miércoles, 17 de septiembre de 2014

El síndrome de septiembre o la “cuarentez mental”

Pues septiembre es raro porque todo empieza y nada se inicia, es momento de hacer colecciones de dedales, prometerse hablar francés y comprarse maripis nuevos para correr por el parque con el vano propósito de bajar de la barrera sicológica de los tres dígitos. Pero no os os asustéis, no es depre postvacacional, es más bien un estado de cuarentez mental que me amohina.señal

La “cuarentez mental” es una línea en medio, una de esas líneas imaginarias que dibujan un antes y un después; esas líneas que no se perciben en el momento pero de las que te das cuenta, cuando echas la mirada atrás unos años después. La cuarentez tiende al cambio total o por el contrario y paradójicamente a quedarse ya  estático para siempre.

La cuarentez no siempre llega a los cuarenta. por ejemplo, hay gente que entra en la curentez cuando se casa, y decide (o se obliga) a dejar atrás todos sus divertimentos y solo sale para llevar a sus chicos a las clases de aloha o al profe de bilingüismo. Se ha olvidado de donde están los bares de moda, se entera de que sus amigos están enfermos cuatro meses después de que se hayan curado (aunque vaya diciendo que tiene mucho contacto con ellos porque los tiene en su cuenta de guasap). En fin, yo creo que las familias son mas ricas cuanta más vida fuera de casa tengan cada uno de sus miembros. Luego cuando te sientas hay un sinfín de cosas que contarse. Nunca he sabido de qué hablan esas gentes que se pegan todo el dia mirándose a la cara los unos a los otros.

Otra cuarentez por el contrario consiste en empezar a comer rápido como si te fueran a quitar el pan o a echar todos los polvos en una noche como si te fueran a cortar la minga. Cambias de casa, coche y compañera; contratas polvos onerosos para intentar posturas ignotas y te propones retos imposibles y amigas nuevas a penas en pubertad. No nos equivoquemos hay gente que siempre ha vivido así y a los cuarenta sigue viviendo así, no me refiero a estos para los que solo tengo palabras de admiración; sino más bien a quienes no han hecho nada en su puta vida y de repente quieren hacerlo todo de golpe como si les hubieran diagnosticado el dia de antes una enfermedad mortal.

A ver, que no es que me ponga a pontificar, que cada uno hace de su vida lo que le da la gana y si está bien mucho rato. Pero veo a gente viviendo en un septiembre inacabable, a gente que lleva ocho años aplazando decisiones para cuando acabe la crisis, a gente que vive en un paréntesis sin posibilidad de cierre y muchas veces me siento a pensar si no me empieza a suceder también a mi. No me refiero a aplazar cosas por estar a dos velas, eso lamentablemente a quien le pasa le pasa; me refiero más bien a gente con buen empleo y sueldo y que se mete en un tunel a los cuarenta y sale a los sesenta con la frente calva, el culo pelado y el billete de vuelta sin haber ido a ninguna parte. Gente que su lucha consiste en que nada se mueva y en que todo siga igual y ponen tanto empeño que al final lo consiguen y terminan logrando que no les pasa nada de nada. 

Pues en este septiembre, miro con un miedo asombrado o con un asombro miedoso, a gentes en uno u otro de estos estados de “cuarentez mental” a mi alrededor. Me desasosiego ante esta cuarentez de mi vida laboral no tanto por el hecho de estar pasando tiempos de incertidumbre, que ciertamente lo son, sino por el miedo a contagiarme de la desidia y caer para siempre en una “cuarentez mental” y en un septiembre sin retorno. Y en esa voluntad de superarlo me ha dado por estudiar, escribir mucho y darles besos tiernos a los míos que es, por otra parte, la manera que desde siempre he usado para ocultar mis claroscuros en momentos de tenebrismo.

Moi qui balance entre deux ages Je leur adresse а tous un message. Le temps ne fait rien а l'affaire. Quand on est con, on est con! que cantaba el sabio Brassens. En fin que el raciocinio me dé al menos para no convertirme en un  gilipollas.

17 comentarios:

  1. Escribes mucho y se te nota. Párrafos perfectos, de entre los que elijo este (como podría haber elegido otros): “que se mete en un túnel a los cuarenta y sale a los sesenta con la frente calva, el culo pelado y el billete de vuelta sin haber ido a ninguna parte. Gente que su lucha consiste en que nada se mueva y en que todo siga igual y ponen tanto empeño que al final lo consiguen y terminan logrando que no les pase nada de nada”. Genial elección de las palabras para transmitir una realidad. Hay tanta gente que se cree que lo importante es decir cosas interesantes, cuando lo necesario es decirlas bien.

    Del tema de fondo, qué decirte. Yo que me he saltado casi todas las crisis, porque me las fui organizando y viviendo desde los tres años de edad, sin orden ni concierto, caí en esa cuando cumplí 46. Yo la llamo la Línea Maginot de los hombrecitos: un enorme esfuerzo para construir una barrera que cruzaron inmediatamente hasta los boyscouts alemanes.

    Cuando te entra el miedo a ser invisible, a entrar en un bar y que ninguna cabeza femenina se gire hacia ti, es que ya eres invisible. Ya solo te quedan las distancias cortas. Lo único que puedes hacer es disfrutar de esa bendición.

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  2. ¿ Ahora va eso de levantarse y decir: Hola, me llamo Jatzuhiro y también caí en las garras de la cuarentez ? :P
    Unos caen a los treintayalgo, otro a los cincuenta, pero caen.
    Yo siempre pensé que era una leyenda urbana, que en la vida real no llegaba ese "momento de cambio", que era una excusa para todo tipo de comportamiento extraño ("no, es que está en la crisis de los 40, ya sabes...") Luego te fijas en la gente que te rodea, y ves pautas comunes. Y piensas. Mucho. Demasiado.
    Hay que moverse, buscar alicientes a la vida, y para eso, cualquier edad es buena para empezar.
    PD: Ya me pasarás una lista actualizada de bares ;)

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  3. Me fío de Nán y te leeré, a partir de ahora, con otra mirada. El sábado estaré, si no pasa nada, en Aragües, por un agradable asunto relacionado con mi condición de "apegado". Por otra parte: soy invisible, desde hace un tiempo, y todos hacemos lo que podemos.

    Un abrazo.

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  4. Coincido del todo con Nán en lo de la "elección del párrafo perfecto" porque aunque sea un post para enmarcar, tengo que decir que ahi me he parado, he retrocedido y he vuelto a leer porque nadie, nadie, podría haberlo escrito mejor. Plas, plas, plas. Cuarentez y lo que quieras pero cuando estás sembrao, lo estás :-)

    En cuanto a lo que relatas ... es bastante frecuente pero no creo que tú tengas que preocuparte. Porque al contrario de los que describes, creo que tienes la baza de "DARTE CUENTA" y pensar sobre ello, y eso, amigo, es un 75% de ventaja. Denota inteligencia y sensibilidad.

    Y eso que en el fondo eres un viejo verde, fíjater :-)

    Petó

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  5. Cuanta razón!.
    Hace algunos años que veo la "cuarentez" a mi alrededor y no me gusta ni un pelo: parece que se pierde el norte, el sentido común y todos han dejado por hacer hasta las cuentinas de restar con llevadas.
    Como dice mi hijo pequeño "a mi con esta gente me entra una pereza y una moridez".

    No te dejes por favor que aunque no comente mucho, ni escriba, me presta leerte.( Y si sale este comentario desde el trabajo, es que les he encontrado un agujero)

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  6. Nada, hombre, con esa actitud de rebeldía ante la cuarentez, queda tranquilo que no te veo en el grupo de los que "tienen billete de vuelta sin haber ido a ninguna parte" (muy bueno)

    Lógica, muy lógica la inquietud que nace de la reflexion a estas edades, en las que el balance de lo hecho y por hacer llega por sí solo, (y parece que en los septiembres aún más y con más sombras de dudas) pero uno termina dándose cuenta de que la vida no deja nunca de estar salpimentada de experiencias enriquecedoras, y que si antes te hacia feliz aquello que hoy ya no está, hoy te hace feliz esto otro que antes no estaba, y que siempre hay pequeñas cosas diarias que merecen mucho la pena

    Bueno, si no me he explicado bien, achácalo a este mes tan raro, que nos pone la mente en barbecho.

    Un abrazo del diablo

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  7. A las tías dicen que nos da a los 30, aunque a mí no me dio entonces y ya he pasado los 40 hace mucho y tampoco. Quizás el bajonazo gordo me dé a los 50, quién sabe... Pero de momento, no he hecho idioteces, porque me siento tan visible (o invisible) como siempre. Me gusta mi edad y lo que los años han hecho conmigo. Supongo que soy afortunada por eso.

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  8. Yo, como JuanRa, tampoco te veo en el grupo de los que "tienen billete de vuelta sin haber ido a ninguna parte". No creo que te dejes contagiar.

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  9. Halaaaa cuanta gente ¿pero esto de los blogs no era para jovenes desocupados? Pues aqui veo el cuarentismo a flor de piel.
    En primer lugar muchas gracias generales por los halagos.
    Sr NaN viniendo de Vd, sabio lecor, me hincho cual globo.

    Oiga de invisible nada que uno aun tiene un cierto encanto... para jovencitas de cincuenta tacos!!
    Jatz yo te hacía un jovenzano de los que dicen co... y resulta que ya eres mocico. En breve publicare un listado de restaurantes pa que opineis los aborigenes de mi pueblo.
    Jose luis el otro dia fui yo a estrenar la carretera que todavía no la habia visto arreglada... eso es ya un autopistón!!! Enhorabuena por ser montañés consorte.

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  10. Salamandri me está llamando viejo verde puffffffff y eso que me conoce...y yo que me tenía por un atractivo cuarentón de provincias.

    Gracias papacangrejo!!!

    112 yujuuuuu!!! hackeando el sistema de salud para comentar!!! Ayer me comentó mi primo loqueleo que habia hecho un limpiado de los que yacen inhertes desde hace más de seis meses ahora mismo le digo que te recupere. Y si hay gente con las que se te van las ganas hasta de tener ganas.

    Juanra tienes mucha razón las cosas positivas se pueden ver desde las distintas perspectivas de cada edad, pero de vez en cuando habría que hacer elecciones para reelegir a la gente que nos rodea y en su caso incluso plantear un flashback. Mi hermanica me compro pa mi cumple el libro del guion de amanece ¿lo tienes?

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  11. Miss Honky!"!!!!! que alegría verte comentando por aqui de nuevo... hacia cienes y cienes de años que no te veía mas que por el tuiter.
    Yo me encanto a mi mismo por lo que lo de la invisibilidad la llevo con cierta dignidad. Lo que me atosiga es la desidia.

    Gracias Speedy Como decian mis adorados extremoduros "fue un momentito solo de bajada"

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  12. Sólo me queda un día para pasar a la cincuentena. Y no lo llevo muy bien, no. Es un número demasiado redondo.
    Esta entrada me ha alegrado.
    No he sentido esa cuarentez mental de la que hablas. Me he negado siempre. Mucha gente a mi alrededor si la han padecido y padecen. Y lo peor es sufrirlos . Y como dice 112 me dan pereza infinita .
    PD: Cuando escribes así, es que hay que quererte!!

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  13. Jo, casi me ha dado miedo esto de la cuarentez... ¡Tomo nota para sortearla cuando llegue!

    Y aunque (espero) todavía me quede lejos, comparto lo que dicen por aquí arriba... ¡Ole por la entrada que te has marcado!

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  14. Lo tengo, lo tengo. Después del chute de amanecismo en Ayna no pude contenerme y lo compré.

    La lectura de ese guión también es un buen antídoto contra la cuarentez mental, ¿no crees? xD

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  15. No esperaba menos de ti diablo,que todos somos contingentes pero tu eres necesario

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