domingo, 28 de mayo de 2023

Por si no conceis al poeta Antonio Gala

Hoy ha muerto el poeta Antonio Gala. No os mentiré, mi afición por Antonio Gala ha sido tardía y parcial. Me leí La Pasión Turca nada más volver de Estambul allá por el noventaytantos y después de ver la película de Vicente Aranda, de quien no me gusta absolutamente nada, tampoco esta. Obviamente le dedicaré un pufffffff a Ana Belen en esta peli, quien me gusta mucho como cantante pero poquico, tirando a nada, como actriz. El libro no me entusiasmó Y ya nada más leí de Antonio Gala.

Pero con eso del pasar del tiempo, una noche de estudio, pusieron en alguno de aquellos programas melosos de madrugada una canción de Clara Montes que me dejo engatusado. Busque como se buscaba entonces, en tiendas de intercambios de cds, en bibliotecas o encargándolo a algún rey Baltasar y descubrí un disco de una preciosidad inundante que me engancho para siempre.

Os puedo decir que es de los discos que mas he escuchado, todas las canciones. Esta construida con poemas de Antonio Gala. Borre mi desazón turca y me he recreé en unos versos, de métrica impecable y belleza sugerente que me aprendí de memoria. Escuchad cada canción con el deleite de una obra maestra. Si no conocéis a Gala leeros tan solo esto, pero muchas veces. Es ya mucho. Luego haced lo que queráis con el resto de su obra.

Mis favoritas? Tú me abandonarás en primavera,Hoy encuentro, temblando ya y vacía y Esta es la hora del adiós. Pero todas me gustan.

 


Hoy vuelvo a la ciudad enamorada

Hoy vuelvo a la ciudad enamorada
donde un día los dioses me envidiaron.
Sus altas torres, que por mí brillaron,
pavesa solo son desmantelada.


De cuanto yo recuerdo, ya no hay nada:
plazas, calles, esquinas se borraron.
El mirto y el acanto me engañaron,
me engañó el corazón de la granada.


Cómo pudo callarse tan deprisa
su rumor de agua oculta y fácil nido,
su canción de árbol alto y verde brisa.


Dónde pudo perderse tanto ruido,
tanto amor, tanto encanto, tanta risa,
tanta campana como se ha perdido.

https://www.youtube.com/watch?v=bssl5DxEPW0
 

Tú me abandonarás en primavera,

Tú me abandonarás en primavera,
cuando sangre la dicha en los granados
y el secadero, de ojos asombrados,
presienta la cosecha venidera.


Creerá el olivo de la carretera
ya en su rama los frutos verdeados.
Verterá por maizales y sembrados
el milagro su alegre revolera.


Tú me abandonarás. Y tan labriega
clareará la tarde en el ejido,
que pensaré: Es el día lo que llega.


Tú me abandonarás sin hacer ruido,
mientras mi corazón salpica y juega
sin darse cuenta de que ya te has ido.


https://www.youtube.com/watch?v=dYswZpKAeE4

 

No por amor, no por tristeza, 

No por amor, no por tristeza,
no por la nueva soledad:
porque he olvidado ya tus ojos
hoy tengo ganas de llorar.

Se va la vida deshaciendo
y renaciendo sin cesar:
la ola del mar que nos salpica
no sabemos si viene o va.

La mañana teje su manto
que la noche destejerá.
Al corazón nunca le importa
quién se fue sino quién vendrá.

Tú eres mi vida y yo sabía
que eras mi vida de verdad,
pero te fuiste y estoy vivo
y todo empieza una vez más.

Cuando llegaste estaba escrito
entre tus ojos el final.
Hoy he olvidado ya tus ojos
y tengo ganas de llorar.

https://www.youtube.com/watch?v=OrL0g5G8MU4

 

Agua me daban a mí
 

Agua me daban a mí.
Me la bebí.
No sé qué cosa sentí.

A orillas del mar amargo,
por el alba de abril,
labios de arena y espuma,
agua me daban a mí.

La llama contra la llama,
el clavel sobre el jazmín,
al mediodía de agosto
me la bebí.

En qué breñal se echaba
la tarde a malmorir.
Cuando se helaron las fuentes
no sé qué cosa sentí.


https://www.youtube.com/watch?v=7z0vs43Zo3I

 

Sevillanas

Aceituna en invierno,
Trigo en verano.
Aceituna en invierno,
Trigo en verano,
No te tardes, Dios mío,
Que yo te llamo,
Que yo te llamo.
Que yo te llamo, niño,
Que yo te imploro
Rebosan las ramblas
Con lo que lloro, Con lo que lloro.

Cuando suspiro
Hasta el aire me amarga
Si no te miro.
¡Ay, que tormento
Que me duele hasta el aire
Si no te siento!

Azahares en marzo,
Limón lunero.
Azahares en marzo,
Limón lunero.
¡Quién pudiera decirte
Cuánto te quiero,
Cuánto te quiero!
Tanto te quiero, niño,
Tanto te amo
Que en cuanto el mar sea mío
Te lo regalo, Te lo regalo.

Cuando suspiro
Hasta el aire me amarga
Si no te miro.
¡Ay, que tormento
Que me duele hasta el aire
Si no te siento!

Olivo en la campiña,
pino en la sierra.
Olivo en la campiña,
Pino en la sierra,
Negritos son los ojos
Que a mí me queman,
Que a mi me queman.
Que a mi me queman, niño,
Que a mi me matan,
La flor de mi almendro
la desbarata, La desbarata.


Cuando suspiro
Hasta el aire me amarga
Si no te miro.
¡Ay que tormento
Que me duele hasta el aire
Si no te siento!

Arroz en la marisma,
Pita en la arena.
Arroz en la marisma,
Pita en la arena,
Mi corazón amante
Muerto de pena,
Muerto de pena.
Muerto de pena, niño,
Muerto de duelo
Deshojando la rosa
Del desconsuelo, Del desconsuelo.

Cuando suspiro
Hasta el aire me amarga
Si no te miro.
¡Ay que tormento
Que me duele hasta el aire
Si no te siento!

https://www.youtube.com/watch?v=G2xaVWc3JYA



Hoy encuentro, temblando ya y vacía

Hoy encuentro, temblando ya y vacía,
la casa que los dos desperdiciamos
y el vago sueño del que despertamos
sin habernos dormido todavía.

Acordarse del agua en la sequía
no hace brotar ni florecer los ramos.
¿Dónde estás, dónde estoy, y dónde estamos?
¿Qué fue del mundo cuando amanecía?

Hoy me pasa el amor de parte a parte.
Temo encontrarte y no reconocerte.
Temo extender la mano y no tocarte.

Temo girar los ojos y no verte.
Temo gritar tu nombre y no nombrarte...
Temo estar caminando por la muerte.

https://www.youtube.com/watch?v=h7XtX5xnvLQ

 

A pie van mis suspiros

A pie van mis suspiros
camino de mi bien.

Antes de que ellos lleguen
yo llegaré.

Mi corazón con alas
mis suspiros a pié.

Abierta ten la puerta
y abierta el alma ten.

Antes de que ellos lleguen
yo llegaré.

Mi corazón con alas
mis suspiros a pié.

https://www.youtube.com/watch?v=GULpte4st9I

 

Esta es la hora del adiós

Esta es la hora más difícil
Esta es la hora del silencio
Esta es la hora del adios

Tenía que llegar y lo sabías:
pero ha llegado demasiado pronto
Estoy yo triste y tú estás triste
y alegre todo alrededor.

Con las grandes palabras nos mentimos
Con miradas y gestos nos mentimos
Ya no sirven razones ni pretextos
se nos quedó pequeño el corazón

No me iré nunca y tú lo sabes
Ha terminado todo y tú lo sabes
Mi alma se queda aquí a tu lado
Mientras te estoy diciendo adiós.

No quiero hablar y convencerte,
No quiero hablar y despedirme,
Sé que eres tú lo que más amo,
mientras te estoy diciendo adiós

https://www.youtube.com/watch?v=ShFdviEGBhU


A trabajos forzados me condena


A trabajos forzados me condena
mi corazón, del que te di la llave.
No quiero yo tormento que se acabe,
y de acero reclamo mi cadena.
.
No concibe mi mente mayor pena
que libertad sin beso que la trabe,
ni castigo concibe menos grave
que una celda de amor contigo llena.
.
No creo en más infierno que tu ausencia.
Paraíso sin ti, yo lo rechazo.
Que ningún juez declare mi inocencia,
.
porque, en este proceso a largo plazo,
buscaré solamente la sentencia
a cadena perpetua de tu abrazo.

Clara Montes: https://www.youtube.com/watch?v=f2Bxb4y4OGc
Antonio Vega: https://www.youtube.com/watch?v=oWY9ElbGrPI


Soneto de luna

La luna nos buscó desde su almena,
cantó la acequia, palpitó el olivo.
Mi corazón, intrépido y cautivo,
tendió las manos, fiel a tu cadena.
 
Qué sábanas de yerba y luna llena
envolvieron el acto decisivo.
Qué mediodía sudoroso y vivo
enjalbegó la noche de azucena.
 
Por las esquinas verdes del encuentro
las caricias, ansiosas, se perdían
como en una espesura, cuerpo adentro.
 
Dios y sus cosas nos reconocían.
De nuevo giró el mundo, y en su centro
dos bocas, una a otra, se bebían.

https://www.youtube.com/watch?v=UvKofLCR_8Y


 

Qué dolor de la verde grama,

Qué dolor de la verde grama,
qué dolor,
si no la seca el amor.

El claro amor me llama,
pasados los caminos,
bajo los altos pinos,
sobre la verde grama.
Hasta el zarzal se acama
cuando me ve contigo,
el cardo se hace amigo,
la ortiga se amadama.

Qué dolor de la verde grama,
qué dolor,
si no la seca el amor.

La noche se derrama
caliente por tu pecho;
sediento y al acecho,
su oscuro ciervo brama.
El agua te reclama,
mi corazón te ciñe:
un dejo de azul tiñe
el monte y lo embalsama.

Qué dolor de la verde grama,
qué dolor,
si no la seca el amor.

Antes de que esta llama
el otoño destrence,
llega el amor y vence
al lado de quien ama.
Tú, la cuajada rama;
mi corazón, la piña:
racimo de tu viña,
olor de tu retama.

Qué dolor de la verde grama.
qué dolor,
si no la seca el amor.

https://www.youtube.com/watch?v=RI8ekVkQeb4




viernes, 12 de mayo de 2023

Céntrate de una puta vez, coño!!

Nadie me habrá escuchado nunca poner excusas, ni buscar justificaciones a los casi cinco años que me pegué opositando con escaso éxito para mi y gran éxito para la dignidad del mundo judicial. Ni me hicieron trampa, ni tuve mala suerte, ni me toco contra el cuñado de un juez del supremo, ni me dio un vahído justo antes de cantar con ejemplaridad los delitos sobre la protección de la flora y fauna (que entonces era el capitulo IV del titulo XVI del libro II y ahora no tengo ni puta idea, ni lo voy a mirar).

Suspendí porque no di el nivel, porque no estudie suficiente, porque estaba más preocupado de caer en el pecado que de estudiar las faltas y ya está, sin más. Muchas veces me imagino de juez de Mondoñedo y en ninguno de mis sueños esa ilusión mejora, ni de lejos, mi vida actual en esta ciudad rocera de nieblas,cervezas en jarra y caras conocidas. Pero que no eche culpa a nadie, no significa que no haga examen de conciencia. 

Siempre me he disipado al estudiar, me escapo por los ladillos, busco temas, rebusco bibliografia al hilo de las citas, contradigo lo certero y armo pesados argumentos externos que confirmen lo controvertido. Nunca me he conformado con el texto, ni cuando estudiaba en el cole de bachiller enamoradizo, ni ahora de universitario tardío y cincuentón misionero. Y dándole vueltas he llegado a la conclusión de que esta manera caótica de aprender a veces hace gracia al profesor pero otras veces se le tienen que reir las tripas. Unas veces das imagen de alumno aplicado pero otras resultas un pesado gilipollas que se piensa que ha descubierto la rueda.

Cada tema de tres páginas no se pude convertir en cientodiez, ni cada alternativa en el debate en una obra pontificia sobre el bien y el mal. Tema, problema, objetivos e hipótesis; diseñas un investigación basada en tres preguntas likert y un bien y un mal. Da igual lo que preguntes ni lo que contesten; da igual que sea util o inutil. Sacas cuatro conclusiones invitas a cenar a tus amigos para que en un focus group las validen o las refuten, les grabas por supuesto antes de mamarse y le preguntas al Chatgpt la bibliografía sobre la ingestión de amanitas phalloides en las crisis de amor. 

Qué mierdas estoy haciendo dándole desde hace ocho meses vueltas a un tema en el que modestia aparte llevo veinte años trabajando y ganádome el pan. A qué quiero aspirar o qué mentira me estoy contando para disiparme de nuevo como cuando hacía la oposición. Cómo puede ser posible que haya disfrutado tremendamente de un master dificil y además sacando buenas notas en cosas tan peregrinas para mi como los estadísticos paramétricos y la distribución normal y ahora sea incapaz de escribir cuarenta folios sobre cualquier gilipolllez que le pregunte a treinta colegas. 

Otra vez, veinticinco años después, otra vez la misma historia. Que mala ostia se me pone.

Estoy en un grado de cabreo tal conmigo mismo, que hasta tengo que escribir un post vomitorio como este en el que no voy a colgar ni siquiera una foto para hacerlo agradable; paso de revisar acentos y comas. Céntrate de una puta vez coño!!


jueves, 27 de abril de 2023

Oleaje de espuma

Desde hace un tiempo, por la mañana, evito los puentes, más que evitarlos me esquivan ellos a mí yéndose de mi camino y proponiéndome rutas alternativas por parques y callejas. Los puentes, en mi pueblo, regalan postales de amaneceres naranjas como estratagema para engatusar a los despistados que en esta ciudad sin entretiempo caen luego presa del cierzo hiriente y el solegaz de estío. 

No uso coche, se rompió hace un año y ya no lo echo en falta. Ahora trabajo en el centro y de camino oigo los ruidos de la vida y esa extraña voz que me habla al oído con pretensiones de consciencia echándome en cara que me haya vuelto un viejo carcamal.

Me voy construyendo historias de la gente con la que me cruzo. La chica que pasea al perro y que siempre pienso que trabaja en una tienda de bebes; el señor de barbas con cara de representante comercial, el abuelo que se sienta en el banco junto al olivo viendo la vida pasar. 

Los adolescentes a las puertas del instituto se miran y se hablan entretejiendo argumentos, secretos y declaraciones de amor. No os las guardéis, me dan ganas de gritarles: no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió, pero claro, es que estos zagales no conocen a Sabina. 

Y a la izquierda las calles se angostan para robar a las sombras sus miedos y su billetera; a la derecha la casa de los políticos  que le ruegan al segurata que les deje colarse por la puerta trasera para evitarse cien pasos y es que los políticos llevan demasiado tiempo buscando atajos.

Conforme ando, las casas crecen postizas, con paredes sin ladrillos, espacios sin columnas, paramentos sin ventanas y puertas sin parteluz. Apuntalan jacenas intentando renovar un viejo cuartel militar y hacerlo habitable por estudiantes de alquiler y mientras tanto las grúas se abrazan a escalas y contenedores con un estridente rechinar. Cada día sale a la luz un retoque nuevo como hacen las famosas de televisión. Al final olvidaremos cuando fue viejo y lo nuevo formará ya parte de los cotidiano sin querer siquiera recordar lo anterior.

Y voy llegando, tarde como siempre, al trabajo y a casi todas las cosas

Y se confunden las mañanas como se confunden estos tres años en mi memoria en un oleaje de espuma.





lunes, 17 de abril de 2023

Una botella de güisqui malo en el lobby de aquel hotel

 

Fue aquel año noventa y uno en aquel hotel del paso de ecuador en un país lejano en el que descubrí que uno puede ser causante y víctima del sufrimiento a la vez. Un sufrimiento veinteañero lo suficientemente intenso para dejar huella y lo suficientemente trivial para no llegar más lejos.

 


Mira- me dijiste desde lo profundo de esos ojos negros que aun conservas- me iría contigo a tu habitación, pero no lo voy a hacer; me gustas y creo que yo a ti también, incluso puede ser que llegáramos a más; pero en esta vida hay que andar con cuidado para no ir haciendo daño gratuitamente sea de manera voluntaria o no. Así me lo dijiste.

- ¿En serio te dije eso?, jajaja, vaya petarda de tía que estaba hecha. Pero vamos que me acuerdo que me daba mucha pena Isa que estaba locamente colada por ti y tú lo sabías y ¿sabes qué era lo que más me fastidiaba?

- Ni idea, yo era un pardillo que no me daba cuenta de nada.

- Precisamente eso. Que eras un pardillo que no te dabas cuenta, bueno no es que no te dieras cuenta, sino que no sabias hasta que punto algunas cosas podían afectar a los demás.

- Tampoco creo que hiciera nada especialmente malo con ella, simplemente hablábamos y hablábamos en tardes interminables, echábamos muchos cafés entre estudio y estudio, estábamos muy a gusto, sin más.

- Eso es sin más. Y entonces, tu empezaste aquella relación rara con aquella mujer casada y pensabas que Isa no se iba a enterar o que le daría igual. Y luego rompiste con la casada o te mandó a la mierda y rompíais y volvíais de esa manera tan extraña en la que nunca se termina de romper. Y a la pobre Isa le dabas pena y te escuchaba tus tonterías de perrito derrotado.

- Yo lo pasé mal muy mal, ya te lo conté cuando hablamos en el lobie del hotel. ¿te acuerdas?

- Claro, hablamos mucho aquella noche hasta que amaneció, nos bebimos la botella de aquel guisqui venenoso, tu a palo seco y yo con cocacola. Las conversaciones en los bares de hotel de madrugada son muy peligrosas ¿igual pensabas que iba a caer derrotada en tus brazos a pesar de las primeras calabazas?

- Estaba seguro de que no, pero también que ha sido una de las conversaciones más eróticas que he tenido nunca con nadie sabiendo que no iba a pasar nada. Ahora, cuando alguna vez te veo por los periódicos de mujer importante me acuerdo.

- Desde entonces no nos habíamos vuelto a ver, treinta años nada menos. Te he conocido nada más verte a pesar de esas canas de cincuentón serio y carca.

- Jajaja pues yo a ti te veo muy bien, pero no te he reconocido, la verdad, hasta que me has saludado.

- Anda ve a comprar una botella de güisqui malo que tenemos que ponernos al día. ¿Estás en este hotel no?

- Hasta mañana a las seis que sale mi vuelo.

viernes, 7 de abril de 2023

Presente imperfecto de imperativo.

 







Buscándome por la selva de cada día me encuentro

en un paréntesis de primavera

sin querer

más cosa que salir del centro

hacerme a un lado

sin caer por la ladera 

de la duda y la complejidad

incomprendida 

de mirarme a mi mismo sin entenderme

en ese punto intermedio entre las experiencias y las expectativas

huyendo 

de ese tiempo inventado

llamado presente imperfecto

de imperativo.