La petite bouffe” no se te haga cuento releido.“Alternativa” “Huerfano” son pequeñas delicias que quizá porque sabes que no se van a hacer mas largos todavía te gustan más.
Y quizá, en eso está el arte de escribir bien cuentos. En controlarse para no alargarse, en  encontrar aforismos entre lo cotidiano, en seguir el argumento, sin verse esclavo de él, y que la trama sea el lienzo donde recrear trazos propios, pintados con palabras.
“Yo hubiera querido ser rebelde, y poner siempre los pies encima de la mesa, llevar camisetas obscenas y tener las botas sucias de todos los caminos y labios desgastados de tantas mujeres como habría besado. Abrir de un manotazo la puerta del bar y saludar a todos con los dientes blancos, descargar en la barra las llaves del coche, las gafas de sol y elegir entre todas las miradas, la mirada que esa noche me llevaría puesta. Heredé en cambio las camisas de mi viejo y recuerdo casi cada beso que he dado, no por memorables sino por escasos, cada chica borracha al final de la fiesta, el aparatito dental, el aliento de vino, los ojos desmayados al otro lado de las gafas…”
Como vas a dejar de leer un cuento que empieza así!!!
PS_: Carlos Castán  vive por mi pueblo, además me cuentan que es sobrino de Rafael Andolz, lo que para mi, también es un punto positivo importante. No lo conozco en persona, es más si lo he sabido de él y leído, es porque el Sr NaN me lo recomendó (y yo al sr NaN le tengo tanta admiración en lo literario como poca consideración en lo político).Después también Hans se manifestó a favor, y en fin, poco a poco amigos comunes y compartidos con el escritor me han recomendado fervorosamente la lectura de sus libros (por otra parte escasos y distanciados).
Bueno pues a todos ellos muchas gracias porque ha sido un lujo de descubrimiento.

viernes, 1 de junio de 2012

La virgen de los sicarios. Fernando Vallejo. Diatriba y tragedia con las venas abiertas.

(no se cuenta argumento)

He estado dos veces en Colombia, ambas por trabajo. No cometeré el error de algunos, cuando se dicen especialistas porque hayan pasado tres días de vacaciones en un lugar (bueno puede ser peor, hay otros que hacen una tesis doctoral de seiscientos folios, participan en “tertulias radiofónicas de mire usted” y cuelgan en su pared la foto de un líder guerrillero, sin haber ni pasado por allí); así que no me obliguen a estar a favor o en contra de la política colombiana como si supiera de lo que hablo, porque no tengo ni idea y seguramente estaría en contra de todos…como casi siempre en casi todos los temas, por otra parte.

¿Aunque ahora os preguntéis de qué habla este tío? ya veréis que como suele suceder, los preliminares lubricantes tienen luego su porqué, aunque ahora no les encontréis todavía el gusto.

Digo que volaba yo en el avión de Avianca, y cual jubilado en bus urbano, leía de refilón la revista de la Sra de al lado; (Sra. que aunque no viene a cuento la recuerdo como un bellezón aun bien entrados sus cincuenta). En un momento dado, me imagino que cansada la buena mujer, de sentirse revisada tanto ella como su entretenido couché, decidió entablar conversación conmigo.

¿Le gustan?

(me ha cazado mirándole las tetas, fijo) mmm???

¿Qué si ha leído alguno de estos, joven?

Se trataba de esta lista http://www.semana.com/cultura/mejores-100-novelas-lengua-espanola-ultimos-25-anos/101793-3.aspx

Si bueno, alguno…

De los libros pasamos a Europa y de allí a España y a su boyante economía como envidiable milagro de crecimiento

¿Y qué le ha parecido este país?, me preguntó.

Yo que como sabéis soy una persona educada (tirando a pelota) me deshice en halagos, sin más aviesa intención que la de ir entreteniendo las turbulencias.

Pues no se deje engañar este es un bonito país de mierda, escúcheme de mierda. De esta lista léase La virgen de los sicarios y sabrá la verdad de lo que sentimos muchos aunque nos callemos.

El viaje se hizo corto hablando y hablando con la que dijo ser profesora de no sé que Universidad del Caribe. Cinco años después de aquello, guardo el enlace a aquella lista como oro en paño y los recuerdos los guardo envueltos en un paño de nebulosa cuentista y fabulera seguramente recreados por mi imaginación lúbrica y mentirosa.

Pero la cosa es que hace un mes encontré entre los libros epubianos de un botín cibernético la novelita de Fernando Vallejo y me dispuse a darle cuenta, sin reparar en lo inventado ni en lo cierto de la historia susodicha.la virgen de..

Solo una línea de argumento. Un profesor homosexual y ya talludito de edad vuelve a Colombia y se echa de noviete a un joven sicario.

A partir de entonces comienza una diatriba como un torrente, intercalada de recuerdos, escrita a borbotones, como hablaba Carmen en Cinco Horas con Mario. Echándole la culpa a Colombia, a Medellín, al mundo, pero al mismo tiempo desnudándose como un ser despreciable, clasista, despiadado. Echándole a Mario la culpa de su vida para no reconocer su flaqueza moral y ética.

El libro habla de pobreza, pero enseña otro tipo de pobreza, la de la violencia, con un lenguaje que muchos críticos enlazan con su compatriota Gabo. Vallejo usa un verbo expresivo, localista, salvaje, directo, con frases que te abofetean pero que sorprendentemente y al mismo tiempo te llevan suavemente a Macondo, a Florentino Ariza a Fermina Daza un poco al Iquitos de Pantaleón, a la escuela de cadetes…en definitiva a cualquier escritor americano de esos que trabajan el español como orfebre independientemente de que la joya sea en unos casos fina y en otros de una belleza áspera.

Al principio parece simplemente un desahogo, al final, sin embargo, el monologo se convierte en la lucha de un personaje contra su sombra, contra su edad, contra sus sueños ya incumplidos, reniega de vivir, provoca la muerte, quiere coger el autobús que le saque de la novela, de su novela. Y la forma se abre en dos para dejar ver un contenido de fuerza e intensidad personal inigualable. Fernando trata igual al muerto que al asesino. con el mismo desprecio al pobre que al rico. Y carga de modo despiadado contra ese país, contra ese continente que se ha dejado las venas abiertas en un suicidio de violencia, de política conjugada en su modo y tiempo más asqueroso y a la que solo los mitómanos ignorantes europeos pueden admirar (quizá porque no la padezcan) . Es una lucha de todos contra todos donde los argumentos muchas veces no son sino el aderezo de un final injusto ya escrito. Donde se juega con cartas marcadas y tramposas, y donde viejos gordos que se conocen y se odian comparten felizmente mantel en tanto que jóvenes que ni se conocen ni se odian, se matan en sus calles por ellos. He dicho diatriba, quizá hubiera debido decir tragedia

Leedlo sin duda. Y si podéis viajad a Colombia es un país impresionante.

jueves, 3 de mayo de 2012

Knockemstiff de Donald Ray Pollock. Lo humano en carne viva.

Knockemstiff existe, pero no está marcado en ningún mapa: los sitios de verdad no lo están nunca. decía Melville cuando describía Rokovoko, (la isla de Queequeg). Estupor, encogimiento del alma, shock, como que te peguen una patada en los guebos, pasarse de tripis y solucionarlo bebiendo además una botella de vodka de garrrafón de un trago y luego reventarle la cara al primer gilipollas que te mira mal y luego follarte sin condón a una borracha sidosa para probar suerte porque tu vida es una mierda.
Knockemstiff tiene la crudeza de las imágenes de niños famélicos en Africa que salen al mediodía cuando se les comen las moscas las legañas mientras nosotros protestamos porque las judías están mal aliñadas. Tiene esa atracción repulsiva de una verdad que se asoma inmisericorde a nuestra existencia a través del telediario. Tiene la lógica de lo inexplicable, de lo más inhumano de lo humano o lo más humano de lo inhumano. La imagen que se ve entre los dedos tapándote la cara, esa lucha entre ver y no querer ver. “Joder, qué libro más asqueroso”¿Que puede dar más asco? Besar una boca con herpes, ver una mosca sobre un vómito, o sentirse tan sola, que quieras follar con el primer asqueroso de dientes podridos que te encuentres en un bar.... A mi ya os lo digo, me dio más asco la soledad, el ser humano desollado, la existencia en carne viva.
cubierta knockemstiff 2.indd Knockemstiff me lo recomendó el ilustre Sr NaN en un ciclo desde Carnery Row. Pero creo que el salto entre uno y otro es demasiado fuerte, aquí no hay poesía como en el almacén de pescado , en Knockemstiff a nadie se le ocurre ir a buscar ranas para ganarse la vida como en el puerto californiano, aquí los personajes no son malos o buenos; esos son calificativos inutilizables en este microcosmos, los personajes son solo supervivientes en un ciclo trágico de cuentos entrelazados con un final sabido, pero que en algunos cuentos añoras que llegue para poder respirar. Es una lucha de personajes con cartas marcadas contra su propio destino. Esto no es Carnery, tampoco la gente se la menea debajo de una higuera esperando que un moro cabrón te clave un cuchillo a traición como a Lazaro Codesal. Aquí te la menea una menor a cambio de una salchicha ahumada o de un antidepresivo que le ha robado a su vieja mientras la yaya se trincaba al vecino oligofrenico. Por más que se empeñen en reseñas que he leído por ahí, aquí no existe Cass, ni Bukowsky, este mundo inventado no es Macondo, ni el Medellín de la virgen de los sicarios. Aquí no vive pijoaparte, esos son pobres, los de Knockemstiff son seres abiertos en canal.
Son 18 cuentos, que se desarrollan en un suburbio rural de no mas de 20 casas donde concurre lo más sórdido de esta sociedad que hemos querido crear. Imaginaros todo lo anterior que he descrito pero con argumento y personajes bien definidos. Son personajes que como insectos están atrapados en una tela de araña a punto de ser comidos. Todos ellos sueñan, todos ellos buscan el golpe de suerte, la puerta de salida. Pasan de un cuento a otro haciendo una especie de cameo o más bien intentando infructuosamente buscar salida en otro cuento que no sea el suyo o en el suyo años después. No es que haya sexo, hay lo peor del sexo, no es que haya drogas es que muestra lo peor de las drogas, la violencia salpica la cara, la suciedad mancha las manos (…y el alma) al pasar las páginas llenas de esputos, semen y soledad. No quiero contar argumentos, pero los hay.
Hay que quitarse el sombrero por el traductor. Javier Calvo, Era fácil caer en “malditos bastardos” en lugar de en el “jodidos hijosdeputa”, también era fácil haber caído por el contrario en el “caca, culo pedo pis” es decir sobrehinchar el texto de palabros para hacerlo más duro. No lo hace…(a veces se le va la mano, pero pocas) Las expresiones no sé como serán en inglés pero en español suenan posibles, destructivas pero posibles. Muy Bien. Y también felicitaciones para Libros del Silencio por la edición, sencilla, clara, o lo mejor que se puede decir de un libro: que sea fácilmente leible.
Mis favoritos: Domingo de Lluvia, Gigantomaquia, La vida real en relación con Los Combates… pero  los releo ahora y voy viendo cosas nuevas que me gustan de otros. Por eso le decía al sr NaN que no es lo mismo acabar un libro que llegar a su última página. Y este libro he llegado a su última página pero tardaré mucho en terminarlo.
Hay que leerlo, no sé si os gustará pero no os dejará indiferentes.
Busco la portada y cuelgo ya este post, sin releerlo, porque ya van varias veces que borro esta reseña entera.

lunes, 16 de abril de 2012

Cannery Row: Un bello poema con olor a pescado y sueños.

El arrabal conservero de Monterrey, California, es un poema, un hedor, un sonido discordante, una clase de luz, una tonalidad, una costumbre, una nostalgia, un sueño. El arrabal es una mezcla de hojalata, hierro, maderos mohosos y astillados, pavimento roto, solares cubiertos de hierba y montones de juncos, fábricas hechas de hierro acanalado, dedicadas a la conserva de sardinas, restaurantes, prostíbulos, tiendas de comestibles, laboratorios y casas deshabitadas. Sus habitantes son -como un hombre dijo una vez-«prostitutas, jugadores, alcahuetes e hijos de perra», queriendo significar con ello todo el mundo. Si el hombre hubiese mirado por otro agujero, podría haber dicho: «santos, ángeles, mártires y seres benditos», y hubiera dado a entender la misma cosa.
"Cannery Row in Monterey in California is a poem, a stink, a grating noise, a quality of light, a tone, a habit, a nostalgia, a dream. Cannery Row is the gathered and scattered, tin and iron and rust and splintered wood, chipped pavement and weedy lots and junk heaps, sardine canneries of corrugated iron, honky tonks, restaurants and whore houses, and little crowded groceries, and laboratories and flophouses.Its inhabitants are, as the man once said, 'whores, pimps, gamblers and sons of bitches,' by which he meant Everybody. Had the man looked through another peephole he might have said, 'Saints and angels and martyrs and holy men,' and he would have meant the same thing"
Cuando una novela empieza así, es imposible dejarla. Esa ráfaga de sustantivos iniciales te acribilla a bocajarro dejándote casi sin aire, los adjetivos contradictorios prestan gotas de su esencia para conformar ese olor a barrio de pescadores que inundará ya todo el libro. El olor a salazón, el olor de puerto a deshora, pero también el olor de los sueños, las vidas, la gente que entra y sale del texto sin que nadie le pida cuentas, la vida a medio enseñar que oculta cuatro novelas posibles de cada personaje, la vida que pasa sin pasar (más bien sin que pase nada distinto al ir pasando).
Y sin darte cuenta estás en medio de un arrabal enlatado, (sardine canneries of corrugated iron), en medio del almacén de pescado, del barrio en las afueras, de un mundo propio donde las esperanzas conviven, con putas, chinos, desencantos e ilusiones. Y tomas aliento y si es posible relajas el ritmo oloroso (digo doloroso) de las descripciones y descubres que como nada va a pasar, lo mejor es irte haciendo a los personajes e irles pillando un cariño tierno e irremediable.
Hay trozos de poesía, diálogos trepidantes, crítica social, pero sobre todo ironía una fuerte ironía mezclada con una filosofía de vivir que se hace más fuerte por las características de los personajes.
No lo sé – respondió-. Los he examinado recientemente. Son unos animales muy vulgares, y una de las cosas más vulgares que hacen es levantar la cola. Y en ningún libro se menciona el hecho de que levanten la cola ni se explica la razón de ello.Hazel puso patas arriba a una de las cucarachas empujándola con sus mojados zapatos, y el brillante insecto luchó desesperadamente para volver a su posición normal.
–¿Y por qué cree que lo hacen?
–Creo que están rezando -dijo el doctor.
–¡Qué! – Hazel se escandalizó.
–Lo notable no es que levanten la cola -dijo el doctor-;lo verdaderamente notable es que nosotros creamos que lo es. La única medida de las cosas somos nosotros mismos. Si hiciéramos algo tan extraño e inexplicable como eso, estaríamos probablemente rezando. Por lo tanto quizá también ellos rezan.
–Salgamos pronto de aquí -dijo Hazel.
est Me encanta…¿qué colleja más certera y sutil a la religión de meapilas? Pongo otra ironía laboral… aunque viendo lo que estamos viendo estos días igual no es tan ironía.
–No -dijo Mack con rapidez -. Tenemos una buena fama y no debemos deslucirla. Cada uno de nosotros conserva su empleo durante poco tiempo. Por esta razón tenemos trabajo siempre que lo necesitamos. Si tomamos un trabajo de meses, perderíamos nuestra reputación. Cuando necesitemos trabajo nadie nos lo dará.Los demás inclinaron la cabeza en señal de aprobación.
Dos generaciones de americanos saben más de la bobina Ford que del clítoris, del sistema planetario de engranajes que del sistema solar.
–¿Qué le habrá pasado a Gay? – preguntó Eddie. Era la primera vez que hablaban de él.–Cualquier cosa -dijo Mack -; no se puede confiar en los casados. Por mucho que les molesten las esposas, siempre vuelven a ellas. Se ponen a pensar y vuelven a casa. No se puede confiar en ellos. Mirad a Gay, por ejemplo: su mujer le pega, pero os aseguro que en cuanto lleve tres días separado de ella, pensará que él es quien tiene la culpa y regresará a su hogar.
No conocía a Steinbeck, miento si que lo conocía, lo conocía por un libro gordo que ha habitado toda la vida en casa de la Consuelo y que incluía al este del edén y la perla, pero nunca me había atraído, (quizá por esa manía que como floppy siempre he tenido a james dean y a luck perry). Y es entonces que la milcomentarista molinos lo recomendó en su milcomentado blog. A Molinos le tengo miedo porque lo mismo me recomienda genialidades como criminalidades insufribles tipo Hudsvedt, pero la verdad es cuando me acierta, lo hace de verdad y en este caso lo ha hecho.  Sin duda leedlo
Muchas gracias Mo por la recomendación. Un diez. Me encamino a Dulce jueves que es la segunda parte de este.
PS_: Hay una cita muy larga que es un lujo para charlitas de  autoayuda tipo el arte de ganar amigos e influir en los demás que decía Carnegie…o igual era Cannery… (estos juegos de palabras me van a matar)  a ver si puedo y la enlazo externa porque aquí me quedaría muy larga.

jueves, 15 de marzo de 2012

Mileuristas Releyendo a Espido Freire

Ya sabéis los que lleváis leyendo esto desde hace un tiempo mi poca pasión por esa generación llamada del mileurismo. (No como situación individual que eso es lamentable y me causa todo el respeto del mundo… sino como pensamiento generacional de un paréntesis de personas que no necesariamente tienen una determinada edad pero si un mismo planteamiento vital).
Al hilo del reportaje de El país del domingo sobre los jóvenes que no llegan ni a mileuristas,  me ha dado por releer un libro que me gustó mucho que es el  de Espido Freire y he copiado y refrito por aquí siete reflexiones que tenía por los márgenes y la contraportada y que fui escribiendo  mientras lo leía hace unos años.images
1-.La frase esa de “he estudiado una carrera y ahora no me dan curro…” encierra un concepto clasista que no sé si vemos. ¿Qué me estás contando que tu que tienes una carrera devaluada tienes derecho a algo que el que no la ha estudiado no tiene? Qué solo por haberte dedicado libremente a estudiar en lugar de a currar a los 18 la sociedad te debe algo?¿Es mejor aprender estudiando que aprender un oficio currando? ¿O es una pataleta porque ahora descubres que te han engañado y ya no puedes dar marcha atrás en una carrera que tenias que haber visto que estaba saturada?
2-.Ya sé que te han cambiado las reglas a mitad del partido, pero a lo mejor una de las virtudes que pide ahora el mercado es precisamente adaptarse y solucionar problemas y eso no lo sabes hacer. A lo mejor es que alguien te ha dicho que en el mundo laboral, tu tienes unos derechos si cumples con tu obligación… eso es mentira tu tienes unos derechos por solucionar problemas. “yo he hecho todo lo que he podido, son las ocho me voy a mi casa” y el problema sigue igual… Suponiendo que sea cierto que hayas hecho lo que debías, si no lo resuelves, el problema también es tuyo, no solo tuyo, pero también tuyo.
3-. Otra cosa con la que tampoco estoy de acuerdo es con eso de que tenemos la generación más preparada de la historia. Saben idiomas, informática… Si lo que estamos diciendo es que alguien de 30 años sabe más inglés que yo, estoy de acuerdo. Pero es que no tienes que comparar tu inglés con el mío…tienes que comparar tu inglés con el señor de tu edad que vive en Nantes o en Oslo que son los que juegan tu partido contigo y con todo mi cariño, creo que te ganan por goleada.
4-.Me contaba mi abuela el otro día, desde la sabiduría de sus casi 90 años, que a la gente le falta paciencia. Y pensándolo bien yo creo que es verdad. Yo me acuerdo que cargar el juego del Rambo en el espectrum costaba 15 minutos sin problema, que para escuchar la primera canción de la cinta  había que rebobinarlo o dar vueltas con el boli bic, nos hemos levantado a las cinco para sacar entradas para los toros…es que no había internet y el primero que llegaba se las llevaba. Y durante mucho tiempo el modem era un cacharrico que hacia ruido y tardaba 5 minutos en conectarse a la red telefónica… no seis segundos como ahora. Hablando de teléfonos recuerdo en verano andar media hora para llamar a Zaragoza desde una mierda de cabinas telefónicas que había en la playa con filas de 30 personas y cuando lo conseguías al que llamabas no estaba en casa. Joder me decía alguien el otro día, es que le cuesta 3 minutos cargarse el windows. Mi hijo se trauma si le dan un cole a 30 minutos y tiene que coger el autobús…
5-.Otra característica es confundir navegar con profundizar. Estamos navegando por encima de la información hasta que pillamos un documento bien maquetado y luego hacemos un cortapega. Si ya lo ha escrito antes alguien para que lo voy a hacer yo otra vez. Hay que ser radical mandando a la basura los informes de cortapega en donde se incluyen datos derogados y se pegan las conclusiones sin hacer referencia alguna a 50 folios de premisas que no solo no has pegado sino que ni siquiera has leído. Informes donde los análisis de estadísticas se resumen diciendo cual es la barrica más alta, el gráfico dice que hay más pescaderías que carnicerías ¿y ya está? Y qué?. Es que majete para eso no te necesito a ti, lo que quiero es que compares,razones e investigues el porqué.
6-. Aquí nadie vende, nadie llama a un cliente, nadie habla en público es que yo soy una hormiguica de despacho, no se me da bien hablar en publico y tratar con la gente. hazlo tú que a ti te gusta. No es que me guste, que igual si me gusta, es que no me quedan más narices. La gente no es que tenga miedo al fracaso, es que tiene miedo a dar la cara. En eso te van a ganar los de debajo los de 20 años que están trabajando por 500 euros en un call center  ¿Que es lo peor que te puede pasar?¿que se te rian? ¿y qué? es que si no vas tu, tengo que ir yo y comerme mi charla y además la tuya. Es que igual hay que preparársela antes, probarla y si se te da mal hablar sin papeles prepáratelo, escríbelo y léelo, pero no leas un refrito de lo mio listillo, ni hables con mi power point, no por nada que me da igual que lo uses, lo que me molesta es que ni te has molestado en estudiártelo antes… lee lo que has preparado tu, aunque sea un refrito de otro,…que estarás más cómodo y sudarás menos.
7-.Hay gente que se pega todo el día echando balones fuera o culpando de todo al vecino o a la sociedad: A mi no me eches ese marrón que no es mio, no me lo mandaste…ya es que llevas veinte años haciendo lo mismo y no hace falta que te lo mande,  eso no es de mi departamento, para que te pegas la paliza si eso no se lo lee nadie, vas a heredar la empresa, no te quedes ni un minuto si te lo van a pagar igual… yo hago lo que me mandan, no voy a asumir yo los riesgos si no me lo pagan (has pensado si no te lo pagan porque jamás has asumido los riesgos).
Probablemente tengan razón y me darán una patada en el culo el primero o me pondrán a repartir folletos por las esquinas en plan degradación.…joder pero por mi no quedará y además de verdad me cuesta más escaquearme que hacer cosas.
Esta es la reflexión que hace El Pais está haciendo  sobre los #nimileuristas
Leeros el libro Mileuristas de Espido Freire ya sé que es un poco intensa pero cuenta muy bien lo que quiero decir. Un resumen de la autora

miércoles, 18 de enero de 2012

Tocar los libros. Jesús Marchamalo (el último de 2011)

1-.¿Cuántos libros tienes?
No sé, calculando 12 baldas con tres filas de libros y 35 en cada fila me saldrían unos 1200 libros más o menos.
2-.¿Tienes libros de difícil justificación?
Tengo una fila de estantería llena de libros de religión donde conviven en pacifica acratía los mormones, con los hindúes, Leonardo Boff con Ratzinger y el ilustrísimos señores de Luciani con Vicente Ferrer y Jon Sobrino.
3-.Alguien decía que el hogar es donde tienes los libros…
Yo creo que es verdad, tras no pocas dudas he conseguido salvar el despacho de la invasión de los hijos, ellos comparten habitación mientras mis libros han adquirido por meritos propios derecho a su habitación propia. El despacho es mi reducto, donde me gusta estar. He cedido a mi mujer una balda a cambio de que deje de amenazarme cada día con la frase “los libros que no te leas o ya te hayas leído, podías subirlos al trastero !no?!”
4-.Dime que lees y te diré quien eres y quien te gustaría ser.
Tengo una balda casi en exclusiva ( más de 100 libros) para libros de sicología y similares. Bueno ya sé que es un vicio pero me gusta tenerlos allí: están los amigos transaccionales como Harris y Berne, los Pnl s, más de quince de Castilla del Pino, Marina, Goleman, Watzlawick, Guy Claxton, Rojas marcos, García Andrade, Jose A Jauregui…y algún Jung y Freud perdidos (sorry Di). Igual esto, dice algo de lo que querría ser …o lo que es peor de lo que soy.
5-.¿También tienes de esos libros que todos tienen…?
Si claro que tengo de aquellos que regalaban las cajas de ahorros en aquellos tiempos en los que había un día del impositor y te daban Arriba y Abajo, los gozos y las sombras o cumbres borrascosas…la verdad que todos se han ido solicos a la tercera fila de profundidad todos menos la historia de Aragón que regalaba la CAI “Aragón en su historia” y “Aragón en el mundo” que son unos libros sensacionales que todavía se ven en el rastro algunas mañanas de domingo a 3 euros Compradlo.
6-.Pero entre tantos libros siempre hay algún libro favorito.
Estoy de acuerdo, pero cada momento tiene su libro favorito. Releer a García Pavón, el Amor en los tiempos de cólera de Márquez o el mas reciente Camino de sirga requiere su paz. Otros momentos son para la poesía de Gloria Fuertes o para un librico que llegó a mis manos previo delito que se llama “el silencio creador” y es una recopilación de textos preciosa.
7-.¿Y cuantos libros redescubres porque ya se habían  olvidado?P1180093
Pues la verdad no muchos, porque tengo una memoria asquerosa de opositor fracasado que me hace olvidar pocas cosas para mi desgracia…aunque reconozco que he releido recientemente un libro de Orejudo por una provocación bloguera y casi no lo recordaba.
8-.Y anotas lo que lees. Tienes un cuaderno de lecturas
me encantaría pero soy caótico…una de las cosas buenas que he conseguido con el blog es que muchos de los libros que leo y me gustan me llevan a escribir un post y por lo tanto mientras dure esto y no se me contagie el virus Bartlebiano que invade la red tendré allí un índice de lecturas.
9-.Los libros nos invaden…
Si, los libros van comiendo espacio, pero sobre todo los libros malos, yo no puedo tirarlos y entonces tienes tomos gordos y horrorosos, tomos que envías al fondo por no echar a la hoguera y que se te rien a la cara cuando de repente los rescatas del fondo del infierno Y te dicen: “mira idiota todavía vivo”.
10-. Cómo ordenar los libros
Para empezar orden es una palabra que no sale en mi diccionario. Sin embargo me molesta no encontrar un libro que busco. Hay algunas estanterías que están por temática: psicología, Aragón, política… otra es por procedencia de los autores: por ejemplo tengo a los sudamericanos juntitos y en otra a los poetas. Y después hay cosa curiosas como la estantería de la M en donde han coincidido autores que empiezan con M: Muñoz Molina, Matute, Montero, Mateo Diez, Moix incluso el ex ministro Moran que tiene una novela también se muere el mar que me encantó en su día, también está Mañas, Armas Marcelo, Martín Santos y Marsé …curiosidades de la vida. No me lo podía creer pero juro que no hice nada para que quedaran así…el malvado duendecillo de las lecturas!!
Y bueno, luego tengo a todos los policíacos juntos, allí están bevilacqua comentando con el viejo Mendez lo buena que está Chamorro. Petra Delicado que se escapa de Garzón y le cuenta cuchicheando a la jueza de Marco su último polvete salvaje. Junto a ellos, hay gente seria como Brunetti y Plinio, poco amigos de escarceos adúlteros. Sam Spade y Marlow hablan inglés y Romano y Carvalho enseñan al pequeño Flanagan los secretos de este oficio.
Lo peor son los estantes de NCOP (no comprendidos en otras partes) donde Auster se pega con Kundera, Bascombe se mete en un Gulag y Huxley contrapuntea con Marias. Esas baldas son impredecibles y de vez en cuando las vacio y las vuelvo a montar tan solo por el placer de descubrir extrañas parejas de viaje.
11-.Hay libros para leer y libros para tener.
Creo que hay autores de los que no puedo evitar comprar un libro suyo que no tenga. Castilla del Pino por ejemplo, García Marquez…pienso ya los leeré pero los compro compulsivamente y sin reflexionar.
12-.¿Cómo se leen los libros? ¿qué huella dejamos en ellos?
Otro efecto secundario de mi vida opositora es subrayarlo todo en lápiz, y hacer esquemas de cinco puntos en los ladillos de los libros o al final del libro. Otra manía es leer varios libros a la vez y rara vez abandonar un libro, solo abandono la lectura de los libros de la biblioteca porque tengo que devolverlos y aun así, ahí estoy peleandome con el castigo por devolverlos tarde. Recuerdo pocos libros con los que me haya aburrido hasta el punto de abandonarlos, y eso que he superado el Bartleby de Vila matas y Corazón tan blanco de Marias. Quizá “Todo cuanto ame” es de los pocos míos que últimamente se me ha cruzado (lo siento Mo).
13 Y no quiero ni pensar ver desaparecer mi biblioteca. Ni siquiera pedacitos de ella. yo tengo un tío, profe universitario, que tenia una biblioteca bastante majica muy monotematica de derecho, pero buena, y su mujer profesora también tenía otra igual o parecida; la cuestión es que les coincidían varios libros iguales y un día me dijeron que me mirara los que estaban repetidos y me los llevara si quería. Así lo hice, pero justo en unos meses el vengativo duendecillo de las bibliotecas los enzarzó en riñas conyugales hasta lograr separarlos y tras el divorcio cada uno de ellos perdió un número importante de libros que por supuesto no les voy a devolver.
14-.Es el desprecio del propietario causa de justificación del hurto de libros
Decididamente si, yo he robado libros de la biblioteca de mi colegio porque los tenían escondidos en mal estado, abandonados y con una tendencia hacia la defoliación por dejadez…en esos casos no cabe duda de que el hurto está permitido. (informo que mis últimos hurtos ya han prescrito hace años)
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libross ¿Y todo esta entrevista porqué? El último libro de 2011 que he leído ha sido Tocar los libros de Jesús Marchamalo es un lujo de libro de a penas 50 páginas (editorial Forcola) en donde el autor habla de todo esto y más, hace un repaso de bibliotecas y sus lectores, de libros, de cómo leen los grandes autores, sus manías, sus anécdotas, su orden y su desorden, en definitiva eso que encierra tener entre las manos papeles encuadernados manchados de tinta con eso que algunos llaman letras y que ordenadas constituyen a fuerza de palabras el todo y el ser de lo que somos.