jueves, 21 de julio de 2011

La noche que me fui de la olla

Mi leída y admirada compatriota Aquiestano, (más aún desde que la confunden con Mar Flores), ha escrito un emocionante, y como es característico en ella, pormenorizado post, sobre una tapa de olla asesina que le rompió escafoides y huesecillos varios de uno de sus miembros superiores no pensantes.olla-kuhn-rikon-rapida-en-acero-inoxidable

Y este post de la no-bloguera, me ha traído al recuerdo, un emocionante acontecer doméstico, que a punto estuvo de poner de luto a la consuelo, viuda a su nuera y dejar guerfanitos a los nietos de la susodicha.

Como bien saben Tita, Anijol y Teresa por mi reiterada ausencia comentarista cada vez que se recrean en post culinarios, mi conocimiento de la cocina se limita tan solo al rol de catador de viandas y comestibles. (Rol que bien podría denominarse zampabollos, si no fuera porque es apreciado por el común, gracias a la gran cantidad de datos gastronómicos que atesoro en mis neuronas y papilas no alcoholizadas).Dada esta reconocida ignorancia, cualquier advertencia sobre el uso y abuso de las herramientas arguiñanas, jamás resulta baladí en mi persona. Veremos porqué lo digo.

Pues esto es que se era, un día cualquiera entre semana, en el que la nuera de la consuelo hastiada hasta el instinto asesino de sus churumbeles (…y de su marido) decidió emular a Cheers y bajarse al bar de abajo a ese deporte tan femenino que es “vamos a pelar a nuestros adorables parejos” y mientras nos endiñamos unos carajillos nocturnos.

Ya es conocida por mis minoritarios y cultivados lectores la propensión de mai guaif hacia la cocina natural y la alimentación “sana” de mis vástagos. (no recordaremos las performances miniperianas en el zoo). Por ello no os causará extrañeza que la tradicional sopa maravilla (osease agua con puntitos de pasta) se convierte en mi casa, en una labor de bolillos sobre el fogón, en el que nabos, acelgas, zanahorias y otros verduriles de nombre desconocido, vuelcan su vitamínica composición dentro de una olla en ebullición “la gente por ahí hace unas sopas de sobre que no tiene ningún alimento para los críos y solo son aguachirri” (sic), conviene decir que la elaboración de esta licuación alimentaria ocupa más o menos el mismo tiempo que el Zaragoza tarda en meter un gol (para mi desesperación en ambas casos).

Como la cosa iba para rato,mi señora me dio al salir de la sede conyugal, unas instrucciones básicas, que como se verá, adolecían de una peligrosa falta de concreción: “me bajo a echar un café, dejo la olla espress con las verduras en el fuego, cuando suba el pichorro de la tapa la quitas...”

¿Qué pichorro tenía que subir? Pero lo más importante… ¿qué tenía que quitar? así que en esa borrachera de pronombres y discurso elíptico confuso de mi señora deduje que lo que tenía que quitar era la tapa del extraño artilugio cuando el pichorro subiera. Ahhhhhhh!!!! (oigo vuestros gritos de terror)

En efecto al girar las asas solo recuerdo una estampida explosiva, la tapa peinándome el flequillo, y el caldo que se derramó sobre la vitro y sobre mi brazo por suerte cubierto con un jersey. Mi alarido se juntó con que, al tiempo, por alguna razón físico eléctrica desconocida, saltaron los pomos de la luz y quedé a oscuras. Horrorizado por mi grito tarzánico pasó mi cuñao llamando preocupado a la puerta, le abrí y tras descubrir una ignota, para mi, caja con interruptores en el recibidor, subió una cosa que el llamó diferencial.

Entramos a la cocina ya iluminada y el espectáculo era dantesco…para que os hagáis una idea lo más parecido sería la matanza de Texas en versión vegetariana: cardos y cebollas estampados por la pared, zanahorias por las sillas, y mi creatividad manifestada en el techo en un gotelé de borrajas a medio camino entre barceló y paco porras.

Mi cuñao solo acertó a vaticinar el desastre con voz estupefacta: “Joder tio como se va a poner mi hermana cuando suba, yo me largo” agradeciendo su inestimable ayuda y valentía me dispuse a deconstruir el estucado, versión pote vegetariano

Vayaaaaaa!!! Ahora suena el móvil..

¿te has acordado de quitar la olla verdad?

si si claro… eso si, se me ha caído un poco de caldo por el suelo, pero ahora lo limpio

Subió inmediatamente demostrando su confianza en mí,ni siquiera preguntó por mi brazo.

Al menos la Consuelo dijo eso de “pa haberte matao”

Esa noche no pillé.

13 comentarios:

  1. jajajjajaaj Joder Chico de la Consuelo!!!! Te ha pasado lo que todos tememos cuando ponemos una olla a presión al fuego!!! Y yo que pensaba que mi madre me lo advertía exagerando....
    Lo que me he reido! eso si..menos mal que no te pasó nada.
    Como para dejarte un recado...madre mia ;)
    Besis

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  2. Ahhh exagerado!! que no me confunden con Mar Flores...solo me dijeron que me parecía a ella... claro, que tambien me dijeron una vez, que me parecía a Winona Ryder, y no me parezco ni de lejos (creo yo). No comment..
    La gente por no callar...

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  3. :=D :=D :=D, lo siento por ti pero solamente imaginarme la situación es que "me desorino"!!!!!

    Lo bueno es que para la próxima vez ya sabes que es lo que NO tienes que quitar!!!!

    Saludos.

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  4. Jajaja, a mí también me pasó, pero no con sopa, sino con unas lentejas.... La olla que hizo su trabajo, el pitorro que subió, el enfriamiento previo antes de abrirla (evidentemente no fue el suficiente) yo que no puedo girar la tapa, pido ayuda al Sensei ... y como no estaba frio el liquido elemente de dentro... la tapa de la olla salió disparada cual misil, el trocito de carne de las lentejas que se poso con como cariño en la mano de el Sensei, patata, zanahoria y chorizo que se quedaron a medio camino, pegados en un pared y la mitad de las lentejas que antes estaban EN la olla, acabaron EN el techo... Una semanita me tire retirándolas del techo y de sitios insospechados como interior de armarios (sospecho que la puerta debía de estar abierta en el momentazzo), verdulero, etc... El Sensei, quemaduras en la mano, pero de poca gravedad... No he vuelto a hacer lentejas en olla, ahora se pone el "perolo" y nos quitamos de peligros.

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  5. Estoy de acuerdo en que la nuera de la Consuelo tiene toda la culpa, lo primero: se llama "pitorro" de todalavidadedios y lo segundo debió decirte que esperarás a que bajara...pero ha sido muuuuuy gracioso.

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  6. Las sopas de sobre..tienen gluten.

    Ahi lo dejo..

    Ahh..y son los "plomos" de la luz..no los pomos.

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  7. Vaya par (he leído también la historia de la tapa asesina de tu compatriota)

    Mi único accidente en la cocina se dió en mi época experimental, no de cocinero sino de químico, probando a saturar una disolución salina y después evaporarla para ver como cristalizaba (mis padres no me compraron el quiminova).

    Digamos que probé la cristalización primero y luego la combustión de un cazo de cocina.

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  8. Intenta, ahora que tienes experiencia con esa ollita, ponerle sémola y una vez que hierva abrir el pitorro.
    Verás como te decora el techo de hermosa manera y sin necesidad de quitar la tapa. Eso me pasó a mí y lloré. Es que eso de casarse a los 21 y sin saber nada de cocina es una mierda. Ahora me río al acordarme:D

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  9. Si es que eres muy de letras!!!! tienes mucha suerte de estar enterito quelosepas, aunque unas risas bien buenas que me he echado :)

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  10. Qué pupas eres!!

    A medio camino entre Barceló y Paco Porras. Vaya imágenes nos estáis regalando hoy Moli y tú. Ella con Lauren Castigo y Carmen y tú con estos dos que son más feos... bueno, y su 'arte' también.

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  11. ¡Pa haberte matao! con lo peligrosas que son!!!

    Sí, he gritado, y me he llevado la mano a la boca y todo, en plan maruja en shock.

    Coincido con la nuera de la Consuelo en los aguachirris. Donde esté una buena sopa juliana con de tó, que se quite el sopistant.

    Aún debe estar soñando la pobre con la borraja en el techo....

    ¡Gran post, me he partido de la risa pese a la tragedia!

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  12. Por eso yo nunca uso esas ollas. Mi madre no la cerró bien y le explotó quemándole en pecho y brazos, era verano e iba en manga corta. Que susto. Me alegro de que esté bien. Invento del demonio.

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  13. Jo-DER!!! conozco a una persona que hizo lo mismito que tú estando recién casada. Y tiene unas cicatrices en medio cuerpo que ni el fantasma de la ópera ...

    Yo desde luego a mi costillo JAMÁS le encargaría un trabajo de riesgo como ese ... tu la debes tener engañadísssssima ;-)

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