viernes, 3 de septiembre de 2010

JIRAFAS EN EL ZOO

jirafas en el zoo
Era la madrugada del sábado, sobre las cuatro, me encontraba disfrutando de mi insomnio, sólo, me quedaba repasar y poner los enlaces a una nueva entrada del blog cuando sonó el teléfono. Decía un político que cuando en una dictadura llaman al timbre de madrugada casi nunca es el lechero. Pues cuando llaman a una casa a las cuatro de la mañana generalmente tampoco es para saber si vas a ir a comer al día siguiente. (Bueno mi suegro solía llamar a punto de mañana del domingo para ver qué tal estabas pero esa es otra historia.) Miré la pantalla, era mi abuela, me puse tan nervioso que al descolgarlo apagué el móvil. Luego comunicaba. Mi tío estaba con mis abuelos (87+92) en casa de la Consuelo con quien viven y que por una vez había ido a pasar el fin de semana a un pueblo a una hora de distancia de casa. Los perros cuando ladran en la noche me dan vértigo. En el viaje a Lanzarote al caer la tarde, se oía siempre ladrar de perros, me imaginaba timbas de apuestas mientras los perros se degollaban a mordiscos rodeados de sangre. La mente en modo aleatorio produce monstruos.
Cuando volvió a sonar, esta vez el fijo, mi mujer lo cogió, yo no podía ni hablar. “Tu abuelo está muy mal tiene mucha fiebre, han llamado a la ambulancia y ha bajado la vecina que es médico, no saben si llegarán al hospital.” Y como me sucede en estos casos pulsé reset en mi sistema nervioso y me horchateé, a veces es mejor la efectividad que la implicación alocada. Cruce en diez minutos, los veinte minutos que llevan a mi casa, bueno a la de mi madre. Ya estaba la ambulancia en la puerta. La avenida estaba vacía. Alguien había pintado los sueños de silencio, no se oía nada. “Está muy mal, tiene 92 años.” Lo vi apagándose. En el hospital nos dijeron que esperáramos lo peor. (Puse la mente en modo aeropuerto: No puedo hacer nada ellos mandan) Tenía que llamar a mi madre, joder que mala suerte, podía pasar en cualquier momento pero justo el día que ella no está. ¿Cómo se dan malas noticias por teléfono a las cinco de la mañana? Mi ordenador emocional me lanzó el error 404 “page not found”. Había tenido esa misma tarde una profunda conversación con mi hijo pequeño “Si las jirafas son buenas, ¿Por qué no caben en la caja registradora? Los cocodrilos son malos pero las jirafas son buenas.”
No sé como se lo dije pero pensó que ya se había ido y que la engañaba “Mama, el yayo está muy mal, en una hora estoy allí a buscarte”. Lloró. Hablé también con mi hermana para que se fuera con mi abuela. “Estás sin dormir me voy contigo en el coche” “No vete mejor con la yaya”. Eché gasolina. ”Sobre todo no corras” De nuevo el silencio. Papa ¿tiénes ton más guenos los leones o las leonas? Los leones claro y ¿mueden má que los pelos (perros)? ¿Tu que crees? Mmmmm tiii tiii muelden má ¿Papa, las leonas te tomen a las tirafas? Mmmmm pues no lo sé. (La verdad es que no lo sé si se las comen) igual, como querías  tú, las jirafas se esconden en las cajas registradoras para que no las vean las leonas. Nooooo eto e un cuento de mennntira, ¿Cómo qué no es verdad? Nooooo, poque tu me dijite que no taaaben.
Recalculando, recalculando…tengo que actualizar este chisme.
Cuando uno se imagina estos viajes, se ve repasando como en una película los momentos que ha vivido con él. Mi abuelo ha sido todo para mí. Él había huerfanado a los cuatro años y vio huerfanar a sus nietos, o sea nosotros, a los seis. Es imposible recordar momentos concretos con ellos porque mis abuelos siempre han estado allí, yo no recuerdo momentos con mis manos,ni con mis ojos… más bien el esfuerzo sería recordar algún momento en el que no hubieran estado. ¿Cómo va a caber toda una vida en un viaje de una hora? !!!no, no no taaaben, me dijite que no taaaaben!!! Y en vez de recordar, me dejé atrapar por una sensación dulce de estar arrebujado en sus haldas y en lugar de la radio, recordé las encantadoras conversaciones absurdas con mi peque.
Así, mientras, los perros no ladraron.
(*******)
Desde mis oposiciones, he descubierto un truco para no pensar, que consiste en memorizar listas de cosas absurdas, mis favoritas son las 32 comarcas de Aragón pero también están la lista de reyes Austrias y Borbones, artículos de códigos derogados o las alineaciones de equipos de futbol. Quizá lleve mejor la muerte que soportar el dolor de los que les lloran. Y por eso me hacía tanto daño que no quería pensar, ni llorar. Llegó la visita de las 9 y la de las dos…volví a casa, dormí un rato y a las siete llamó mi madre, está igual, lo han subido a planta. No sé si pasará la noche.
(********)
Lo que ha pasado en estos cinco días es inexplicable. Abrió los ojos, empezó a hablar. Al principio juntaba historias absurdas, luego empezó a darles coherencia, bueno su coherencia. Todas las tardes, mañanas y noches he estado, hemos estado a su lado. Escuchándolo. Tocándolo. Besándolo. Mi hermana, mi madre, mis primas, mis tíos sabemos que tarde o temprano ya no habrá más tiempo, pero hemos visto como ahora quería regalarnos una prorroga.  A lo mejor quería ver cumplir seis años ayer a mi hijo mayor, quizá quería ver empezar al pequeño en la escuela, quizá quería seguir discutiendo con mi abuela otro rato…tan absortos estábamos que ayer no nos acordamos de comprar la tarta de cumpleaños del peque, pero sí muchos muchos regalos. Me siento raro, enfadado, no me aguanto, no tenía fuerzas para poder escribir, raro muy raro, mi mujer me ha mandado a hacer puñetas varias veces, no me aguanto. Hace diez minutos me ha llamado mi madre no vengas esta tarde, que lo mandan para casa en cuanto dispongan de ambulancia. He llorado en la soledad sin dejar nada dentro. Ya no oigo perros ladrando. ¿Papaaaaa los monos ton buenos o malos?

15 comentarios:

Cazurro dijo...

Chico, lo siento mucho.

Disfruta de tu abuelo mientras todavía puedes.

Y mucho ánimo.

Un abrazo.

Teresa, la de la ventana dijo...

Es todo tan frágil...

No darnos cuenta más a menudo no sé si nos salva o nos condena a no soportarlo cuando algo nos lo recuerda.

Animo, Chico.

El niño desgraciaíto dijo...

Bueno, parece que se recupera. Ánimo.

Mi abuelo murió cuando mis padres estaban de viaje por Europa y estaba yo solo en casa. Lo recuerdo como algo terrible. Recuerdo que una semana o dos antes había llevado al pueblo a mis abuelos y les llevé a ver la cebada que habían cosechado.

Ahora, cada vez que veo un montón de cebada me acuerdo de él.

Anniehall dijo...

Disfrutad lo que os quede y decidle lo mucho que le queréis. Que nunca nos lo decimos y eso no está bien.

Ánimo.

Un beso

Courageous dijo...

A descansar y a disfrutar lo que se tiene!

molinos dijo...

Animo chico...no te dejes vencer por el nudo en el pecho de qué pasará mañana. Disfruta hoy, es una perogrullada pero es lo que tenemos.La blogosfera tambien sirve para esto, para sentirte acompañado.....Un beso

Anónimo dijo...

No te muestres enfadado, aunque lo estés con la vida. Al revés, muéstrale ahora a tu abuelo y a todo tu entorno tu mejor sonrisa. Nosotros, desde aquí, te apoyaremos en tu pena. Animo y un fortísimo abrazo,
Marta

NáN dijo...

Querido, esto de la muerte o su cercanía es un lío emocional. Con año y medio se murió mi penúltima abuela. Con dos y medio, el último abuelo; mi padre, cuando tenía 11 años; mi madre, con 28. Éramos 4 hermanos y el mayor, que me llevaba 15, ya murió. Esa me dolió más, quizá por ser de la misma rama (o porque abre tu propio ciclo). Las otras las fui aceptando como buenamente podía, con pena pero con sabiduría.

Y con tanta experiencia, no sé nada de la muerte.

Este verano, escribiendo en el blog sobre la familia en la que se nace, puse un micro sobre la muerte de es mi último abuelo.

El rel
En casa, siempre iba vestido con una bata de rayas verticales azules y blancas, de escolar. Cuando mi madre estaba bien, me dibujaba cosas en una hoja. Ese día me estaba dibujando un reloj. Cuando solo había trazado el círculo, la aguja pequeña arriba y los números hasta el quinto, llegó un telegrama que decía que su padre había muerto. Adoraba a su padre, se echó a llorar y guardé el dibujo en un bolsillo de la bata. Durante varios días, lo sacaba a escondidas, ese “rel” inacabado, y pensaba que estaba relacionado con la muerte, aunque no supiera cómo.

En ese "aunque no supiera cómo" se encierra lo que sé.

Como dice Molinos, con exacta precisión, el blog también sirve para sentirse acompañado incluso por los que no concemos. Esta es la mejor manera que se me ha ocurrido de hacerlo.

112 dijo...

Es peor el "dolor de los que les lloran", a mi me resulta mucho mas dificil de llevar: la muerte es un fin, el dolor es un continuo.

Y claro que estas enfadado: por la vida y por la muerte y por lo que anticipas de lo que inevitablemente pasara y por ti y, sobretodo, por los otros.

No te cuento nada nuevo.No hay formulas magicas para pasar esto, cada uno hace lo que puede.
Lo que si se es que la muerte y hacerse consciente de su cercania, deja en el alma (muchas veces,o siempre) un poso de tristeza y (en ocasiones) de amargura que es lo que te puede romper la vida.

Cuidate, no anticipes, vive... y hazlo como puedas.
Un abrazo

Gonzalo Viveiró Ruiz dijo...

Cuando me lo contaste el domingo me imagine lo peor. Aunque sea inevitable es lo peor. Y por lo tanto cuanto más tarde mejor.
Nos vemos esta semana...

Peque dijo...

LLegue cuando llegue, siempre es duro.
Cuidadle lo mejor que podáis y pensad en todos los buenos momentos que habéis vivido con él.
Y siéntete acompañado, que lo estás, en la blogosfera y fuera de ella.

el chico de la consuelo dijo...

Gracias a todos/as por vuestras letras de cariño, es cierto NaN que esto es un lio emocional y es cierto también que escribir blogs aligera el pecho.
Bueno también parece que la pena es propia y que nadie mas la siente,pero no es verdad... ayer que dejamos a los crios en casa de mi madre porque "tenía mono" intenté decirle a mi hijo mayor de 6 años que estaría bien algún abrazo de más... no me dejó acabar y me dijo: "Lo que quieres es que le de mas besos al yayo porque estaba muy malito en el hospital, ya sabía que le tenia que dar más besos aunque no me lo digas tu"
Quedarán dias mas malos que buenos pero no cambio nada por ver la cara de mis abuelos (...y de la Consuelo) cuando han llegado los peques repartiendo besos,risas y abrazos como nunca a todo el mundo como si supieran que hacían falta.
De todas maneras yo no sé de qué madera estan hechos esta generación, para mi es increible.
Lo dicho gracias a todos/as.

Sílvia dijo...

Hola,

Lo siento mucho. A pesar de la edad, que dicen que siempre hay que esperar que con según que edades....., nunca te lo esperas porque siempre los ves igual, con sus achaques.

Seguro que para él lo mejor es veros a todos junto a él. Esa es la mejor medicina.

Amanita Faloides dijo...

EC-DC: nunca se está preparado para decir Adiós, sobretodo cuando lo que uno siente es que se le amputa una parte de sí mismo, y siente dentro al niño que fuimos aterrado. No podemos evitarte ni el miedo, ni el dolor ni el enfado. Escribir es una terapia, lo dice alguien que conozco, y la compañía da calor y alegría. Y de todo eso tienes en cantidad, hasta en este mundo inmaterial del post casero. Un beso.

el chico de la consuelo dijo...

Gracias Amanita, gracias Silvia.

Pues hoy que he estado comiendo con él y se le ve mejor en lo posible, empieza a deambular por casa, pone a parir al gobierno y a belen esteban... osea mejor.

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