jueves, 22 de febrero de 2024

Josep Pla y Victor Erice o el elogio de la lentitud.

La descripción de la lentitud solo está reservada a los genios, a quienes saben utilizar palabras e imágenes con pincel fino, a quienes no necesitan de lo trepidante para tenerte absorto en la página o la secuencia. Me he terminado el primer año 1918 del Cuaderno gris de Josep Pla (Traducido por Ridruejo y su esposa Gloria de Ros). Y casi sin querer y a un tiempo me he visto Cerrar los Ojos de Victor Erice.

Erice es un maestro de la luz y la lentitud, que no siempre coincide aunque también con el primer plano. Cada mueble, cada doblez de un paño, cada reflejo en una cara, cada cosa que aparece en la imagen está pensada y repensada para construir un cuadro. Me ha recordado al primer Sorrentino a aquel de Las consecuencias del Amor y también al posterior, al de los Papas (especialmente el de Malkovich) donde la belleza sobrepasaba el argumento. 

 

Josep Pla se encandila en los colores y los olores, en los vientos que soplan y en los recuerdos que vuelven, un diario que se inicia con el cierre de la universidad por la pandemia (de gripe del 18) y que se va demorando durante un año contando la vida de sus amigos, de su familia; reflexionando sobre lo días frios e impares de un febrero cualquiera en su Ampurdán vivido como un libro. Y sobre todo sabiendo a sus veinte años que escribir es lo que va a hacer toda su vida, nada menos.

Y a la delicia de Pla, hay que sumarle la traducción de casi 900 páginas de Ridruejo buscando y encontrando el adjetivo perfecto en español que encaja en el puzzle de cada frase, el verbo que te lleva en brazos, la descripción que acuna dulce y lenta de fondo. Dice Jose Luis Garci, otro maestro de la lentitud, que El Cuaderno gris es uno de sus libros favoritos, no me extraña. Es como esos cuadros en los que se puede acariciar el olor a leña, la bruma de mañana, el viento tibio del atardecer rojizo frente al Mediterraneo.


Erice pinta un lienzo, lo hace equilibrado, ordenado aunque sea del desorden. Que belleza la primera imagen abriendo las ventanas y luego cuando nada más se necesita aparecen los personajes y los diálogos pausados y las caras que todo lo reflejan. Que maravilla el reencuestro de Manolo Solo con Soledad Vilamil ( El secreto de sus ojos) todo lo que se dice y lo que no en ese espacio a medio iluminar lleno de recuerdos y explicaciones pendientes. Qué maravilla la aparición de Coronado, esa proyección final en el Cinema Paradiso queriendo recordar, digo olvidar, tantas vidas que han quedado por el camino.

Y es que al final el momento que evoca prevalece sobre el relato explícito. Y la elipsis forma parte presente entre lo que se muestra. Los años que no se ven se recrean en el espectador y el lector como si los hubieran contado. Y al final cada página, cada encuadre es una obra maestra.

(Me tengo que ir pero seguiré contando)



6 comentarios:

  1. Me gustó Cerrar los Ojos. La idea de cambiar de identidad, de rehacer tu vida en otro lugar, entre las sábanas volando al viento mientras la cámara discurre despacito entre ellas, hasta llegar a donde sea que tenga que llegar… Mientras alguien ha olvidado quien es o más bien, no quiere ser consciente de quien es y prefiere quedarse tal y como está… Tb me gustó el Sur y El sol del membrillo.. parsimonia al más alto nivel, pero como dices tú, esta lentitud sólo está reservada a los genios.. de Pla no te digo nada porque no lo he leído, pero todos los catalanes que conozco se preguntan cómo alguien tan bueno, ha sido olvidado por el establishment catalán, por no ser soberanista .. en fin, mejor dejar ese asunto… Perooo.. Si te gusta el cine de Erice, hablando de lentitud, imagínate ese estilo, elevado a la enésima potencia, con el doble de todo, ensimismamiento, dramatismo, angustia existencial, poesía devastadora jajaja necesitas estar muy bien para soportar esta película, pero es ¡toda una experiencia! Se titula «Sátántangó», de Béla Tarr un director húngaro muy personal y de culto, no sé si lo conoces, a Erice le encanta, por eso me he acordado, se lo he escuchado decir en alguna entrevista, esta película consigue la devastación al más alto nivel. La anécdota es mínima. Los planos y las interpretaciones máximas. Tiene planos secuencias, de más de diez minutos, mantienen la cámara fija en acciones irrelevantes, como recorrer un camino interminable o viajar en una carreta bajo una lluvia inclemente. El tiempo no es el tiempo de la realidad, sino una dimensión tan extraña como apocalíptica, casi como una condena…Si la ves, recuerda fijarte – es imposible no hacerlo- en la niña de ojos claros.. En un momento de la historia, la niña, engañada por su hermano y marginada por su madre, una prostituta, vuelca su frustración en su gato, con quien tiene un relación diabólica que ni la más espeluznante película de terror ha sido nunca capaz de rodar. El blanco y negro de toda la película tiene una calidad lumínica espectacular que se apodera, de sus rostros que escenifican, el mal puro, sin adjetivos atenuantes ni agravantes. La muerte del gato, pavorosa, es un preludio de la muerte de la propia niña, hay una escena en la que ella camina con un gato muerto entre los brazos, como una autómata, esa niña, me impresionó tanto …que tuve pesadillas una semana : ) Creo que te he quitado las ganas de verla jaja pero nooo, vas a sufrir, pero merece muchísimo la pena.. Siento haberme ido por los cerros de Úbeda.. soy así, qué le voy a hacer! : ) Gracias… para cuando vuelvas jaja Un abrazo fuerte y buen finde!!

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    1. No he visto el sur, ni sol de membrillo pero después de esta las veré seguro. La que recomiendas de Tarr veo que está en Filmin así que me la favoriteo para verla. Muchas gracias. Te haré casó.
      El cuaderno gris son dos años de la vida de Pla cuando tenía unos veinte años. A Pla lo traduce Dionisio Ridruejo, que en su juventud fue de falange y con el paso del tiempo se fue separando y oponiéndose al dictador. Es una maravilla como está escrito. 900 páginas voy por la mitad.
      Abrazos.

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  2. Otro libro que colocas en mi lista de pendientes... ¿no es que tienes un poco de tiempo libre para regalarme también? ...besosssssssssss!

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    1. Qué alegría verte de nuevo comentando!!!
      Pues más bien me ha pasado lo contrario a tener tiempo, cuando andaba apretujado por las contingencias del dia a dia me pillaba mi libro y me escapaba a través de las descripiciones de principios de siglo. Se puede leer a saltos, o como quieras porque cualquier parte del diario es una joya.
      Abraaaazuchos,.

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  3. "El cuaderno gris" me pareció buenísimo, lo cogí de la biblioteca e imagino que lo leí en catalán, me dio mucha rabia no poder comentarlo con nadie, en mi entorno nadie lo había leído y yo no acababa de entender porque no lo habíamos tenido de lectura obligatoria jamás.
    Pagaré por ver "Cerrar los ojos" pero así como "El sur" o "El espíritu de la colmena" me gustaron, "El sol de membrillo" se me hizo pesada.
    Hay una entrevista a Pla por Joaquin Soler Serrano que si la encuentras es entretenidísima también(yo la vi en el museo de Palafrugell).

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    1. Vi hace unos años la entrevista. Está en el archivo de RTVE. Está muy bien a demás muestra un Pla ya de vuelta de casi todo.
      Me apunto tambien el Espiritu de la colmena!!!
      A qué edad leiste Cuaderno Gris??? No sé si veo a algún chaval de 18 tragándose 900 páginas. No soy nada partidario de lecturas obligatorias. A nosotros el profe nos decía que como mucho podíamos sacar un siete y luego ganarnos punto a punto leyendo libros de una lista.
      Es otra manera de verlo.
      Abrazos. Se te echa de menos!! ya he visto en el insta que vas poco a poco. Muuucha paciencia.
      Bsss

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