sábado, 5 de febrero de 2011

Miguel Labordeta

De vez en cuando, cojo y releo algún libro de Miguel Labordeta que me prestan en la biblioteca del barrio. Me emborracho de su lenguaje triste de burgués de postguerra en su capital de provincias, la mia, sedentaria y cansina sin otoño ni primavera.
“Yo también tuve veinte años y un corazón vagabundo, yo también tuve alegrías y profundos desengaños.” También recorrí embriagado cafés y tertulias por calles de sombras estrechas, en la vana esperanza de encontrar sentido al desamor y al espejo. Y por eso, comprendo que en ocasiones, no quede más remedio que escribir palabras a borbotones como él, emparejadas con adjetivos abundantes descreídos, decaídos y decadentes.
Es cierto, algunas noches de febrero, con el frío húmedo de la niebla, se demora la vida de esta ciudad naranja y adormecida y parece como si nunca más fuera a despertar.
Son poemas henchidos de adjetivos precedentes, que a veces se alargan en demasía, con pinta de estar más tachados que corregidos y más prosados que rimados. Y sin embargo, al leerlos, transmiten la extraña tristeza invernal del vaho tras la ventana del aula y del último examen de secundaria en viernes por la tarde. “A veces me pregunto que hago yo aquí enseñando aquello que recién aprendí” que cantó después su hermano. “Una tarde parda y fría de invierno los colegiales, estudian, monotonía de lluvia tras los cristales.” que contó D.Antonio.
A veces suenan a verso aburrido del maestro que fue, que repite la lección, que aprovecha el silencio del ejercicio para escribir en un folio arrebatos de sinceridad desbridada.
Desgarrado, influido, recuerda a Ruben, influyente resuena luego en las canciones de José Antonio en ese recitar somarda y sobreadjetivado del cantautor de la desidia y el tiempo inmóvil, de esta ciudad resacosa de mares y corsarios.
“Quieta en la orilla del río, espantada al tiempo sujeta al desvarío, loca de calles locas, solitaria con plazas deslumbradas, y paisajes al borde del silencio. Madrastra, madre inútil, invierno de un estío brutal sin primavera, y ese otoño dulcísimo que afila las paredes de tus viejas murallas, cayéndose por todas tus ventanas. Vieja tumba crecida a mis espaldas,¿a qué hora abandonas el mundo para huir con nosotros hacia la hermosa mar tan dulce y tan lejana?” J.A Labordeta.
Lo que ellos no vieron, es cuando esta ciudad despereza ausente de versos y cargada de mañanas. Deconstruida, reconstruida, irreconocible, rayada por vías nuevas que se convierten en venas abiertas y salteada por un semáforo cada dos metros que demora tendencias de premura laboral. La ciudad que levanta las persianas metálicas, que espera en las esquinas el bus poligonero arrebujada en las primeras luces del amanecer.
Esa no es ciudad para poetas ni profesores…ni gentes como yo que solo vemos amanecer cuando se alargan las horas y apuramos la madrugada en entradas de blogs que permitan renacer a poetas muertos y olvidados.
No es de mis favoritos, pero algunas noches de Febrero tengo la imperiosa necesidad de releerlo.
ANEXOS:
Vida de Miguel Labordeta: wikipedia y la GEA
Una canción de su hermano que llevo tarareando todo el post
Y un poema de ejemplo. Otros dias iré poniendo más.
RETROSPECTIVO EXISTENTE
Me registro los bolsillos desiertos
para saber dónde fueron aquellos sueños.
Invado las estancias vacías
para recoger mis palabras tan lejanamente idas.
Saqueo aparadores antiguos,
viejos zapatos, amarillentas fotografías tiernas,
estilográficas desusadas y textos desgajados del Bachillerato,
pero nadie me dice quién fui yo.
Aquellas canciones que tanto amaba
no me explican dónde fueron mis minutos,
y aunque torturo los espejos
con peinados de quince años,
con miradas podridas de cinco años
o quizá de muerto,
nadie,
nadie me dice dónde estuvo mi voz
ni de qué sirvió mi fuerte sombra mía
esculpida en presurosos desayunos,
en jolgorios de aulas y pelotas de trapo,
mientras los otoños sedimentaban
de pálidas sangres
las bodegas del Ebro.
¿En qué escondidos armarios
guardan los subterráneos ángeles
nuestros restos de nieve nocturna atormentada?
¿Por qué vertientes terribles se despeñan
los corazones de los viejos relojes parados?
¿Dónde encontraremos todo aquello
que éramos en las tardes de los sábados,
cuando el violento secreto de la Vida
era tan sólo
una dulce campana enamorada?
Pues yo registro los bolsillos desiertos
y no encuentro ni un solo minuto mío,
ni una sola mirada en los espejos
que me diga quién fui yo.

miércoles, 2 de febrero de 2011

DEJO DE ESCRBIR

No es cierto que tengas que experimentar la reencarnación de Bartleby para dejar de escribir. Se deja de escribir con la misma facilidad que se empieza a escribir. Le dices a tu ángel de la guardia “preferiría no hacerlo” y te buscas excusas de colores para que la negativa parezca más creíble y más bonita.

Acabo de rescatar una libreta olvidada del viaje a la India, allí apunté impresiones y cuentos (algunos ya los he recontado aquí), aquella nochevieja del año 2005 la pasamos a los pies del Taj mahal que parece que no, pero siempre parece más propicio para prometer propósitos incumplibles de pro. Igual por eso anoté en la libreta un listado de “Cosas que puedo hacer este año y no sea difícil cumplir”:

  • Aprender a tocar algo la guitarra
  • Ponerme Internet en casa
  • Leer cada mes un libro en otro idioma
  • Volver a escribir
  • Empezar a entrenar con los veteranos del equipo
  • Un día a la semana salir a la hora y pasear con el pequeño y mi mujer
  • El viernes que salgo antes comer juntos por ahí.

Dejo a vuestra ilusión lo que cumplí aquel año y lo que no. Pero lo que más me ha llamado la atención es que incluyera el deseo de volver a escribir. Es cierto, ahora me parece imposible, pero entonces no escribía prácticamente nada. “El desarrollo de los articulados para la implementación de políticas activas en marcos de proliferación de recursos” evidentemente no cuenta.

Durante el año 2010 he escrito como un adolescente recién enamorado,(…y no correspondido, que es cuando más se escribe) cuentos en verso, poesías en prosa, recuerdos reales, realidades inventadas, personajes que dicen y hacen lo que me gustaría hacer a mi, y ese chicodelaconsuelo que se ha ido haciendo bastante parecido a lo que soy convertido en un sujeto invisible capaz de inventarse yoes embusteros y resultones.

Unas veces he escrito repensando mucho lo que ponía, otras, por el contrario, he escrito en directo y a bocajarro; algunas veces he rescatado escrituras añosas y otras sin embargo aparentan lechales… y de repente esta semana me he parado en seco. Dejo de escribir.

Sería demasiado fácil echarle la culpa al trabajo, pero no sería cierto. Tengo mucho trabajo y alguna bronca, pero eso nunca me ha quitado mis espacios de tiempo para mi, al revés escribir es un recreo más aprovechable que ver el marca o www.cochinazas.com como hacen otros (no lo miréis curiosillos que la página no existe) y aunque trabajo con personas que por su origen y sus apellidos hablan otro idioma distinto al mío, la sangre no llega al rio y no están los tiempos como para entretenerse en reyertas personales del tipo a ver quien la tiene más larga. “vale de acuerdo tu la tienes más larga y ahora cumplimos y sacamos esto del agujero o qué”.

En casa mai guaif me ha enseñado últimamente alguna tarjeta amarilla y algún dosminutos en el banquillo, pero eso no depende del blog sino más bien de no haberle sabido demostrar todo lo que siento por ella y aunque me cuesta un guebo reconocerlo, haberle dado más importancia a la cáscara que a la yema… así que tampoco es eso lo que me impide escribir.

Sigo durmiendo poco, así que tiempo, también tengo de sobras. Estoy leyendo “Historia de dios en una esquina” pero me gusta tanto degustar a Gonzalez Ledesma que no lo leo de una manera compulsiva que me impida escribir, sino saboreándolo como hice el otro día con un buen vino y unos percebes en excelente compañía (thanks mai&mar and family)

No cabe duda, el lector verá el fantasma del sindrome de  la hoja en blanco como causa, o en su defecto “la doctrina NaN” basada en comentar mucho y postear menos, pero tampoco creo que sea ese el problema; tengo un montón de cosas a medio escribir, un montón de temas…los shufflearé para que veáis que es verdad: el relato del findesemana en el Madrid de molinos cuando descubrí el Santoña y otros lugares del moliworld (thanks mo), mis reflexiones filosóficas sobre el combate Foreman-Mohamed Alí en Kinshasha en el 74 como homenaje al recientemente fallecido Xabier Azpitarte, la brillantiiiisima nueva página de una de mis gentes normales (puff, pufff y requetepufff… me diré como Mr Potato en Toy story2 cuando se le subió la barbie al coche “soy una patata casada soy una patata casada” ), el porqué mi mujer me quiso abandonar en Porriño y los libros que me he leído y no he comentado todavía como Perros de paja de Gray, La playa de los ahogados de Villar o mi visión sobre los diferentes conceptos de libertad en Benedicto XVI, Isaiah Berlin y  los teólogos de la liberación. (al hilo de esto, la diferencias entre gafotas, gafapastas, listillos y pedantes.)

port tierra

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Tengo también deudas contraídas por los diferentes blogs: Con Di la exposición de los anarquistas (venga que te subo ya el folleto que tengo escaneado desde hace tiempo), la increíble historia de mi trabajo como guardaespaldas de Michael Jackson o el gran descubrimiento del mes…el regreso de rafa arboleda a enciende la noche (este es el enlace al feisbuk de la un1ca.fm donde os podéis bajar los programas) esto ya es una cuestión de agradecimiento obligado por los cienes y cienes de gentes que llegan a mi blog buscando al locutor. (Ya tengo las 3 primeras semanas bajadas, ahora de hecho le estoy escuchando…Infinitas gracias Sr Arboleda !!!!!!! ) Curiosamente la gente también entra mucho buscando la sintonía de agropopular. (mujj???)

Y dicho esto y respondiendo a la pregunta, no puedo sino contestar con la primera frase: Se deja de escribir con la misma facilidad que se empieza a escribir. Por inercia, porque sí, porque se puede hacer mejor o peor, pero solo se consigue escribir escribiendo aunque sea en aleatorio y en desordenado como esto de hoy, aunque sea regurgitando viejas lecturas y recientes vivencias… si no escribes mucho,escribes menos así que no caigáis en esta breve experiencia ágrafa que acabo de sufrir.

Amados leídos lectores: escribid, escribid!!! no paréis!!!

Bunas noches, mejor día suerte en el examen que te pongan en las aulas o en la vida….

 

PS_:Lo sé, lo del título como estratagema de captación ha estado feíiiisimo…pero después del hundimiento de mi statcounter cual previsión económica gubernamental …había que hacer algo para recuperar.

PS-. Teléfono de Aludidos:

1-.Presentadoras televisivas admiradas, aludidas y no enlazadas si queréis que os enlace me lo comentáis y lo hago ipso facto. (mis favoritas las del vestido negro puffff sin embargo, la del corderito y la bici con zapatos puntiagudos son chulis pero pelín forzadas)

2-.Locutores aludidos y enlazados si queréis que os quite el enlace lo decís también y lo quito.

3-.Familiares o hijos de michael jackson, xabier azpitarte, Berlín o ratzi  también puedo quitar las alusiones aunque sean laudatorias si os molestan.

4-.Esposa de Mr Potato…doy fe revisando el minuto cuarenta y pico de la peli, que su marido no cometió más acto impuro que el de pensamiento y mirada, además Mr Floppy ya le dio a Barbie su merecido.

5-.Cesar Lumbreras sigo siendo su más fervoroso (y único) seguidor

domingo, 23 de enero de 2011

Un fanal de lluvia y sol

Se hizo domingo, hora de la siesta, un sol de invierno y esta canción.

 

Desgarrada la nube ; el arco iris
brillando ya en el cielo,
y en un fanal de lluvia
y sol el campo envuelto.
Desperté. ¿ Quién enturbia
los mágicos cristales de mi sueño?
Mi corazón latía
atónito y disperso.
...¡El limonar florido,
el cipresal del huerto,
el prado verde, el sol, el agua, el iris...,
¡el agua en tus cabellos!...
Y todo en la memoria se perdía
como una pompa de jabón al viento.

Antonio Machado

sábado, 22 de enero de 2011

Crisis

Pateó la hojarasca húmeda, las calles heladas y respiró niebla hasta llenar sus pulmones. Un coche dio un frenazo seco, se escuchó un aullido final y el perro quedo sólo en medio de la calle vociferando sus últimos hilos de vida. Los coches de detrás lo iban esquivando como se eluden los fracasos cuando son de otros, hasta que alguien le pasó por encima…

No miró hacia atrás, bajo los hombros, la moral y siguió andando. Sentía una angustia que le cortaba la cara. Borracho, muy borracho. Habían pasado cuatroP7200146 horas desde que se fue de casa, en silencio para no despertar a sus hijos, sin hacer ruido en aquella noche sin luna. No quiso entrar en el dormitorio donde abultaba en tinieblas el cuerpo dormido de su mujer. Se fue.

Buscó una puta. La penetró por el culo sin mirarle a la cara. Le dejo dos billetes de cincuenta y una mirada perdida.“Si quieres puedes quedarte un rato, no voy a trabajar más.” El le intento sonreír dándole las gracias. No pudo. “No salgas fuera, de verdad, hace una noche peligrosa y tu estás cargado de tristeza”. le advirtió.

Se sentó en el portal, escondió los dedos entre el pelo y apoyó la frente en sus rodillas. Vomitó. Pasó un rato. No llegó a llorar.

Los vio venir desde lejos, con porte violento y gesto de no pensar. “Pedazos de gilipollas porqué no se la mamais a vuestras madres” les dijo sin mirarles. Solo le hizo daño la primera patada en la cara, lo siguiente fue caer al vacío. Lanzarse desde la terraza y oír chocar su propio cuerpo contra el suelo.

Vio a Joaquín vestido de guardia cuando se sintió despertar apaleado en la cama del hospital. “Tranqui tio les hemos detenido y yo personalmente les he dado de hostias hasta hundirles la mierda de jeta que tienen. Has tenido suerte. Ya me contarás qué hacías allí.”

Entró su mujer, le dio un beso en la frente. Nadie se enteró nunca de aquella noche. Luego vivieron felizmente casados durante años hasta que se lo llevó un infarto fulminante a los cincuenta y seis.

jueves, 20 de enero de 2011

Oz, La caja negra: Amando dragones.

caja negra Hace años, lo juro, las cartas se echaban en un buzón y tardaban días en llegar; entre medio rogabas no haber dicho lo que dijiste, no haber insinuado lo que deberías de haber mostrado, ni arrepentirte de los silencios abiertos entre palabra y palabra.

No te extrañe que la gente se comunique por folios interminables en lugar de por migajas de 140 caracteres. @molinos He terminadOZ La Caja Negra. Dinero, sexo y dios...y algo que me gustaría no llamarle amor ni amistad. Estoy repasando, digo reposando ideas…

“No te amé a pesar de tu crueldad. Yo amaba al propio dragón.” A veces despedazamos al que queremos, bien para sacar lo bueno de un ser detestable, bien para sacarle peros a un ser excepcional. Queremos y odiamos a pesar de algo, sin saber que nadie es por nada, que todo es por algo, que no cabe causa sin consecuencia, ni resultado sin proceso.

Los masones decían: “Lo que haces te hace” y simbolizan el proceso de autoconstrucción personal de los arquitectos, Oz ha conseguido unos personajes en proceso de autodestrucción y reconstrucción constante… (¿O es a la inversa?)  quizá el cristianismo nos ha acostumbrado a buscar al bueno para subrayar al malo, el ejemplo a emular frente al detestable sin justificación posible. La culpa como protagonista. el fin que justifica los medios. ¿Quien es aquí culpable de quien? Al final cada uno ha construido su propia historia, de una manera terrible, perdón terriblemente libre, absolutamente esclava.

Garcia Andrade “de la estirpe de cain”: La vida se nos da, pero no se nos da hecha, de tal manera que cada individuo debe elaborar su propia vida al tiempo que desarrolla su propia historia.

Alex, Boaz, Ilana, Zakheim, Michel Sommo y como telón de fondo una sexualidad inquietante, mal digerida (¿o dije herida?, maldito cabrera infante) una religión embalsamadora de hombres, un dinero embalsamador de éticas, un sexo embalsamador de odios, un odio que impide identificarnos con alguno de ellos.

Los personajes pendulan en redondo entre lo heroico, lo paradójico, lo detestable. Y además solo se dejan ver entre folios que a modo de puzzle y tesela a tesela constituyen un mosaico final. Se recomienda leer sin intentar tomar partido, pero al mismo  tiempo confieso que en ningún momento lo logré, caí en una cierta admiración por Alex, una cierta excitación con Ilana ama y esclava y un cierto desprecio por Sommo que me recuerda a  Margaret Dumont en las películas de los hermanos marx. Ese abogado Ese, es el protagonista de nuestras dudas del otro día sobre si merecía la pena ser abogado.

En fin… hacía mucho tiempo que no engullía un libro de manera tan voraz, desperdiciando la reflexión a cambio de adelantar a saltos de carta en carta, leyendo del remitente al destinatario, devorando las fechas con la incredulidad de lo imprevisible. La belleza de una visión de la ética rota, zurcida a su manera por cada uno, para hacerse todos ellos un traje que les haga presentables en público.

Leedla.