Los pueblos se describen, con fotos mal hechas mejor que con bellos paisajes de atardeceres.
Con espacios y rincones, comidas sobre la mesa, noches de cervezas
alguna ilegalidad y muchos recuerdos.
Los pueblos no necesitan de postales sino de sueños
y en esta mañana de sábado
mientras buscaba fotos que enmarcar
me encontrado, sin embargo,
personas y tiempos a los que añorar.
Hace cinco años, en estos días de febrero
andaba por las calles de León, Nicaragua
cantando canciones de Silvio
a la sombra de banderas sandinistas
construyendo futuros recuerdos
y argumentos para los ripios
de hoy.
Cierto. Los recuerdos y sensaciones de un lugar y de lo que vivimos en él, no se transmiten con maravillosas fotos de su arquitectura ni de su paisaje, sino con aquellas otras de rincones donde vivimos ratitos y momentos, aunque no sean bonitas, ni estén bien hechas, pero son las que nos traen esos recuerdos.
ResponderEliminarBesos
¿Las magdalenas prustianas son en Nicaragua buñuelos o tamales dulces?
ResponderEliminarGracias por compartirlo, me recuerda tanto a mis propios viajes, algun día deberíamos compartirlos con umas cervezas, sin hablar de política, claro.
ResponderEliminarBueno, me voy a ver si encuentro algo a lo que tirar una piedra. Un abrazo.
Fotos personales e intransferibles.
ResponderEliminarQué nostálgico chico!
ResponderEliminarNo sabe una si eso es bueno...