miércoles, 3 de diciembre de 2014

El quinto párrafo de un relato par.

Noviembre siempre esconde un reflujo de rencor en sus entrañas, es un mes feo, de intermedio, de un gris intenso y cerrado que antecede a los copos de nieve. Las palabras salen torcidas, sin hacer, como el pan blancuzco y crudo antes de hornearse; es un mes de compromiso como un beso corrido a modo de despedida. Los versos salen enripiados, los amores misioneros y los cuentos se encasquillan sin encontrar final llenando folios y folios de frases borrachas que empiezan por “yo” y terminan en ninguna parte.
No puedo dejar de escribir triste o más bien cansado, no puedo dejar de empujar los pensamientos hacia afuera con un esfuerzo de parturienta en cada palabra. No puedo recitar sino en ese tono irrelevante que tienen los políticos descreídos, los opositores de judicaturas en el quinto repaso, las putas de madrugada jurándote amor eterno, las memorias de actuación de fundaciones con patronos jubilados. Y quizá sea eso lo que más me molesta, que este noviembre me haya robado hasta las ganas de contar.
Se me nota, lo sé, que sonrío a la fuerza, que mis sueños son de plástico, que como están a medio dormir se despiertan vivos y luego me atosigan toda la mañana. De habitual duermo poco, pero con muchas ganas y si mis noches tienen sobrealiento, como ahora, se me hunde la mirada en lo más profundo y la sonrisa sale gastada.
Y así pasa el mes escondiendo la desidia tras el alcohol y el sexo forzado; así pasa el mes lleno de la hojarasca que preludia el frio; así pasa el mes abreviando los entretiempos con salmodias en informes ilegibles y tablas de sumatorios cruzados. Así pasa el mes buscando el mar en esta playa de tierra adentro sin navegantes ni polizones, sin jarcias que tensar, sin cofas que permitan avistar islas nuevas, tan solo anclados con maromas de cuerda gruesa al fondo abisal de lo cotidiano.
En fin, ni siquiera soy capaz de rellenar este quinto párrafo para impedir que esto termine en relato par.
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jueves, 13 de noviembre de 2014

Esta lluvia fina de tristeza que todo lo empapa

A veces viene bien escribir sin argumento, así sobre la marcha; como el sumidero por donde desaguan las crecidas tras las tormentas. Leo en silencio blogs nuevos y posts antiguos y me recreo en frases que se van deshaciendo como ovillos de lana. Respiro fuerte y me agrede un extraño sentimiento de resaca, un ardor de estomago cruel y violento; punzante y recurrente como un mal recuerdo, y me mantiene inestable, que parece ser el estado de moda. Nos estamos acostumbrando a vivir en entretiempo, sin subir la ropa al trastero por si arrecia el frío de pronto, vivir en el por ahora, hasta que pase esto y comprobar que no pasa.

Lo siento, no sé construir zonas herméticas que no se comuniquen con la vida de al lado. Lo laboral y lo personal; lo virtual y lo real cavan pasadizos por donde se visitan como amantes furtivos en las vivencias de cada día. Es cierto que en este momento lo laboral se come espacios de mi insomnio particular, pero otras veces es al revés y el desasosiego a penas deja tiempo para hacer algo util en el trabajo.

No penséis que soy pesimista, no es eso, es la lluvia fina de tristeza que todo lo empapa; es salir del refugio y encontrarse la ciudad arrumbada, ascuas aun candentes que dejan un intenso olor a quemado; ves a gentes que te suenan con un atillo al hombro y la cara tiznada de hollín y miedo. Y reconoces al frutero de tu madre rebuscando en las basuras, al prejubilado arrullado bajo el puente apagando su sed y sus recuerdos con vino peleón, los nietos en la diáspora y el futuro en el diván, el experto en management gestionando su pobreza y al banquero refusionado apremiando su indemnización casi agotada.

Algunos días como hoy, me siento en el banco del parque y como hacía de joven, juego con ideas de mañana para no anclarme en un ahora inmediato y cansino que a penas avanza. Y saco la libreta y escribo en vacio frases redondas que no significan nada, pero que suenan bien. Y me hago ilusiones de que aun hay esperanza porque no hay tormenta que no escampe, ni mal que cien años dure.

Regreso a casa, me quito el traje y un puñado de sombras. Los crios me reservan un saco de besos y mil historias que contar. Mi mujer ambienta lo cotidiano con una rutina esperada que se agradece en estos días de clima raro, “que mala cara traes seguro que has estado pensando” me da un achuchón y me manda doscientas cosas “que así seguro que se te pasa tanta tontería”.

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martes, 28 de octubre de 2014

El regreso del Agente Joaquín. El cruel caso de la inspectora de Hacienda

Aquella noche, el agente Joaquín dejo su traje de poli colgado, su mirada en la recamara y su rencor en la puerta. La empentó por detrás como solo se empenta a las mujeres a las que no quieres verles la cara y cuando la inspectora empezó a gritar, digo yo que de placer, le endilgó sendas cachetadas en las nalgas, crueles e injustas como una declaración de hacienda.

La inspectora G. Trujillo era angosta y malcarada, tenía un cuerpo templado e inhóspito pero con los relieves precisos que engatusan a los jóvenes pajilleros y a los señores de cierta edad. Era temida, casi tanto como famosa, por girar inspección habitual a pequeños empresarios y revisar con lupa declaraciones trimestrales de tenderos con aspiraciones de gran almacén. Es decir lo justo para salvar sus posaderas, joder la vida a los pequeños y lo suficientemente cobarde para no arreciar los odios de los grandes mangantes, digo magnates, de la ciudad.

-Muchachos, vosotros los universitarios sois unos vagos comodones que queréis follar siempre en vuestra casa porque no veis las consecuencias, nos dijo un día Joaquín ¿Y si se enamora de vosotros qué? como la echáis eh? si ya conoce vuestra casa, acudirá llorando varias veces hasta que un día os pille con la guardia baja y la polla alta y caigáis de nuevo en sus brazos. En lo posible hay que conseguir que te lleven a su casa porque además os harán la cena antes del postre. Una mujer puede copular sin problema en casa ajena, como bien saben vuestras esposas cuando salen de fiesta, ¿pero cocinar? cocinar siempre en su cocina, en casa ajena no os harán la cena nunca.

A la mañana siguiente encontraron a la inspectora Trujillo (sin punto ge delante y con una mano de hostias detrás) tumbada e inconsciente en el portal de su casa. La llevaron al hospital donde le pusieron un 130 por goteo intravenoso y una complementaria por conducto anal, mantuvieron sus constantes como pudieron y le incrementaron la dosis por vía de apremio para evitar complicaciones posteriores.

G.Trujillo había decidido una mañana meses antes, revisar segundas ocupaciones sin declarar de funcionarios policiales mileuristas, ya sabéis: selector de ambientes en puerta de discotecas de moda, escoltas a concejales de pueblo en puticlubs de capital, y búsqueda de farlopa para niños pijos sin desbravar. Los cabrones de los escoltados hacían firmar a los guardias recibos por conceptos desgravables que pudieran luego justificar en la siguiente subvención municipal y estos más ignorantes que el hijo de un diputado, firmaban y firmaban sin saber lo que se les podía venir encima.

Fue en estas, que la inspectora G.Trujillo pilló a nuestro amigo, el agente Joaquín, con cuatromil euros de complemento por un “servicio de escolta y cama” con la hija fea de un concejal. ¿Te tiraste a la escoltada, tú eres un guarro, con lo horrorosa que era? Muchachos, ¿de qué estamos hablando? no seáis pijos elegir es una chorrada que os enseñan en vuestras facultades de democracia y política donde dan clase los coletitas de Podemos. En la calle no se elige, se aprovecha la oportunidad.

Mi amigo N y yo estuvimos mirando el acta que tenía muchas razones y argumentos pero pocos miramientos con el necesitado y que le imponía una multa equivalente al sueldo de nueve meses de patrullaje con nocturnidad. Quisimos buscar apelaciones en leyes derogadas y antecedentes en las páginas del nacional geografic, con un resultado obvio, acorde al vacío que habían dejado en nuestras neuronas jurídicas tantas noches de alcohol.

Tenemos que hacer algo, nos dijimos, una afrenta de esta naturaleza no puede quedar impune: una cosa es que tenga razón Hacienda y otra que se la demos. Cómo va a pagar eso Joaquín. Y como sabíamos que en un par de días tenía que ir a entrevistarse para aplazar los pagos, decidimos en un gesto que avala nuestra formación cristiana, gastar nuestra paga extra en nuestro amigo Dimitri para que le diera un sustillo a la interfecta que le enseñara a adecuar cuantías a incidentes de medio pelo.

Encontrar la dirección de G.Trujillo no fue difícil ya que, se me había olvidado deciros que nosotros somos también inspectores de hacienda (lo siento, algo hay que inventar para acabar este cuento ya) y conocíamos de sobra a nuestra angosta y malcarada compañera. Así que orgullosos de nuestra labor social nos marchamos a nuestra casa no sin antes bebernos un cienpipers con cocacola y una Murphy respectivamente a la salud de nuestra batracia idea.

Tardamos varios días en volver a ver a Joaquín. ¿No os lo vais a creer, no os vais a creer lo que me ha pasado?, nos dijo sonriente al llegar. ¿Te ha tocado la lotería como a un corrupto y has pagado la multa? Mejor aún, me tocó hacer guardia en Hacienda y que casualidad conocí a la inspectora que firmaba mi denuncia, bueno una cosa llevo a la otra y la otra me llevó a su casa. Y no se si por el placer de dar por culo a quien me lo iba a dar a mi o por qué, le hice un habeas corpus de los de banderillas de castigo y rejón de muerte. La cosa es que, qué casualidad, esa misma noche le dieron a la inspectora una paliza de programa padre y muy señor mío. Al principio creo que dudó de mi, pero reflexionó sobre lo imposibilidad de que un policía se encuentre en el lugar donde suceda un delito y optó por ser pragmática como un cheque sin fondos. Quién mejor que yo para protegerla de los malvados que recorren nuestras calles. Así que hemos pactado una quita y espera que vamos solventando justo después de la cena que cada noche me prepara con esmero en su casa.

martes, 21 de octubre de 2014

Forrest, Odus el del Candy Crush y Joe Frazier buscan piso de alquiler

Corre Forrest, corre- y sigo hacia delante sin parar,-corre Forrest, y quiero ir despacio, corre Forrest, y quiero esperar una gominola más para hacer un cuatro en raya que es mas útil que ver estallar caramelos baldíos de tres en tres. Joder, me pego varios meses preparando neumáticos de lluvia y ahora que estoy listo sale un sol radiante y desconocido que me pega al suelo como un chicle de fresa acida en la suela del zapato. Me gusta jugar con Odus que impide que vayas explotando bombas a lo loco; me gusta más jugar con Odus que templa los impulsos en el país de los sueños, ¿Por qué te paras Forrest?- Estoy pensando- déjate de pensar y corre y no pares hasta llegar. Oh mira, hay un señor entre el centeno que impide que los niños caigan al vacío, míralos como corren alocados ignorando el peligro que hay detrás. Y al decirlo oigo el estrépito de los cuerpos contra el suelo, tears in heaven, el bombero de las torres gemelas que cierra los oídos y abre los ojos con asombro incrédulo ante lo que pasa alrededor. Dos días tardas en llegar a Cadiz y dos a Barcelona, pero el destino te lo dirán mañana y pasado deberás estar en una de las dos. Corre Forrest y no pienses -¿Y si voy en sentido contrario?- te la tienes que jugar hoy, si esperas a que te digan el destino mañana no llegarás en ninguno de los dos casos. Corre Forrest. y miro de reojo y con envidia al hijo de puta de Ali tranquilo, cobijado en las cuerdas Rope a dope, y me veo a mi como el gran Joe cuando en Kingston quiso pelearle de cerca a Foreman que tenía brazos como aspas de molino y ya en el segundo asalto estaba el bueno de Frazier en la lona. No basta ser buen pegador, ni siquiera buen encajador, si no estudias al enemigo. A veces hay que cobijarse sin moverse hasta que escampe. Soy el cerdito del medio, el que hacía su casita de madera, el que se descojonaba del de paja en lugar de fijase en el cerdito de los ladrillos ¿Quién teme al lobo feroz, lobo feroz? el del medio de los Chichos que se me ha aparecido en sueños (el pais de Odus) y me ha pedido dos favores: que sea su mensajero y una canción de colores. Y yo le quiero hacer caso joder, me niego a hacer de mi vida una ciudad gris con ínfulas de acomodada, un Paris cualquiera siempre encapotado que cuando parece que escampa aun más arrecia. Paris no era una fiesta, era una farsa de sillares y sombras; de puentes con candados y escritores pajilleros que se la menean en el Pont des arts escuchando viejas canciones de jazz, Escritores y directores judíos que se ponen blanditos recordando a Vallejo y su puta manía de morirse achopado un jueves cualquiera en esa ciudad de attrezzo y mentira. La gente quiere ver Midnight in Paris sin darse cuenta de que era medianoche en Bhopal el día de las poesías y el isocianato, el día de San Francisco Javier para más datos del 84. Sit down, son, It's all over. But no-one will ever forget what you did here today.

jueves, 16 de octubre de 2014

128 libros

Los 128 libros que me he leído desde que tengo blog


2014    (32)
Mala Hostia **** Gutierrez Maluenda
Manteca Colorá *** Montero Glez
Pistola y Cuchillo *** Montero Glez
Los objetos nos llaman ** Juan José Millas
Besos de Fogueo **** Montero Glez
El Verano: lo crudo y lo podrido *** Montero Glez
La tarde lenta **** García Pavón
La soledad era esto *** Juan José Millas una nota breve
Factotum **** Bukowski una nota breve
El amanecer de un marido ** H. Abad Faciolince una nota breve
El gol más lindo del mundo y otros cuentos *** Montero Glez una nota breve
Dura la lluvia que cae **** Don Carpenter una nota breve
Pólvora Negra **** Montero Glez mi opinión
El olvido que seremos **** H. Abad Faciolince mi opinión
La gente feliz lee y toma café ** Agnés Martín-Lugand una nota breve
Peores maneras de morir **** González Ledesma mi opinión
La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada ***
(El ahogado más hermoso del mundo) ****
Gabriel Garcia Marquez
Los cuerpos extraños **** Lorenzo Silva mi opinión
Pedro Paramo ** Juan Rulfo una nota breve
Foto Movida ** Miguel Mena una nota breve
Micromemoria *** Miguel Mena
Intemperie *** Jesús Carrasco
Piedad **** Miguel Mena una nota breve
El buen padre ** Esteban Navarro
Te espero dentro *** Pedro Zarraluki mi opinión
Estaba en el aire ** Sergio Vila-sanjuan Una nota
A los hombres de buena voluntad *** Sergio Algora
Moleskine *** Luis Sepulveda
Patagonia Express **** Luis Sepulveda mi opinión
Los fresones Rojos *** Esteban Navarro
La historia de la gaviota y el gato que le **** Luis Sepulveda mi opinión
Diario de un Killer Sentimental y Yacaré **** Luis Sepulveda mi opinión

2013    (32)
El mundo del fin del mundo**** Luis Sepúlveda mi opinión
El Buen Hijo*** A. Gonzalez-Sinde
La sombra de lo que fuimos ***** Luis Sepúlveda
De qué  hablo cuando hablo de correr *** Haruki Murakami
Moby Dick **** Herman Melville
La mala luz *** Carlos Castán
Hot Line **** Luis Sepúlveda mi opinión
Un hombre llamado Spade (Cuento) *** Dashiell Hammett
01 Harry Flashman **** G. MacDonald Fraser
El asesinato considerado como una de las bellas artes *** Thomas De Quincey
La frontera del éxito *** Malcolm Gladwell
El viejo que leía novelas de amor **** Luis Sepúlveda
El restaurante favorito de Nina Hagen ** Sergio del Molino
F **** Justo Navarro
La hora violeta **** Sergio del Molino mi opinión
Aragón negro ** (según autores) Varios autores
El asesino de Zaragoza ** José.L Gracia Mosteo
Setenta y Cinco veces uno (poesía) **** José A. Labordeta
De aquel amor quedan estos versos (y otros) *** Jesús Munárriz una nota breve
Sed de Champan **** Montero Glez
Todo lo que era sólido **** Antonio Muñoz Molina mi opinión
Me hallara la muerte *** Juan M. de Prada mi opinión
Regular gracias a Dios *** José A. Labordeta una nota breve
Hoy, Júpiter (Luis Landero) **** Luis Landero
Los cementerios vacios  *** Ramiro Pinilla
Papeles inéditos (Castán) *** Carlos Castán
Museo de Soledad (Carlos Castán) **** Carlos Castán
Solo de lo perdido (Carlos Castán) ***** Carlos Castán
Historias de Nueva York (Enric González) **** Enric González
Polvo en el Neón (Carlos Castán) *** Carlos Castán
Las ventajas de ser un marginado  **** Stephen Chbosky
Cuando la noche obliga (Montero Glez) ***** Montero Glez. mi opinión

2012     (21)
El animal moribundo (Philip Roth) *** Philip Roth mi opinión
Un cuerpo o dos (Gabriel Ferrater) **** Gabriel Ferrater
La marca del meridiano (Lorenzo Silva) **** Lorenzo Silva mi opinión
El café de la rana (Jesús Moncada) *** Jesús Moncada
84 Charing Cross Road *** Helene Hanff mi opinión
Calaveras atónitas (Jesús Moncada) *** Jesús Moncada
La vida imaginaria (Mara Torres) ** Mara Torres mi opinión
Galvez en la Frontera (Jorge M. Reverte) *** Jorge M. Reverte
Las leyes de la frontera (Javier Cercas) **** Javier Cercas
La bicicleta estática (Sergi Pámies) ** Sergi Pamies
Un momento de descanso (Antonio Orejudo) *** Antonio Orejudo
Reconstrucción (Antonio Orejudo) **** Antonio Orejudo
Con el Agua al Cuello (Markaris) *** P. Markaris
El enredo de la bolsa y la vida (E.Mendoza) *** Eduardo Mendoza
El alma del controlador aéreo (Justo Navarro) *** Justo Navarro mi opinión
Verano (Coetzee) *** Coetzee mi opinión
Frio de vivir **** Carlos Castán mi opinión
La Virgen de los sicarios ***** Fernando Vallejo mi opinión
Knockemstiff **** Ray pollock mi opinión
Cannery Row **** Steinbeck mi opinión
Lo peor de todo *** Ray Loriga

2011    (22)
La caja negra *** Amos Oz mi opinión
La playa de los ahogados **** Domingo Villar mi opinión
Historia de dios en una esquina *** González Ledesma
Agosto Octubre *** Andrés Barba mi opinión
Obras completas Miguel Labordeta (tomo 1) *** Miguel Labordeta
La perla *** John Steinbeck
Ultimas tardes con Teresa **** Juan Marsé
Tocar los libros *** Marchamalo mi opinión
Si te comes un limón sin hacer muecas **** Sergi Pamies mi opinión
Ojos de Agua *** Domingo Villar mi opinión
Corazón tan blanco **** Javier Marías mi opinión
Cuentos de amor vagamente **** García Pavón mi opinión
Hospital de los dormidos *** García Pavón
Camino de Sirga ***** Jesús Moncada mi opinión
El halcón maltés *** Dashell Hammet
Mileuristas **** Espido Freire mi opinión
El legado de Costa *** Varios autores DPZ
Un invierno propio *** Luis García Montero
El Combate ** N. Mailer
En la cima del mundo ** Barba **** N. Mailer / A.Barba
No vine a decir un discurso **** García Márquez
El tiempo que querría *** Fabio Volo

2010    (21)
Saber perder *** David Trueba
Tres vidas de santos *** Eduardo Mendoza mi opinión
Un barco cargado de arroz **** Giménez Bartlett mi opinión
Un día de perros *** Giménez Bartlett
La dama de cachemira **** González Ledesma
La estrategia del agua ** Lorenzo Silva mi opinión
Muerte en la Fenice *** Donna Leon mi opinión
Sin Brunetti **** Donna Leon mi opinión
Vacas,cerdos y brujas **** Harris
Historias de cronopios y famas **** Cortázar
Revolucionary Road **** Yates
Solo un muerto mas *** Ramiro Pinilla mi opinión
Perros de paja **** John Gray
El último encuentro *** Sandor Maray mi opinión
La ciudad y los perros **** Vargas llosa
Los cachorros **** Vargas Llosa
El periodista deportivo **** John Ford mi opinión
La crisis de 2010 ** Niño Becerra
La paciencia de la araña *** Andrea Camilleri mi opinión
Bartleby y compañía *** Vila Matas
De la estirpe de Caín **** García Andrade